G, hurí hentai de Stahlstadt [De los orígenes del Espectro]

A Guada

Ninguna de-una-tan-lejana-estrella y tan bella -como la nívea Guadalupe- se guareció vez alguna, en las madrugadas, bajo el alero de mi cuerpo. Ningún muslo tan blanco. Ninguna boca tan rosada. Ningún mármol tan leve. Ningún cabello tan negro. La recuerdo. Fue una noche, y en esa noche, la irrefutable ordalía de estar muerto. Podría haber fluctuado en la nada. Podría haber deambulado por desierto neutro. Podría haber acaecido eso u otra cosa, pero sería desencanto, y no escribiría hoy, años después, aquel misterio. Ocurrió, y ocurrió lo que no sucede, excepto al que se resigna por muerto.

La recuerdo. Una noche, ya tarde.

Empecinada, mi memoria borroneó el instante previo, el de antes de intuirla entre los altisonantes necros, el de antes de adivinarle las redondeces del perfil: curvas, orejas, mejillas, volutas, cabello, música y danza en el palacio de leche de su cuello. Alcanzo a distinguir, sí, entre las catacumbas, los esfuerzos por zambullirme en el arroyo, su boca, acompasada por la brisa húmeda, su aliento.

La recuerdo. Fue en un reducto oscuro, ruidoso, repleto, surcado de brumas geométricas que descolgaban del techo. Fue esa noche, y entre esas brumas astrales, que sin saber cómo, ni me interesa saberlo, retuve con mi voz a una de las huríes, a una de aquellas hijas de las frutas, olorosas de azafrán e incienso, a una de aquellas prometidas por el Profeta, el de los ismaelitas, a sus creyentes sedientos.

Fue en ese reducto nocturno, y en esa noche, que sin saber cómo, ni me interesa saberlo, rasgué el velo de la indiferencia que las lejanas huríes tejen, con su mirada enigmáticas, frente a la impaciencia del recién muerto. Nunca en nadie posaban el aleteo de sus pestañas, menos en los del último vuelo. Oh, estos nuevos y ansiosos –bebían néctar, charloteaban, reían las huríes, y se estremecían los cielos de los cielos.

Al reducto lo distinguía extraña particularidad que viene a cuento. Desde una de las bancas que liberaban néctar (por pocas monedas de desconsuelo, [D$]), si con pericia se elevaba el mirar, divisarse podía -en molde de rectángulo negro- el exterior empíreo del eterno verano que vivíamos dentro. Era ventana. Era visor de barco sin puerto. El recuadro filtraba cielo, nubes, estrellas, dejaba intuir el viento, y mostraba enhiesta cúspide de sagrado edificio de diversa creencia –está bien que regida por compadre de nuestro magnánimo Supremo. Bajo la luminosa vigilia del dios foráneo –ahí quieto y en su templo, a los ojos, fragmentario- mi voz invadió los oídos de la hurí, princesa entre las huríes del huerto.

Ella flor, las demás arena.

Ella agua, las demás desierto.

Fue una noche, y fue en ese reducto desesperación de los necros, que encontré a Guadalupe, la virginal y milenaria llama en la alquimia del deseo.

Horas –o tal me parecieron- hablé a su oído, sin obtener ni negativa, ni gesto. Los inertes no cejaban en su derrotero planetario. La hurí, despreocupada, atenta estaba únicamente a la telaraña que los violines bordaban con sus cuerdas. Horas hablé, horas hablé y no obtuve gesto. Horas sin languidecer en mi misión y en mi riesgo. Horas hasta la hurí girar su cabeza y rasgar de su indiferencia el velo: ´Volveré aquí, en siete días plenos´.

Oh, la maravilla de sus ojos de acero. Oh, sus narinas latiendo. Oh, su lengua en ballet sobre dientecillos de ménade. Oh, ser desgarrados por ellos; ser –Guadalupe- tu alimento. Eso pensaba, entonces.

No conocería su nombre hasta aquellos justos, bien pasados siete días nuevos.

Necros; noche; reducto; ventana; catedral; ladrillos enhiestos; misma banca; mismo néctar; y la hurí y su presencia: brazos blancos y descubiertos, venas rojas, sangre, piel, ropas negras, huesos, sudor, su boca que corona el rostro, y sus mejillas de terciopelo.

Sus mejillas. Sus pecas. Sus pardas pecas sobre sus mejillas. Y sus escasas palabras: ´Mira en mí. Lee en mí. Descifra esas letanías en letras pardas. Están ahí, hoy, y no deberías desaprovecharlas.´ Tenían esas pecas sobre esas mejillas -ustedes no saben, nunca sabrán- qué graciosa forma en su formar cantatas sagradas.

Hay Señor que me protege y que me tiene, y a él respondo.

Quiero, cómo no he de querer, algunas nuevas mañanas; algún nuevo despertar; caricias en ajenos lienzos.

Una vez acabado el leer y el interpretar estos, mis cachetes, en tu cama amaneceremos.

Seré ya no hurí. Seré blanca Guadalupe. Seré joven mujer que ama las hamacas, que patalea, que goza por comer descalza, que usa trenzas livianas, que berrincha por paseos en bici, que se pone vestidos estando desnuda hasta el alma.

Despertaremos y seré Guadalupe del Oriente… del nipón, nipón ¡capta lo que te digo, reciente necro!

No cantaré para ti, pero sabrás de mi voz entre espejuelos.

Nos unirá nuestra distancia.

Seré muy joven. Serás mayor.

Habrá un ardor.

Tendré una herida, y deberás atizarla.

No me entenderás, ni entenderás mi juego. Pasará tiempo, tiempo y luego sí, podrás espiar la profundidad de mi alma, la de mi deseo.

No sé por qué te elegí y no quiero saberlo. Podría haber sido cualquier otro, con mayor habilidad en su borroneo. Como sea, usarás estas frases en alguna historia.

Habrás de cantarme, habrás de celebrar mi finura. Por eso me entrego.

La clave es ´hentai´.

Buena suerte, Recién Muerto.

No más necros, no más reducto, no más noche, no más ´sinceras felicitaciones por robarse la hurí más fascinante que pisó este mulato suelo´. No más hurí, en verdad. Las pecas en sus mejillas fueron magia que mudó mi universo.

Amanece, y el sol sale para mí en cada nuevo olor que descubro en su cuerpo. Son mil soles que amanecen entre sus sin-igual recovecos. Abro, hurgo, deslizo la superficie alerta de mis dedos. Atizo la herida, y bebo.

Altísimo es mi precio por haberte arrebatado, Guadalupe, algunas noches de tu concubino lecho. Renegué. Quería conservar para mí, solo para mí, tu recuerdo. ¿Por qué compartir con quienes no batallaron sobre las colinas de tu ninguneo?

Mi consuelo: serán solo palabras que nunca te cantarán con suficiente clamor.

Y retorna la rabia y el dolor.

Fui. Batallé. Morí. Y finalmente en el cielo de los guerreros, obtuve mi recompensa: dormir con la hurí más bella de entre Tierra y Morada Eterna.

Curiosos querrán saber. No sabrán. También los piadosos ignoran secretos del templo.

Me consuelo. Nunca volverás a tus veinte. Nunca retornaré a mis treinta y cuatro y medio. Nunca más –porque tus veinte no están- un hombre podrá susurrarte al oído las dos o tres frases rudas que te estremecían y que culminaban en gemidos de divino concierto.

Estábamos condenados –tus mejillas me lo dijeron- a irnos juntos algunas noches; a besarnos en las calles; a desnudarnos a medias en los porches; a manosearnos; a olernos, a lamernos los dedos; a exhibirnos, a mostramos. Queríamos que mil ojos nos vieran enloquecernos. No los dejamos. Egoístas. Cuidamos de ese nuestro pequeño cielo. Lo construimos y, en poco tiempo, lo destruimos.

Teníamos, sin duda, la Ley de nuestro lado. En el juego, pusimos la Ley en suspenso. Desde un más allá no tan distante, manos (algo) ajadas pero pulcras, con sus brazos todavía vestidos y sin dueño, avanzaban sobre una indefensa, ingenua, sugestiva y atrevida jovencita modelo. La sorpresa de esa joven ideal, era tu sorpresa. La boca abierta, los labios húmedos y en aquella el índice dedo, lo entendí después, se replicaban en vos como en la escena de un crimen inverso. La ardiente víctima reclamaba por su victimario experto. Gimoteos, escándalos, lloriqueos, negativas de ser invadida por un señor (no el tuyo) que se atrevía a desprenderte polleras, a acariciar medias, a arrancarlas, a espiar en tu jardín perfecto…

La clave era ´hentai´. Lo sabían tus pecas. Ahora, lo sabe este mundo hueco.

He cumplido mi pacto. He cantado tu encanto.

No diré más. No profanaré los delicados vestidos que vestían tu intimidad, mi Meca. Tal vez ustedes alcancen a imaginarlos, si se aproximan a esa ventana que tienen a mano y si observan y si trasmutan alguna nube pasajera en el algodón, mezcla de piel y de seda.

Dicen que ciertos mares dulces son porque en esas aguas las huríes del Profeta escupieron. Supe de tu saliva dulce, Guadalupe. Una noche, en un reducto, tuve la osadía de desearla. Desde ese día, condenatorio y fatal, soy el Espectro.

 

Lourdes – Tandil – 13 al 17 de enero de 2015

Maldito Watkins

El 29 de octubre de 1935 nace en Inglaterra Peter Watkins.

“Este lenguaje narrativo puede ser (¿?) relativamente (¿?) inofensivo (¿?) cuando se utiliza en determinadas historias para dormir niños. Pero adquiere una dimensión diferente cuando la emplean los mass media audiovisuales [MMAV] en gigantescas y vibrantes pantallas de cine, o en la franja horaria nocturna de la televisión. Y no se trata solo de que este proceso autoritario se haya inoculado gota a gota en la conciencia colectiva, sino que además su función se ha trastocado para servir a otros fines, entre los que cabe mencionar el de propagar la envidia, la angustia, el miedo, el consumismo, las estrechas formas de ver el ´ellos´ y el ´nosotros´, y la jerarquía.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, 2006, p. 132-133. Énfasis en la traducción.)

Dice cosas que no le importan a nadie.

¿La jerarquía? Nadie parece interesado en quebrar su existencia, a expensas de mantener la miseria obtenida.

¿El consumismo? Un metejón que da hasta flojera.

¿MMAV? Tal vez buscara Watkins así ganarse el sin par derecho a vivir en las catacumbas intelectuales de Alonso y Arzoz, ardientes negadores de la cibercultural Nueva Ciudad de Dios –aunque ni eso.

Amateur. A los 19 años filma The Web. Soldado alemán busca escapar del maquís francés en el final de la Segunda Guerra. Ese es la línea argumental. Obtiene ´Cuatro estrellas´ en la edición del Oscar a los diez mejores filmes de aficionados.

Amateur. En 1958 filma el hoy desaparecido The Field of the Red. Tema: Guerra Civil. Estados Unidos.

Amateur. En 1959 realiza The Diary of an Unknown Soldier. [Estuvo en Youtube]. Asunto: Primera Guerra Mundial. Dato: la incidencia de lo bélico. Gana Oscar entre los Diez Mejores filmes de aficionados.

En el futuro, será menos mimado por los que guisan el caldo.

Amateur. En 1960 filma The Forgotten Faces [estuvo en Youtube], reconstrucción histórica de la Revolución Húngara de 1956. Como en un noticiario documental, los actores miran a cámara y los primeros planos cortan la parte superior de sus cabezas. A una cadena de TV le ofrecen el film, y su vicepresidente responde: ´No podemos poner eso en Granada TV porque, si lo hacemos, nadie volverá a confiar en nuestros programas de noticias´.

Estamos, recuerden, en 1960.

Ingresa a la BBC.

Profesional. En 1964 realiza Culloden

Recreación en forma documental de la Batalla del mismo nombre [1746, Escocia]. Historia sobre personas comunes. Utiliza 142 actores. Con Culloden,  PW redefine la representación de la historia en el cine, así como los cimientos clásicos del documental: la objetividad, el distanciamiento del autor. Recibe un premio de los guionistas británicos y el reconocimiento de la ´Society of Film and Television Arts´.

Profesional. En 1965 PW filma The War Game [estuvo en Youtube; puede estar disponible en esta página] Título primario: After the Bomb. Con cámara al hombro –para él, ´cámara libertad´- PW recrea los horrores de un ataque termonuclear contra Gran Bretaña. Tras deliberaciones varias, y proyecciones secretas en el gabinete del Primer Ministro británico, el film vira asunto de Estado, y la BBC lo censura. Prohíbe su exhibición por veinte años en cualquier país del mundo.

Watkins entiende el teje-maneje televisora-gobierno y abandona la BBC.

En 1966 [se menciona también 1967], aparece Privilege. Alegoría sobre el modo en el que los medios de comunicación de masas, la industria de la música pop y la clase dirigente británica actúan de modo conjunto para debilitar la energía política de los jóvenes. Trailer oficial:

Film difícil de hallar. Tuve la decencia de subirlo a Youtube. La corporación amenazó –´tu canal no recuperará algunas funciones por la infracción´- y bloqueó el video por la existencia de derechos de autor.

Dice Watkins:

“…Privilege [llama la atención sobre cómo] los estados nacionales, a través de la religión, los medios de comunicación, los deportes, la cultura popular, etc., son capaces de esquivar un reto político en potencia sirviéndose de la gente joven. En el caso de que esto parezca una exageración, conviene recordar que la obra está ambientada en la ‘marchosa Gran Bretaña’ de los 60, y fue una premonición de la forma en el que la cultura popular y los medios de Estados Unidos comercializarían el movimiento antibelicista y contracultural en este país. Privilege también predijo, con aire de amenaza, lo que iba a suceder en la Gran Bretaña de Margaret Tatcher en los 80, sobre todo durante el período de la Guerra de las Malvinas.”  (P. Watkins, Historia de una resistencia, 2006, p. 52)

PW, profeta.

Y también quejoso: ´muchos de los elementos del filme (uso del color, movilidad, estructura) han sido incorporados desde entonces por el cine más comercial. Al menos hay una escena de Privilege que ha sido directamente copiada y utilizada en La Naranja Mecánica [1971] de Kubrick.

1967. The War Game -en sí, ficción- gana el premio Oscar al mejor documental.    ´

Críticas. Exilio. Enojo. Suecia. Cineasta gitano. Y en 1968, The Gladiators o The Peace Game. Largometraje –el segundo-, esta vez sobre pacifismo. Film difícil de hallar, excepto por fragmentos

Dispongo del .avi Ni imagino subirlo para que la corporación me amenace –salvo que medie el acceso a una treta virtual para poder divulgarlo.

Dice Ángel Quintana en “¿Por qué molesta tanto Peter Watkins?”, prólogo al ya citado volumen Historia de una resistencia

“La crítica directa al poder de los medios de comunicación, sobre todo hacia la televisión, marcó también el primer ensayo de política-ficción que Watkins rodó desde su autoexilio como cineasta nómada en Suecia… La película establece un futuro en el que los representantes de los diferentes bloques –China, Estados Unidos y Rusia- se ponen de acuerdo para controlar los instintos agresivos de la guerra, por lo que organizan espectáculos bélicos… que acaban siendo televisados. […] [The Gladiators consolidó] otra idea perversa que tenía que ver con el modo en el que los poderes pueden llegar a ser capaces de absorber determinados movimientos que combaten el sistema –en este caso, las corrientes pacifistas- para acabar domesticándolos usando sus propias armas.”

Lo dice entre las páginas veinte y veintiuno, me refiero a Quintana.

Críticas. Nuevo exilio. Pero antes: en Watkins política-ficción es ciencia ficción. Se regodea Quintana (Historia de una resistencia, p. 17)

“El sentido de la inmediatez y la crudeza con que… Watkins denunció… capítulos voluntariamente olvidados de la historia se han extrapolado… hacia otro territorio donde lo representado ya no es lo acontecido en el pasado, sino lo que puede llegar a suceder. [E]l cineasta construye fábulas de ciencia ficción centradas en los riesgos políticos del propio presente. […] La ciencia ficción, o mejor dicho, la política-ficción, convierte a Watkins en un cineasta políticamente incorrecto que no cesa de hurgar en los diferentes tabúes escondidos tras la máscara del bienestar.”

Nuevo exilio. Para otros, la Meca.

1970. Estados Unidos. Realiza Punishment Park. Alegoría política. Documental + falso documental. Denuncia el carácter represivo de la política interior del presidente Richard Nixon. Acusa a los Estados Unidos. Lincha su mecánica propagandística.

Propósitos y objetivos. Pero antes, el argumento: estado nacional de emergencia; toda actividad subversiva –preferentemente de jóvenes- se castiga con prisión y con la estancia en el ´parque´; hay un juicio y pruebas de resistencia; deben atravesar un desierto para alcanzar la bandera de Estados Unidos como prenda y obtener la libertad. {Tal vez disponible en} Ahora el tráiler

Objetivos. Propósitos.

“ ´[Watkins es]…un cineasta que ha buscado y consolidado un método cinematográfico capaz de privilegiar el debate sobre los riesgos del presente a partir de la historia o mediante la política-ficción. Nunca se ha considerado un iconoclasta ni un teórico de la imagen. ´No soy Godard, no me interesa cómo está hecha la imagen, sino… los efectos que produce y el debate que pueda llevar a generar….´. Todas sus películas han sido concebidas como instrumentos de provocación que incitan a la discusión y cuestionan las estabilidades que parecen justificar el equilibrio del mundo. Su cine ha sido… políticamente incorrecto, pero a pesar de su marginación y de haber molestado… al establishment cinematográfico, la mayoría de los debates que se esconden en el interior de sus obras han alcanzado con los años una extraña vigencia.” (Quintana, Historia de una resistencia, p. 8)

La frase citada de PW fue dicha por el director en 1970 en ocasión del escándalo que provocó esa película en el país del norte. Duró cuatro días en cartel. Nunca más fue proyectada ni en cine ni en televisión.

1971. Noruega. En 1973 realiza Edvard Munch. Tres horas (aprox.) para retratar en sus rasgos biográficos al pintor. Fragmento

Es también una autobiografía. “Al igual que Edvard Munch, el cineasta Peter Watkins se ha sentido marginado por el poder institucional…”, reza Quintana.

La co-producción de las televisoras oficiales de Suecia y de Noruega permitió que PW completara su film más personal.

1974. Dinamarca. 70ernes Folk o The Seventies People. Tema: elevada tasa de suicidios entre los jóvenes daneses.

1975. Fällan o The Trap. PW dirige el guion futurista escrito por un periodista sueco. Info: el año en la ficción es 1999, se aproxima el nuevo milenio, los medios mienten optimismo, amenaza un rector nuclear. ´La película está ambientada en los habitáculos subterráneos de un científico que trabaja en una planta de residuos nucleares próxima a la costa occidental de Suecia´, dice por ahí el director.

1976. Dinamarca. Aftenlandet (Evening Land). Acerca de terrorismo, represión policial, huelgas contra la construcción de submarinos nucleares.

Gracias al apoyo de un movimiento pacifista sueco, PW concreta The Journey entre 1983 y 1986. Filmada en los cinco continentes, en doce países. Dura catorce horas y media. Tema: crítica al papel de los medios masivos de comunicación por su papel en la carrera mundial armamentista.

Ángel Quintana (Historia de una resistencia, p. 23 y 11). Dos por uno:

“La mayoría de las fábulas de política-ficción de Peter Watkins proponen un interesante punto de vista en torno a la necesidad de buscar una política de pacificación del mundo, de bloqueo de la carrera armamentista y de recuperación de la paz como forma de diálogo y convivencia entre las diferentes comunidades.”

La yapa:

“La trayectoria de… Watkins es bastante singular, sobre todo si tenemos en cuenta que, entre la amplia nómina de grandes cineastas europeos surgidos del corazón de la modernidad de los años 60, es uno de los más innovadores y, al mismo tiempo, uno de los más desconocidos y olvidados. […] [Realizó] una serie de obras fundamentales y radicales que no se ajustaban al cine convencional ni a los estándares de temporalidad del cine de consumo, sus películas dejaron de ser citadas…”

1991. The Media Project. Crítica en video a la cobertura de la Guerra del Golfo por parte de los medios.

1992-1994. Adivinen. The Freethinker –el film de PW sobre el dramaturgo August Strindberg- es rechazado por las principales cadenas de televisión nórdicas y es boicoteado en Suecia hasta por el sistema educativo. Strindberg es otro de los personajes malditos que fascinó al marginal Watkins.

Rewind. En 1979 el Instituto Sueco de Cine y Televisión le encarga investigar sobre el escritor. PW ofrece un guion. La película no se lleva a cabo. Quince años después el guion es retomado.

“…se convirtió en un insólito curso de producción en video con una duración de dos años y que contó con la participación de 24 estudiantes. El resultado… está basado en el guion original… con facetas desarrolladas por los propios alumnos que investigaron, dirigieron, filmaron, grabaron, editaron, diseñaron el vestuario y, sobre todo, ¡organizaron la producción y la financiación de este colosal proyecto pedagógico!” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 90)

1997. Escribe La cara oculta de la luna. Texto crítico sobre los MMAV con motivo del 75 aniversario de la BBC y dirigido a los profesionales de los medios de todo el mundo. Propone una forma alternativa de enseñanza audiovisual.

1999. Francia. La Commune (de París, 1871). Utiliza los estudios George Meliés. Continúa sus intereses marcados ya en Culloden.

2001. Geoff Bowie –canadiense- genera El reloj universal; o The Universal Clock o L´horloge universelle: la résistance de Peter Watkins. Fragmento

Dice PW (Historia de una resistencia, p. 129):

“Esto nos lleva a un segundo empleo antidemocrático de la forma y el espacio en televisión: el que fue identificado por Geoff Bowie y Petra Valier en su documental The Universal Clock (2001) que se ocupa de diversos aspectos de la realización de La Commune. El título procede de la práctica actual de estructurar todos los programas de televisión en rígidos períodos de tiempo estandarizados (un total de 47 o 52 minutos para las películas ´largas´, y de 26 en las cortas), para así plegarse a una cantidad determinada de anuncios dentro de cada hora o de cada media hora. De este modo, elementos de información ´audiovisual´ que han sido previamente modelados por la Monoforma, son remodelados en el momento de su presentación al público a través de los bloques uniformes de tiempo en los que aparecen contenidos. Este fenómeno elimina con toda claridad cualquier prioridad con respecto a lo que sale en televisión, o en el concepto de que temas diferentes o estilos de realización distintos podrían no ser objeto del mismo tratamiento en cuanto a su duración: todos son arrojados a la misma máquina de picar tiempo y expulsados con idéntico aspecto, a imagen y semejanza de la Monoforma.”

Aparte, acoto.

Reloj. Etimología: ´horologium´ (contar horas). Hay una concepción antigua: ´contar o narrar´ (del griego, ´legein´) como forma de pautar lo que el tiempo imponía al ritmo de la naturaleza. Hay una concepción moderna: el tiempo es ´mostrado´, ´comunicado´, utilizado para vigilar el cumplimiento. Sincroniza la vida. Ya para el siglo XIX se sabía: ´una metrópolis puede funcionar como un autómata por medio de la información de un reloj´. Dicen que el reloj es heredero de la disciplina monástica y preparador de las técnicas contemporáneas de comunicación como los periódicos, la radio, la televisión y las nuevas tecnologías de la información. Reloj: controla y divide el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso. En la mitología bíblica, Caín inventó las medidas abstractas, como las del reloj. Suponen, por lo tanto, un uso no-natural y están asociadas –perdón por la palabreja- al pecado (que es decir el ´mal´, que es decir la dominación).

Retorno a PW.

2003. Escribe La crisis de los medios.

2006. Buenos Aires. La crisis de los medios constituye la segunda parte del volumen recopilatorio Historia de una resistencia (páginas 119 a 208). En el prólogo -“¿Por qué molesta tanto Peter Watkins?”- orquesta Ángel Quintana (página 31):

“En la segunda parte [de Historia de una resistencia], titulada ´La crisis de los medios´, hemos reproducido el núcleo central de la reflexión que Watkins articula sobre los medios de comunicación en el mundo actual… después de los acontecimientos generados por el atentado del 11 de septiembre de 2001. En este texto, revisado por el propio Watkins a lo largo del verano de 2004, en coincidencia con la retrospectiva de su obra en el Festival de La Rochelle, el cineasta se interroga sobre la preponderancia de los medios de comunicación americanos en el contexto de un mundo globalizado, critica la llamada monoforma, o lenguaje estandarizado con el que los medios de comunicación pretenden crear una cierta sensación de objetividad, y se muestra extremadamente receloso contra lo que denomina ´el reloj universal´, es decir, la forma en el que los medios controlan el tiempo del discurso y lo acaban homogeneizando.”

Para cerrar, entonces, algunos fragmentos de ese texto de 2003 en la pluma de PW y traducción mediante.

“Al utilizar la expresión ´crisis de los medios´, hago referencia al funcionamiento cada vez más irresponsable de los mass media audiovisuales (MMAV) y a su desastroso impacto en la sociedad, los asuntos humanos y el medio ambiente. Hago referencia a la generalizada pasividad del público hacia el flagrante comportamiento de los MMAV como inductores de ideologías violentas, explotadoras y jerárquicas, y a la catastrófica falta de información que existe en la actualidad acerca de lo que nos están haciendo los mass media audiovisuales. Hago referencia a la generalizada oposición en el ámbito de los profesionales de los MMAV hacia el debate crítico que tenga alguna relación con su trabajo. Hago referencia, asimismo, a la dura represión que se da en el seno de los MMAV: mantienen a los profesionales a raya, y de ese modo logran, sin duda, que jueguen un papel activo a la hora de silenciar las voces críticas. Y, finalmente, hago referencia a la negativa por parte de los sistemas educativos de todas partes en cuanto a permitir que los jóvenes accedan a cualquier clase de auténtica pedagogía crítica en los medios, algo que podría darles la oportunidad de enfrentarse al papel y a las prácticas de los MMAV.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 121)

“Ya entonces [en los años 60] daba la sensación de que los mass media audiovisuales se habían convertido en una especie de suprasistema que englobaba el proceso social visible, y que tenía una función muy importante en la formación (y en la deformación) del mismo.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 119)

“…el empleo constante de la Monoforma, con su total ausencia de tiempo para la reflexión, su agresividad narrativa, su apariencia fluida (y, por tanto, incuestionable), su incesante avance lineal (que niega la flexibilidad de la memoria y la complejidad de la experiencia humana), ha tenido consecuencias de largo alcance, a un tiempo obvias e incalculables, sobre nuestros sentimientos. Nos ha hecho perder la sensibilidad hacia buena parte de lo que sucede en la pantalla y a nuestro alrededor (en especial hacia la violencia y el destino de los demás seres humanos). La capacidad de fragmentación y de división que encierra este lenguaje afecta con sus actitudes antidemocráticas a los cimientos del proceso cívico. La notable carencia de inclinación hacia el comportamiento colectivo en la sociedad occidental y el predominio de su opuesto (una visión cada vez más egoísta, obsesionada con el yo y la privatización de lo público) no son sino dos manifestaciones de los efectos que la Monoforma termina produciendo a largo plazo. Poco a poco se va haciendo más evidente la estrecha relación entre estos rasgos y la energía con que la Monoforma mueve el motor del consumo masivo.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 127-128)

Lapidario, pero a quién le importa. Es más, por insistente y reiterativo hasta se le podría colgar (como se ha hecho con tantos) el sambenito de la locura, del resentimiento, del rencor o de la esquizofrenia –porque el paranoide ronda esos lares. Y alguito de eso sucede –para mi sorpresa- por segundos con el reverencial Quintana (Historia de una resistencia, p. 31).

“La lectura de las reflexiones contenidas en ´La crisis de los medios´ puede parecer, a más de un lector, el resultado de una cierta paranoia frente al sistema con que los medios de comunicación han ido tratando el propio cine de Watkins. No obstante [nos encontramos]… ante una prolongación de otros… textos clásicos sobre los medios de comunicación y la semicultura del mundo actual…”.

Reproduje –como es visible y como repetí- textos watkinianos a partir del volumen del 2006, Historia de una resistencia, editado a propósito de la 8va. edición del argentino Bafici, y basado, en su mayor parte, en textos de la página web del cineasta.

Te remito a ellos -y también a este suelto– para mejor leer.

En fin,

PW vive.

Viva Watkins.

Rebelde.

Marginal.

Profético.

Político, y con su cine, partidario de la acción directa.

Pero mejor no darnos cuenta. Es preferible ubicarlo y con honores en el centro de lo que Levi-Strauss denominaba ´reserva ecológica al interior del pensamiento domesticado´, es decir, el arte.

Molesta menos. Y además llamémosle obsoleto, total la que impera hoy es la Red y la TV es sirviente de rango pésimo.

Pero PW vive.

Viva Watkins.

Viva.

Lourdes – 29-10-2014

Los amores de Tabú y Jerarquía. Una fábula anarco-gnóstica. [De las crónicas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

“Dicen que cuando Dios creó el mundo, después de cada día de la creación, dijo que estaba bueno. Vio lo que había creado y dijo: ´es bueno´. Pero el Diablo se le acercó y le dijo: ´yo también lo encuentro bueno, hagámoslo una institución´…ˮ. – Claudio Naranjo [2012].

“…no ha surgido hasta el momento antídoto teórico y existencial contra la sociedad de la dominación de mejor calidad. Aun cuando el alarmista se apresure en tacharla por fantasiosa, o incluso peligrosa.ˮ – Christian Ferrer. ´Sobre los libertarios´. El lenguaje libertario [2005].

***

Me sucede, Espectro -le dije- que intuyo pero no logro digerir tus devaneos. Me sucede, Espectro, alcanzar la puerta y no entrar entero. Entonces ataco y te pregunto para que me des lata y me cuentes ese entrevero. Capto –dijo, con mirar chueco y espantó de un palmazo en la tarde las moscas del dulce recuerdo.

Existe una serie de malos entendidos en esto de las opciones políticas que desconfían del pragmático y democrático burgués (o no tanto) hormiguero –cuya actual manifestación máxima y absurda es el Ciber-imperio- y cuya cueva contestataria se resumiría en el anarquismo, en los libertarios (a veces libertinos, por supuesto). Por su extremo interés en atacar a la Iglesia y al clero, el anarquismo aparece como un pensamiento para la práctica que desdeña la religiosidad –ligazón mítica que une al grupo, que agolpa individuos en lo comunal metafísico… y sostener eso es un yerro, me dijo el Espectro.

A mí me gusta pensar, como pienso, que una de las fuentes más fuertes del anarquismo es el mirar herético. Canta don Ángel en La ideología anarquista [1985]: “El anarquismo, como filosofía social, tiene una larga prehistoria que puede remontarse a Lao-Tsé y el taoísmo en China, a los sofistas y los cínicos en Grecia, y que no deja de comprender, durante el Medioevo y el Renacimiento, diversas manifestaciones del cristianismo sectario y heterodoxo.ˮ Y sigue con denuedo: “Sus antecedentes inmediatos deben buscarse, sin embargo,… a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX [cuando] surge… el socialismo utópico…ˮ. No dice ese angelado Cappelleti que en el mismo socialismo utópico –Fourier, Carlos, por caso un excelente ejemplo- incidía desde siglos atrás el hermetismo esotérico –universalista, humanista, pacifista, utópico, místico, panreligioso, pansofista- con sus raíces en el díscolo hermano hereje, allá en los orígenes del cristiano palimpsesto.

Para decirlo con pompa y con dosificada justificación. El gnosticismo como filosofía y el anarquismo como pensamiento práctico tienen su parentesco (considerando, incluso, el anarco-cristianismo a la Tolstoi, por no decir menos). Privilegian la cohesión del grupo a partir de la autodeterminación del individuo nacida del autoconocimiento y de la confianza en códigos éticos internalizados ¡y no transferidos a instituciones externas y gobernantes por la anestesia o el miedo! –cerró fantasmalmente exaltado, el sin hueso.

En pocas palabras. Anarquismo y gnosticismo glorifican la libertad y atacan la jerarquía y a la ortodoxia que es su adiposidad. Ferrer [2005, p. 8], en ´Sobre los libertarios´, sin querer lo dice con justa teología ácrata: “El anarquismo se propagó al modo de las antiguas herejías, como una urgencia espiritual que impulsó el ideal de emancipación madurado durante la Revolución Francesa… Quizá porque los anarquistas fueron los albaceas más fieles de los afanes jacobinos, tanto como correas de transmisión de la antigua llamada milenarista, pudieron transformar el lema de la libertad, la igualdad y la fraternidad en el trípode de una mística poderosa. El anarquismo transmitía un linaje de resistencia…ˮ.

No veo –interrumpí el deambular- y lo digo así, Espectro, nada demasiado original en alentar la conexión religión ̸ política que, a esta altura, es casi una ominosa obviedad (o poco menos). Es cierto, esforzado amanuense, me reconoció sin chistar, pero y sin embargo, es de una prístina claridad si uno lanza esa luz sobre el detalle sobrenatural. La opresión discursiva y la condena social contra el anarquismo se comprenden mejor si la pensamos desde la enjundia con la que se corrió y destruyó y pisó las herejías de casi todo ámbito social. No es ya religión sin más el asunto en cuestión. Es esfuerzo herético. Ese mismo precio –oh, memoria de Hans Jonas- lo pagó el gnosticismo que fue degradado de filosofía a pensamiento confuso, oscuro, irracional.

Retomo y vuelvo. Ambos -gnosis y anarquismo- aborrecen de la jerarquía –Iglesia, Estado- como el mayor mal en la imposibilidad de organizar una sociedad libre, justa e igualitaria. Cito a Ferrer [2005, p. 9-10] para acrecentar: “Bakunin insistió en que era abyecto aceptar que un superior jerárquico nos diera forma. […] Bakunin… ´descubrió´ el secreto de la dominación: el poder jerárquico como constante y garantía de toda forma de inequidad.ˮ Por eso, aunque el siglo XX se instaló en la discusión pública temáticas como la dignidad económica y la violencia de género, “…la jerarquía continúa siendo un tabú…ˮ.

Digo, amanuense, digo así e insisto. Anarquía y gnosticismo son herejías porque desprecian la jerarquía y, en consecuencia, niegan la ortodoxia: “…el pensamiento anarquista es muy complejo y no es sencillo articularlo en un decálogo, pues nunca dispuso de un dogma sellado en un libro sagrado…ˮ -te cito a Ferrer [´Sobre los libertarios, p. 13-14] porque a tal lo comprendo. Es pensar herético por insistir en un grupo organizado bajo la afinidad emotiva e intelectual de individuos educados en el dominio de su propia voluntad; propone -ese pensar- nuevos modos de vivir auto-organizados en torno de –si fueran requeridas- nuevas instituciones sin la necesidad de tecnocráticas formas externas que vemos día tras día aterrizar; defiende -ese pensar- inalienable fe en una educación liberadora que propicie en el individuo la mejor visión de cómo organizarse con, por y para otros.

Y en el mientras tanto, Espectro, quiero decir… Sí, en el mientras tanto, hereje como es, el anarquismo precisa vestir el traje de la contra-sociedad, de la sociedad secreta, de la secta. Comparten, también y claro, la virulencia intelectual -así como comparten la libertad sexual y aquella oscilación entre la bacanal y la ascesis anclada en la conexión que con el conocimiento tiene la comida, maridaje que, como se sabe, remite a la ´gastrosofía´, pero esto es harina de otro atanor. Tal cual.

Si para Ferrer el anarquismo generó un ´desorden fértil´ y sostuvo ´una imaginería política impugnadora´ (de todos los mitos oxidentales y, en especial, de la política como representación), algo semejante puede afirmarse del gnosticismo cuyo espeluznante principio contra toda jerarquía (al que abordaré alguna vez) del ´dios desconocido´ le aquerenció el mote –a veces ambiguo- de especulativamente anárquico, siéndolo sin ser y listo. Y uno de los que esto recuerda –anotá, copista, querés hacerme el favor, anotá- es el tal Fowden quien al francés Festugière invoca. Por eso –en esta danza alocada de nombres ignotos- me gusta pensar –y con esto planto la semilla de extensa parte final en tarde boreal- que la mayor dificultad para comprender el proyecto político borgeano –sí, amanuense, es Borges el conjurado convocado- es detectar que su plan está trazado en los intersticios de un anarquismo gnóstico del que pocas veces y al límite del nunca, en lo que a él mismísimo respecta, he oído hablar.

 ***

“Hace diez años bastaba cualquier simetría con apariencia de orden –el materialismo dialéctico, el antisemitismo, el nazismo- para embelesar a los hombres.ˮ – Jorge Luis Borges [1940].

“Los cristianos valentinianos… seguían una práctica que aseguraba la igualdad de todos los participantes. Su sistema no permitía la formación de jerarquía alguna ni de ´órdenes´ fijas del clero… [d]ado que el papel de cada persona cambiaba a diario…ˮ – Elaine Pagels. Los evangelios gnósticos [1979].

Para ilustrarlo me propongo recordar algunos apuntes previos en torno de ese enorme relato leído las más de las veces como distopía y que parece ser lo contrario. Digo aquel que en El libro de arena de 1975 “Utopía de un hombre que está cansadoˮ fue titulado, y por Borges ´la pieza más honesta y melancólica de la serie´, denominado.

Arranco. Esa “Utopía…ˮ -una que ocurrirá dentro de miles de años– expone (vuelvo a enrostrártelo)- el programa político del Viejo baqueano. La peculiar propuesta de organización social responde –digo yo, yo sí, el Espectro- al anarco-gnosticismo: individuos agrupados e interconectados dedicados al autoconocimiento a través del trabajo intelectual y artístico –con la menor incidencia posible de una organización social ajena a ellos. Son –esos seres futuros- especie de super-humanos que podrían ser bautizados, junto con Hans Jonas, pneumáticos -están sobre la ley, con reglas éticas internalizadas, responden a la ´gnosis´ en un proceso de evolución milenario. Ahí vamos. Continuamos. Copio, Espectro, no pierdas cuidado –lo alenté.

Eudoro Acevedo –nacido en 1897, en Buenos Aires, profesor de letras inglesas y norteamericanas, escritor de cuentos fantásticos y con setenta años, es decir, un narrador con todos los rasgos de Borges- abre su relato camino de una llanura -sea Texas o la pampa argentina. Ingresa al mundo futuro lluvia mediante y sale con nieve final (secuencia climatológica que con justeza hace a El Eternauta recordar). Acevedo arriba a un tiempo en el que los viajes espaciales fueron arrumbados en aras del viaje interior. Percibe que quien lo recibe lo esperaba y oye la confesión apropiada: visitas como la de esta tarde, ocurren de siglo en siglo, despreocupate.

Es un visitante a ser instruido –un testigo que luego retornará, como lo hace, a la Biblioteca Nacional desde donde habrá de conspirar para defender los valores del anarco-gnosticismo. Lecciones futuras, entonces. Las ciudades han desaparecido y pululan granjas o pequeñas chacras. Una vida al ritmo grupal o meramente aislada. “Pensé que los hombres del porvenir no sólo eran más altos sino más diestrosˮ, afirma el de los nuestros. Pálido, de rasgos agudos, vestido de gris, el hombre futuro produce las ciencias y las artes que necesita, construye su casa –igual a las demás, de madera y de metal-, labra muebles y enseres, y trabaja con sus manos en tarea rural. Las escuelas enseñan ´la duda y el arte del olvido de lo personal y de lo local´. El objetivo es alcanzar una vida que reúna todos los tiempos, la eternidad. Desprecian los hechos, las precisiones, la cronología, la historia, las estadísticas y hasta el nombre propio -simplificación que alcanza el uso de una única lengua, el latín de los ancestros, el anhelo igualitario (aunque hay, y tal vez con un poco de razón, quien se aterra) de los utópicos herméticos. “La diversidad de lenguas favorecía la diversidad de los pueblos y aun de las guerras…ˮ. Acaso, en algunos momentos, indeseable, esa uniformidad acarrea concretos aspectos positivos. No hay alambrados, no hay candados, no hay dinero, no hay riqueza, no hay pobreza, no hay posesiones, no hay herencia. “Cuando el hombre madura a los cien años, está listo a enfrentarse consigo mismo y con su soledad.ˮ Puede prescindir de la amistad y del amor. Ejerce el arte, la filosofía, las matemáticas. “Cuando quiere se mata. Dueño el hombre de su vida, lo es también de su muerte.ˮ A esa edad ha engendrado un hijo. No conviene fomentar el género humano. “Hay quienes piensan que [este] es un órgano de la divinidad para tener conciencia del universo, pero nadie sabe con certidumbre si hay tal divinidad. Creo que ahora se discuten de las ventajas y desventajas de un suicidio gradual o simultáneo de todos los hombres del mundo.ˮ En el fondo de la cita, pulcro oficinista, alardeó el Espectro y no quiso continuar, aquel sueño de una asamblea universal. Para los gnósticos, el mundo es creación de demiurgos imperfectos. Por ende –qué palabrejas, hombre de niebla, acoté- el conocimiento no surge de este mundo sino de la indagación en el mundo interior y, de esa manera, es vano sentir cualquier tipo de apego.

La historia utópica se clausura con el suicidio del venerable anfitrión. Con ayuda de otros humanos, muy semejantes a él, se dirige a un crematorio (inclusión, en el cuento, polémica -pero quemaremos esas naves en otro momento). “El cuidador, cuya estatura no me asombró, nos abrió la verja. Mi huésped susurró unas palabras. Antes de entrar en el recinto se despidió con un ademán.ˮ En el final del mundo de hoy, cada hombre es dueño de sí, sin más, sin dolor. No apego a la vida, no innecesario apego a los afectos, no apego a la posesión. El suicida del porvenir, en sus cuatrocientos años, apenas media docena de libros leyó. En ese mundo, la relectura es el valor. Le muestra al viajador Los viajes del capitán Lemuel Gulliver [Jonathan Swift] y la Suma Teológica [Tomás de Aquino] y una edición de 1518 de Utopía de Thomas Moro. En síntesis, la primera obra de ciencia ficción moderna europea, junto al paradigmático libro que, bajo la intención de ser endemoniada sátira contra los humanos, muta en fábula infanto-juvenil; y el libro de teología –esa rama de la literatura fantástica o, acoto, de ciencia ficción- que te da una somera idea –alardeaba el Espectro quien pocas pero buenas veces acertaba con sus apuestas- de en qué clave pensaba Borges la literatura de su cosecha.

Pocos libros porque no hay imprentas, uno de los peores males del hombre, ya que tendió a multiplicar hasta el vértigo textos innecesarios. No hay museos ni bibliotecas. “Queremos olvidar el ayer, salvo para la composición de elegías. No hay conmemoraciones ni centenarios ni efigies de hombres muertos.ˮ Entre el revoleo de la ausencia de la imprenta, del museo y de la biblioteca (al fin y al cabo, instituciones) desaparecen los gobiernos y, con ellos, los políticos. Cito por última vez la voz del anciano que por propia voluntad arde como una vela: “Según la tradición [los gobiernos cayeron]… en desuso. Llamaban a elecciones, declaraban guerras, imponían tarifas, confiscaban fortunas, ordenaban arrestos y pretendían imponer la censura y nadie en el planeta los acataba. La prensa dejó de publicar sus colaboraciones y sus efigies. Los políticos tuvieron que buscar oficios honestos; algunos fueron buenos cómicos o buenos curanderos.ˮ

Y este es, amanuense desgraciado, por lo menos el final de mi cuento. Anarco-gnosticismo borgeano: menos instituciones, más autoconocimiento. No lo habré acuñado pero lo defiendo. Borges, según entiendo, precisó poner su programa político en ficción por el carácter inverosímil de su prohibido deseo. Apuntaba sus ideas contra un tabú y le costó caro hacerlo. La ciencia ficción hereje le dio la posibilidad de fusionar anarquismo y gnosticismo y de lanzar a otros el problema de esos escarceos. Cito al Ferrer de ´Sobre los libertarios´ [2005, p. 11] y con esto cierro: “La camaradería humana exenta de jerarquía podrá parecer un argumento de novela bucólica o de ciencia-ficción, pero es en verdad un tabú político.ˮ

¡Y aunque la traspases hacé el mínimo gesto de cerrar la tranquera, la puta que lo parió, Espectro! Grité, pero ya nadie me oía. Ni Cartucho. Reinaba en Sálmacis el más deseado silencio grávido de un futuro incierto.

Lourdes [Tandil] – 23-24 de agosto de 2014

Supervivientes de una época ida [De las lecturas ciberarbitrarias del Espectro]

Como te decía, en la literatura latinoamericana la bomba Snow tuvo escasa o nula repercusión. Una excepción fue el artículo “Las dos culturas” [El País, 1992]. Según su autor, Vargas Llosa, la cultura audiovisual marcó la superación de la oposición snowiana ´ciencias duras – humanidades´.

Ese texto nostálgico mantiene un pie en un pasado en el que el acceso a la información se sustenta en el contacto directo con el material –la figura es la de un escritor consagrado y, entonces, Harvard le permite acceder a los documentos, etc.-, y otro pie en un futuro engalanado con la idea de ´cultura audiovisual´. Vargas Llosa recuerda que ésta ya existía en la época de Snow y que, si el enconado polemista hubiera estado atento, habría visto cómo las dos culturas, en apariencia antagónicas, se disolvían allí.

Un argumento semejante podría dimensionar su lectura. Aunque menos visible, por la misma época en la que Vargas Llosa retomaba para el ámbito hispánico el dilema snowiano, se configuraba en el corazón del imperio una cultura síntesis de aquella separación histórica. Los saberes humanistas, en el espectro de la filosofía a las religiones e incluyendo el arte, y los saberes científicos, en particular el desarrollo tecnológico y también la biología, se fundían en un constructo que incorporaba a lo audiovisual como uno de sus puntos y que lo excedía de forma cuasi-infinita. Desde hacía unas décadas   –para algunos, un proyecto varias veces centenario- se delineaba la cibercultura.

Antes del tiempo apuntado por Vargas Llosa, literatos y científicos se recluyeron en las catacumbas, pero no para lamentarse por el tiempo ido (aunque de unos pocos se oyen por ahí sus gemidos), sino para configurar un nuevo orden de cosas en el que la religión y la tecnología predominan.

Y bastante tiene todo esto que ver con la ciencia ficción latinoamericana.

 [Referencia del fragmento http://scholarcommons.usf.edu/alambique/vol1/iss1/5/ ]

 ***

 “Las dos culturasˮ – Mario Vargas Llosa

[El País – Tribuna Opinión ̸ Cultura – 27 de diciembre de 1992]

 Gracias a la buena biblioteca de Harvard he podido leer los textos originales de la controversia de hace tres décadas entre C. P. Snow y F. R. Leavis, sobre la cultura y algunas intervenciones que ella suscitó, de comentaristas tan solventes como Isaías Berlin y Lionell Trilling. Al pronunciar la Rede lecture de 1959, el novelista y científico británico C. P. Snow señaló con alarma una división en el mundo occidental entre una ´cultura literaria´ y una ´cultura científica´, separadas por una infranqueable barrera de ignorancia y prejuicios recíprocos. Cada una de ellas habría generado no sólo dos tipos de saber, sino psicologías y sensibilidades diferentes, al extremo de dificultar extraordinariamente entre intelectuales y científicos la simple comunicación.

Para C. P. Snow, la ´cultura científica´ representa la modernidad, el futuro, y la ´literaria´ es la cultura tradicional, que, ciega y sorda a las formidables transformaciones operadas en la vida social por los descubrimientos científicos y las innovaciones de la técnica, pretende ingenuamente encarnar ella sola la cultura con mayúsculas y ´administrar la sociedad occidental´. Los héroes del ensayo de C. P. Snow (The two cultures and the scientific revolution, Nueva York, Cambridge Un¡versity Press, 1959) son los científicos, en especial los físicos, adelantados del progreso, y, en cambio, los que él indistintamente llama humanistas, literatos o intelectuales son más bien una curiosa rémora para la evolución de la humanidad y la universalización de la cultura, una falange arrogante de especialistas empeñados, en contra de la historia, en sostener la preponderancia del humanismo literario en pleno auge de la revolución científica, como alquimistas exorcizando la química o guerreros que optan por el caballo y la lanza en la era del tanque y la bomba atómica.

La respuesta del profesor Frank R. Leavis a C. P. Snow sorprendió a todo el mundo por su ferocidad. A mí me sorprende más bien aquella sorpresa. Leavis era en ese momento el más ilustre de los críticos literarios anglosajones, y desde su cátedra, en Cambridge, la revista que dirigía, Scrutiny, y sus investigaciones sobre ´la gran tradición´ de la novela inglesa y escritores como Joseph Conrad y D. H. Lawrence, había hecho de la poesía y la ficción la piedra de toque de la cultura, el mejor exponente y el barómetro más sutil de la espiritualidad, la moral, la fantasía y el grado de humanización de un pueblo. Aunque no lo mencionara y expusiera sus ideas con buena crianza, el severo ataque de C. P. Snow contra el humanismo literario -concebido como emblema de vetustez reaccionaria- era una recusación integral de todo lo que Leavis simbolizaba.

No es extraño, por eso, que su réplica (Two cultures? The significance of C. P. Snow, Nueva York, Raindon House [sic], 1963) fuera panfletaria y comenzara de la peor manera posible, es decir, por la descalificación adhomini: ´Como novelista [C. P. Snow] no existe, no ha comenzado aún a existir. Ni siquiera sabe lo que es una novela´. ´Tensar es un arte difícil, y requiere formación y práctica en alguna disciplina específica. Resulta una ilusión patética, cómica y amenazadora por parte de Snow creer que puede aconsejamos sobre los asuntos que aborda´.

Pero, además de insultos y exorcismos, el ensayo de Leavis contiene también ideas, expuestas con la rotundidad y la pasión con que solía ejercer la crítica literaria. De él se decía, en la Universidad de Cambridge, cuando yo fui allá en 1979, que para el reverenciado (y odiado) profesor Leavis cultura y literatura eran sinónimos, sí, pero a condición de que se entendiera que literatura y literatura inglesa lo eran también. (Pese a ello, escribió un libro sobre Tolstoi.) En su ensayo no llega a tanto, pero lo que dice en él no puede ser más iconoclasta.

Para Leavis la noción de cultura, de actividad cultural, implica un enriquecimiento del espíritu, no la adquisición de nuevos conocimientos, algo que puede ser complementario de aquella experiencia espiritual o no serlo. Si no lo es, estos conocimientos no forman parte de la cultura, son meras informaciones que en sí mismas carecen de valor, algo que sólo alcanzan indirectamente, cuando -y si- la técnica las aprovecha para determinada función o servicio. Leer a Dickens, escuchar a Mozart y ver un Tiziano son actividades esencialmente distintas a averiguar qué significan la aceleración o la partición del átomo. Aquellas experiencias son de instantáneo y largo efecto a la vez, e imposibles de cuantificar de manera funcional, pues decir que producen placer a quien las vive y predisponen al espíritu para comprender mejor al resto del mundo, para soportarlo y soportarse a sí mismo, no las agota: éstos, son conocimientos objetivos, cuya importancia depende exclusivamente del beneficio práctico que para una colectividad pueda extraer de ellos la técnica. Confundir cultura con información es cosa de gentes incultas, convencidas de que la cultura tiene o debería tener un valor de uso, semejante al de aquellos saberes que dan derecho a un título o el ejercicio de una profesión.

El doctor Leavis no estaba contra las profesiones liberales ni los oficios técnicos, pero, en las antípodas de C. P. Snow, que aspiraba a reformar la Universidad, acercándola cada vez más a la ciencia y a la técnica y alejándola de las humanidades, proponía, más bien, apartar a la Universidad de toda enseñanza práctica y concentrarla en la preservación y promoción de los conocimientos humanísticos más imprácticos, como las lenguas clásicas, las culturas y las religiones extinguidas, y, por supuesto, la literatura y la filosofía. Politécnicos y escuelas especializadas se encargarían de formar a los futuros abogados, ingenieros, médicos, economistas y expertos en las cada vez más numerosas variedades de la tecnología. Como en la Edad Media, o poco más o menos, la Universidad sería un recinto imperturbable a la solicitación de lo inmediato y lo pragmático, una permanencia espiritual dentro de la contingencia histórica, una institución entregada a la preservación y continuación de cierto saber, inútil desde una perspectiva funcional, pero vivificador y unificador de todos los otros conocimientos en el largo plazo y sustento de una espiritualidad sin la cual, a merced únicamente de la ciencia y la técnica, la sociedad se precipitaría tarde o temprano en -actualizadas formas de barbarie.

En los treinta y pico de años corridos desde aquella polémica, la sociedad occidental, y el resto del mundo a su remolque, han ido encaminándose por el rumbo que les señaló C. P. Snow y dando la espalda al irascible profesor Leavis, cuyas tesis suenan ahora todavía más excéntricas que entonces. Aunque sumida en una crisis de la que no se vislumbra la salida, resulta evidente que la Universidad es y seguirá siendo cada vez más científica que literaria.

Las sociedades modernas, incluidas las más prósperas, están cada vez menos dispuestas a invertir recursos, que distraerían de lo pragmático, para financiar en gran escala y de manera significativa aquellos quehaceres académicos o creativos sin valor de uso que, para el doctor Leavis, eran los únicos con derecho a representar la cultura. La manera literaria de entender la vida del espíritu ha pasado a ser un anacronismo de los países atrasados, los que perdieron el tren de la modernidad, e incluso en ellos éste es un estado de cosas transitorio: a medida que progresen, se volverán más realistas, es decir, más prácticos.

Sin embargo, cuando uno relea ahora los capítulos de aquel debate, no es esta demorada victoria de C. P. Snow lo que más llama la atención. Sino el que en el interregno se haya hecho mucho más importante -e incluso dominadora- una tercera opción cultural, que algunos exigentes llamarían subcultural, y a la que, aunque ya era muy visible en esa época, ninguno de los polemistas concedió la menor importancia. Una cultura que no puede ser considerada ni literaria ni científica, y tal vez en sentido estricto ni siquiera cultura, pero sí algo que hace sus veces para una vasta porción de la humanidad, cuya vida intelectual y espiritual mayoritariamente ocupa y alimenta. Me refiero a aquella que fabrican, vulgarizan y diseminan los medios masivos de comunicación, todo ese polimórfico material que provee al gran público -ése que grafica la expresión: el lector o espectador promedio- de los conocimientos y también las experiencias, mitos, emociones y sueños que satisfacen sus necesidades prácticas y espirituales básicas para funcionar dentro de la sociedad moderna.

Es fácil, pero como jugar al avestruz, subestimar esta tercera opción cultural, diciendo que no es serio reemplazar a Shakespeare por Twin Peaks o cualquier otro culebrón, que hay años luz de distancia espiritual entre un canto gregoriano entonado bajo las gárgolas de una catedral gótica y los espectáculos evangelistas de Pat Roberston, o mesarse los cabellos de indignación. porque hoy día el principal vehículo de educación antropológica y geográfica para un segmento numeroso de la humanidad sea el National Geographic y, de astronomía, los programas de Carl Sagan, etcétera. Puede gustarnos o disgustarnos, pero es un hecho que, literaria o científica, la cultura que llega cada día más a más gente en el mundo, desplazando a las otras, es aquella hecha, o rehecha a su medida, por la industria audiovisual, aquella que ha reemplazado el púlpito, el aula y el libro, por la pantalla del televisor. Frente a esa todopoderosa maquinaria populizadora y niveladora del saber y de la sensibilidad que el siglo XXI consagrará sin duda como la cultura representativa de nuestro tiempo, las diferencias que puedan existir entre literatos y científicos serán de orden menor; ambos, en todo caso, habrán sido hermanados por su condición de supervivientes de una época ida, de mantenedores de mentalidades y quehaceres relegados por la historia a la periferia y a la catacumba.

 [LINK: http://elpais.com/diario/1992/12/27/opinion/725410807_850215.html]

Lourdes [Tandil] – 07 de agosto de 2014

Un colosal zoológico de monos casi perfectos [De las post-apocalípticas y teóricas crónicas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

“La humanidad, creo yo, no se ha portado tan mal, a fin de cuentas. Pese a la tradición de algunos de sus rectores intelectuales, pese a los efectos estupefacientes de los métodos platónicos de educación y a los devastadores resultados de la propaganda, se han alcanzado algunos éxitos sorprendentes. Así, se ha logrado ayudar a muchos seres débiles y durante casi cien años no ha existido prácticamente la esclavitud. Algunos afirman que no tardará en reimplantarse, pero yo soy más optimista y, en definitiva, eso dependerá de nosotros. Pero aun cuando todo se perdiera nuevamente y tuviéramos que retornar al hombre-bestia casi perfecto, esto no habría de alterar el hecho de que una vez en la historia (por fugaz que hubiera sido), la esclavitud desapareció de la faz de la tierra. Esta conquista y su recuerdo puede compensarnos, creo yo, de todos nuestros engendros, mecánicos o de otro tipo y quizá, incluso, del fatal error que cometieron nuestros abuelos cuando dejaron pasar la maravillosa oportunidad de detener todo cambio y de retornar a la jaula de la sociedad cerrada, estableciendo, por los siglos de los siglos, un colosal zoológico de monos casi perfectos.ˮ

Karl R. Popper, La sociedad abierta y sus enemigos [1945], nota al pie 71, capítulo 10, p. 658

“El futuro nos ofrece visiones cada vez más aterradoras. La computadora, el robot, la máquina con inteligencia ponen en evidencia cómo una ciencia y una técnica en la que tantas esperanzas depositaba el utopista del siglo pasado se yerguen omnipotentes terminando con prescindir del hombre o convirtiéndolo en su esclavo. De las utopías del siglo pasado [s. XIX]… ninguna, de las optimistas, ha logrado mantenerse en pie. […] La utopía ha sido substituida por la ciencia ficción o una ficción que pretende ser científica. […] El tecnicismo va más rápido que la fértil imaginación… El antiguo secretario de la ONU, U. Thant presentó un informe titulado: La aplicación de la tecnología de computadoras para el desarrollo donde decía, entre otras cosas, que existe ´el temor de que las computadoras contribuyan a la probabilidad de una sociedad futura dirigida por tecnócratas´.ˮ

Víctor García. Utopías y anarquismo [1977]

 

Los nietos de no sé qué abuelos popperianos lo hicieron –dijo el Espectro. Recompusieron el fatal error, y hoy estamos en la jaula y con las ínfulas de los bien liberados. Esa es, al final de cuenta, la absurda historia que he querido y que te quiero contar, triste amanuense. Por el lado menos esperado, por ese costado en el que parecía que se abrían un sinfín de libertades (que, en verdad, se abren, pero no como sería deseable), por ese canto entró el virus distópico y de resultas que, en su gran mayoría, el público parece extasiado. Parece no reaccionar y el asunto va en serio. Como a cualquier droga, se dice que se la maneja y la cosa va en serio. Antes te conté, recordás, aquella parte de la historia de los españoles -uno artista, otro filósofo- que compilaron ese rosario de relaciones y que concluyeron que sí, que ´hay un proyecto imperial que no es para mejorarnos la vida´ -al que denominaron la Nueva Ciudad de Dios. Popper quien en la década del cuarenta apenas intuyó para dónde iba esto, cazó, sin embargo, que la sociedad iba hacia algún lado nada valorable con respecto al modo de organización. Él fue testigo del totalitarismo y entendió que si no era ese en particular –nazi-fascista- sería otro en general que cumpliera con requisitos: mística progresista, afán nacionalista, destino utópico. Contra eso luchó con discutibles medios. Escribió aquella obra magna repleta de sus divagues -y a la que me referiré. Lo que se esconde en el fondo –adujo- es una discusión milenaria y que atañe el hecho del humano, ser humano. ¿Cómo conciliar la tensión individuo versus grupo en el mundillo social? Si tuviera –como tengo, dijo el Espectro- que sintetizar este aspecto diría lo siguiente. Pensemos en una gran campana de cristal o de vidrio o de acrílico levemente colocada sobre la realidad –entiéndase el mundo real y concreto, la tierra, el agua, los bosques e tals- de cuya superficie interior penden hilos que se transparentan y que titilan. Cada una de esas diminutas conexiones con lo superior, le permiten a las marionetas moverse, desplazarse, deambular de forma aparentemente infinita bajo el único costo de perder su propia libertad e independencia. Ni bueno, ni malo en sí mismo. Contradictorio, paradójico. Aunque no siempre es correcto –lo interrumpí- ampliar derroteros: ni bueno, ni malo… pero aquí se ha instalado un imperio. Es cierto, triste amanuense, retomó el Espectro, la Nueva Ciudad de Dios es el Sexto Imperio, según los españoles a los que la tesis le debemos, y, aun así, es innegable, porque eso defiendo, que en última instancia, la decisión cae del lado del individuo en optar por sus cielos y por sus infiernos. Es decir, no defiendo exactamente eso. Defiendo otra cosa y será cuestión de esta larga historia a la que estoy dando comienzo. Por lo general, y eso es Popper, como veremos, se opta oponer a una organización magna, otra de signo inverso: al imperio, el contra-imperio; a la sociedad cerrada, la abierta y por el estilo así, ya sabemos. Poco se discute que la existencia de la humanidad podría basarse con más eficiencia en una vida en comunidad que articule sujetos autónomos e independientes que coordinan sus necesidades con un poder central pero local y no omnímodo. Quiero decir amanuense y quiero decirlo ahora. Si este largo período de la humanidad desde hace unos miles de años tuvo algún resultado valorable fue la confirmación de que cualquier doctrina u ortodoxia es negativa, de que el grupo es importante pero no excluyente y de que la autodeterminación individual nacida del autoconocimiento (cada individuo elige su forma de vida en base a su viaje interior sin olvidar a sus congéneres) es unos de los antídotos fundamentales para la neurosis universal. Entiendo, me mandé; aunque, dicho medio al boleo, pareciera que estuvieras hablando del anarquismo (de los ácratas, referido en antiguo verseo). Huele a eso, y me gusta que lo veas así –dijo el Espectro. Anticipo y me reordeno. Dentro de las posibilidades de organización que da la democracia tenemos -y cito, ampuló el Espectro, a tu tocayo Gargarella y a su breve manual de filosofía política de 1999-, de un lado, al republicanismo modo que, para alcanzar el autogobierno y lograr el bien común, acepta la intervención estatal, y hasta la coerción, disolviendo la diferencia público – privado; la libertad, dice la ´tesis republicana´ (más cerca del comunitarismo que del liberalismo) se logra dentro de una comunidad y patriotismo de por medio; este modo -al que me refiero- se tiñe tanto de conservadurismo como de progresismo; huelgan los más o menos imperiales y hasta laudables ejemplos. Del otro lado, al liberalismo tenemos. Separa público de privado, blinda al individuo y por temor a la ´tiranía de la mayoría´ limita la democracia. Hay un liberalismo igualitario al que le preocupan acciones y omisiones del Estado y un liberalismo conservador que se preocupa porque ´el Estado no avance sobre derechos básicos… como la vida y la propiedad´, por ejemplo. Las versiones ingenuas de este liberalismo democrático confían en las instituciones. En otras versiones, ese liberalismo se anarquiza con la disminución de la injerencia estatal. Una crítica habitual a tales salidas políticas de olor anarquista es que ustedes    -los humanos- no son todos iguales y, así, si se los deja al libre arbitrio, se genera desigualdad por recíproca explotación habitual. Te lo digo así, copista. En esos casos que acabo de mencionar, se supone una organización sobreimpuesta para garantizar la igualdad. En definitiva, por causa de esa desconfianza sobre lo humano, se cercena la libertad. Y te preguntarás amanuense, o al menos, así lo decreto desde mi deseo, ante el actual ciberimperio, ¿cuál es la resistencia contante y sonante? Seguro que no un anti-ciberimperio, una reversión, su opuesto. Decís bien, aunque quién sabe qué es lo bueno. La resistencia activa huele a anarquismo –porque prima la acción del individuo en su grupo- y es algo de lo que te ahora cuento. Tomo, entonces, el caso del lanza-bombasvirtuales, el espía en su complot, el terrorista mediático -Julian Assange- quien desde ´Wikileaks´ avanzó contra el entramado de las corporaciones que controlan la información en el ciberespacio. Assange juega sus cartas bajo los mismos ancestros que su enemigo. Si los dueños del ciberimperio trazaron su mapa de dominio a partir de la fusión de diversos sueños milenarios que fermentaron un mundo paralelo tecno-hermético, el activista y hacker Assange (junto con otros adeptos) acepta el desafío y en un movimiento hermético (que sería el placer de Lullio o de Bruno) se propone encriptar la información para evitar los escamoteos. Un conspirador, un iniciado, un gurú, un terrorista intelectual [LINK: www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-218651-2013-04-24.html ] –una nueva y acabada creación de un tal Borges, otro hermético que complotó y que mantuvo su sabor spenceriano hasta el final. La tarea política de resistencia de esos hackers reúnen tres hilos de filiación esotérica (a los que pensaré en detalle en otro momento): lo punk como espíritu; la criptografía -la escritura secreta- como método; la anarquía como filosofía política. En el ´Prólogo para América Latina´ que incluye la edición brasilera de Cypherpunks [2012], Julian dice: “Os cypherpunks originais… foram em grande parte libertários. Buscamos proteger a libertade individual da tiranía do Estado, e a criptografia foi nossa arma secreta. Isso era subversivo porque a criptografia era de propriedade exclusiva dos Estados…ˮ. Y no solo ese destino de protección sobre el individuo, agrega, tuvo el movimiento sino que, además, permitió –o permitirá- a los grupos y a las naciones liberarse de su condición de colonia frente al imperio. Más adelante, en la ´Introducción´ al mismo volumen –una introducción que es un ´alerta´- dirá: “A criptografía é a derradeira forma de ação direta não violenta.ˮ Frente al totalitarismo de una distopía transnacional, como la denomina, opone una resistencia que entronca con la tradición anarquista, pero –y te pregunto silencioso amanuense- ¿es realmente así? Lo ignoro, Espectro        –respondí casi sin miedo. En principio, continuó afantasmado, -y en este retome teórico sigo, aclaro, el nutrido texto de 1977 de Víctor García Utopías y anarquismo [LINK http://www.kclibertaria.comyr.com/lpdf/l191.pdf ]- el proyecto utópico de Assange, la protección del individuo frente al Estado, su insistencia en los valores y en la ética, su relativización de la propiedad (intelectual, etc.) lo ponen en ácrata carrera y en esos términos parece funcionar. Sin embargo, -oh, copista-, si se revisan los cuatro popes que Víctor García presenta difícilmente aquel sea más que un reformista, en particular, porque el anarquismo, el pensamiento libertario, supone –como dije- la supresión o la reducción al mínimo de lo estatal. Todos concuerdan en la necesidad de educación –William Godwin [1756-1836], padre de la Mary frankensteniana, el primero-; en la ineluctabilidad de la justicia –Pierre-Joseph Proudhon [1809-1865], padre del lapidario anatema, la propiedad es un robo– el segundo; en la igualdad como bandera –sea en una organización colectiva como, el tercero, Mijail Bakunin [1814-1876] desde abajo sostenía; sea en una organización comunista, desde arriba, como Piotr Kropotkin [1842-1921], el cuarto en esta serie, decía. En esta hilera de principios con la moral (o sea, la coacción moral por sobre la ley), la ética, los valores, la educación, la autodeterminación, la autoorganización, el trabajo comunal o grupal, la igualdad y la justicia, bien podrían ingresar los hackers libertarios, pero, como dije, suponen que la resistencia frente al Imperio y el poder de batallar por parte de los ciudadanos en el manejo de la información es el aspecto non plus ultra de la ´acción directa no violenta´. Diría, copista, siguió el Espectro, y con todo respeto, que la tarea de los hackers más bien se parece a aquel revolucionario de mediados del siglo XIX, enemigo de Bakunin, el señor Louis Auguste Blanqui quien, siempre según García, defendía el uso de la fuerza y enarbolaba la conspiración de la élite como método revolucionario. Resume ese anarco-analista: “El planteamiento de Blanqui es escalonado: la élite hace la revolución, luego hace que el pueblo tenga acceso a la cultura y a la instrucción y, una vez este instruido, se pasa al comunismo que no tiene porqué ser, necesariamente, estatal. Hasta se permite programar la transición en el sentido que se dejarán muchos puestos claves de la sociedad capitalista y burguesa en función a fin de evitar el caos, tanto económico como social.[…] Una vez afianzada la revolución… se impartirá educación a las masas, fase definitiva del blanquismo, ya que para Blanqui educación es sinónimo de sociedad justa e igualitaria.ˮ Me permito, Espectro, sugerir –sugerí- que esto es demostrable con apenas indicar que Assange se ha postulado como candidato a diputado por su patria austral. Por consecuencia, si esa élite de criptógrafos algo quiere solucionar, debería otorgar los medios universales para esa autogestión comunicativa –y no participar tan fácilmente de la política tradicional. Tampoco ellos tienen por qué erigirse en dueños de la taberna llamada humanidad. Es cierto, es cierto, veo tu acertado dubitar, copista infame. En el capítulo onceno de Cypherpunks, Assange y adláteres sugieren algo del estilo como escenario utópico bajo el lema el código [computacional] es la ley. Dice Jacob: “Precisamos de um software tão livre quanto as leis em uma democracia, que todo mundo possa analisá-lo, alterá-lo, realmente entendê-lo e garantir que ele está fazendo o que deveria fazer. Um software livre e um hardware livre e aberto.ˮ Poco más adelante, y como cierre de un volumen cuyas diferencias son sensibles con las entrevistas que lo originan (y que aparecen en algunos de los capítulos del programa sobre ´el mundo que vendrá´ [LINK http://worldtomorrow.wikileaks.org/ ]), Assange intenta explicar cómo operan los activistas organizados en grupos cooperativos descentralizados. Traduzco del portugués (ya traducido) para facilitar. En el inicio de la propuesta el olor al anarquismo y dice Julian. ´Me referí a la cuestión de cómo sería una trayectoria más positiva para el futuro. Autoconocimiento, diversidad y redes de autodeterminación. Una población global instruida –y no me refiero a educación formal, sino a una mayor comprensión sobre el funcionamiento de la civilización humana en los niveles político, industrial, científico y tecnológico- dependiente del libre cambio de información, estimulando nuevas culturas y una máxima diversificación de pensamiento individual, una mayor autodeterminación regional y una autodeterminación de grupos de intereses organizados en redes… A partir de esos fundamentos es posible constituir una variedad de sistemas políticos. La utopía, para mí, sería una distopía si existiese solo una. Los ideales utópicos deben incluir diversidad de sistemas y de modelos de interacción.´ En el final, el espíritu de Blanqui –para ponerle un nombre propio a esa propuesta que a veces gatopardea- revoloteando por aquí y por allá. Y retoma Julian: ´…el escenario más probable para el futuro: una estructura totalitaria transnacional posmoderna extremadamente restrictiva y homogeneizadora con una increíble complejidad, incongruencia y degradación y, dentro de esa increíble complejidad, un espacio donde solo los ratones expertos pueden llegar. [Así], las únicas personas que serán capaces de mantener la libertad que teníamos, digamos, veinte años atrás      –porque el Estado de vigilancia ya eliminó gran parte de esa libertad, únicamente que nosotros no lo percibimos- son las que conocen íntimamente el funcionamiento del sistema. Entonces, solo una elite high-tech rebelde será libre, esos ratones expertos…´ Y digo yo copista, viendo estas trazas conspirativas y sectarias en el peor de los sentidos que es en el anti-popular, no sé hasta qué punto sería deseable la existencia continuada de Internet como entidad. Es bastante probable que su permanencia tienda a una doble nueva realidad. Crear una mayor conciencia política acerca del nuevo tono de los imperialismos en la actualidad; instalar en la labia social la necesidad de resistencia frente al cada vez mayor control total; hacerlos –a ustedes humanos- hiperconcientes del oscuro futuro que se avecina (y tal es la tarea del enriquecido encarcelado Assange) y, en lugar de luchar por la liberación de la humanidad de cualquier tipo de garra, fomentar una renovada élite iluminada –el mencionado sostén de esa conciencia- que los querrá salvar, fomentar un nuevo tipo de religión laica sustentada en el hacker y en su habilidad, dejando al resto de los pobres seres bípedos indefensos ante el andar de la maquinaria estatal sea real o virtual. Para modificar esa pena penar, Internet -tal como se la conoce- no podría ni debería existir más. No hay libertad con poder centralizado de ningún tipo. Internet sí y solo sí el código de comunicación es comunal, local, autogestionado, y abierto en la necesidad. Todo el resto –incluyendo sectas privilegiadas y gurúes encastados- son mitificaciones más o menos bien pensantes e intencionadas, pero poco más. Y dejemos, por ahora, este cuestionar. Quisiera despedirme y retomar la idea de la jaula zoológica que contiene hoy el humano mudar. Cuenta Víctor García que el anarquista príncipe Kropotkin anhelaba que el desarrollo de la técnica fuera la solución anti-estatal: “En la definición que hace del Anarquismo –dice Víctor- para la Enciclopedia Británica escribe [Kropotkin]: El progreso de las técnicas modernas, el cual simplifica considerablemente la producción de todos los bienes necesarios a la vida; el espíritu creciente de independencia y la progresión rápida de la libre iniciativa y del libre juicio en todas las ramas de la actividad –incluidas las que antaño eran consideradas como el dominio propio de la Iglesia y del Estado- refuerzan considerablemente la tendencia de supresión de los gobiernos.ˮ Ante eso queda –suspiró espectral- solo un ¡ojalá! García contesta: “La técnica, en parte, ha creado una mayor confusión en el seno de los estratos sociales inferiores porque… ha creado… nuevas necesidades… [basando el] confort en el préstamo en base a la hipoteca de un salario todavía no percibido. [En consecuencia, los gobiernos se fortalecen] porque han logrado encauzar los beneficios de la técnica y de la ciencia hacia sus propios medios.ˮ Lapidario final y contra ese tendencia imperial es necesario luchar. Sin dogmas, en comunidad y con la autodeterminación del individuo como valor inalienable otorgado por la propia sociedad a la que él defiende en su tolerante diversidad heterodoxa y circularmente tals. Desapareció indemne el Espectro. Sabíamos que con sus notas habría de voltar.

 Lourdes [Tandil] – Julio – Agosto de 2014

***

Apéndice. Sobre La sociedad abierta y sus enemigos de Popper [1945 aprox.]

Estábamos en deuda con nuestro amigo Popper, arrancó arañando la tarde, el Espectro. Escrita entre 1938 –momento de la invasión nazi a Austria- y 1943 –auge e inicio de la caída nacionalsocialista- en La sociedad abierta y sus enemigos, Karl alerta sobre de las amenazas totalitarias que exceden al proyecto germano y que sobrevuelan la civilización occidental. Su propuesta es dual. Hay una ´sociedad cerrada´ –tribal, sometida a fuerzas mágicas– para él indeseable, en la que incluye peligrosos errores intelectuales de la humanidad -Platón y Marx- quienes, a causa de una concepción historicista de la organización social, sustentan la idea de que las instituciones tienen una existencia intrínseca metafísica y un origen mítico, cuasi divino. Hay una deseable –e hipotética- ´sociedad abierta´ que motiva el libre uso de las facultades críticas del hombre. La libertad y la racionalidad le corresponden. La organización surge de una ´ingeniería social´ gradual orquestada por tecnólogos. Una vez presentado este par ideal de opuestos, Popper reconoce un problema que, desde el vamos, podríamos calificar como insalvable. La sociedad abierta –democrática- está organizada por una ingeniería social que pone en discusión, justamente, cuáles son esas disciplinas o ciencias encargadas de la orquestación. Popper ubica el antecedente inmediato en el siglo XVII con el desarrollo de la Revolución Científica. Dice Popper [p. 12]: “…esos conflictos [Segunda Guerra] no son sino los residuos de la que constituye, quizá, la más grande de todas las revoluciones morales y espirituales de la historia: de un movimiento iniciado tres siglos atrás, que responde al anhelo de incontables hombres desconocidos de liberar sus propios seres y pensamientos de la tutela de la autoridad y el prejuicio: la empresa de construir una sociedad abierta que rechace la autoridad absoluta de lo establecido por la mera fuerza del hábito y de la tradición, tratando… de preservar, desarrollar y establecer aquellas tradiciones, viejas o nuevas, que sean compatibles con las normas de la libertad, del sentimiento de humanidad y de la crítica racional. […] Esta revolución ha creado temibles fuerzas de destrucción, pero esto no impide que el hombre llegue a conquistarlas para el bien, en un futuro no lejano.ˮ Un pero monstruoso, amanuense. Popper –quien tanto critica a los profetas como Marx- supone que de alguna manera misteriosa en el seno de la ciencia estatuida anidan fuerzas liberadoras futuras. Ni las dos guerras ni los fascismos europeos lo desaniman. Me querés decir…, intervine. Te quiero decir, ignoto Bartebly, que al ser tecnologías externas, impuestas, sea la sociedad cerrada o la abierta, son indeseables por inhumanas –aunque al humanismo –en pura retórica- él menta. Karl –o Carlos, un liberal- concibe siempre al individuo subsumido a una estructura social ´macro´. Si bien defiende la libertad del individuo, entiende que ´todos los regímenes políticos a largo plazo son institucionales´ [Popper, p. 142] Y esto, que es una verdad perogrullesca, en otro sentido merece ser discutido. ¿Qué régimen político? ¿Qué instituciones? ¿Qué individuo? Sigo. Su mirada dual se sintetiza más o menos así: “Podríamos definir el punto de partida [de la sociología platónica] como un monismo ingenuo, característico de la ´sociedad cerrada´. El último paso, que denominaremos dualismo crítico (o convencionalismo crítico), es carácterístico de la ´sociedad abierta´.ˮ [Popper, p. 74-75] Y explica la trabazón que imposibilita el paso de entre una y otra instancia: “…quizá podamos discernir dos tendencias principales que obstruyen la senda hacia la adopción del dualismo crítico. La primera es la del monismo, es decir, la de la reducción de las normas a hechos. La segunda corre en un nivel más profundo y forma… el marco de la primera. Su origen está en nuestro temor de aceptar que caiga… sobre nosotros toda la responsabilidad de nuestras decisiones éticas, sin ninguna posibilidad de transferencia a Dios, a la naturaleza, a la sociedad o a la historia. Todas esas teorías éticas tratan… de encontrar a alguien… que nos libre de esa carga. Pero no podemos eludir tal responsabilidad; cualquiera sea la autoridad que aceptemos, seremos nosotros quienes aceptamos; si nos negamos a comprender esa verdad tan simple, solo estaremos tratando de negarnos a nosotros mismos.ˮ [Popper p. 87-88] Esa es la contradicción central y la paradoja de la propuesta popperiana. Al ser un liberal, se permite pensar con mucha claridad la libertad del individuo racional (y eso lo pone en posiciones cercanas o que huelen a anarquismo), pero supone que siempre hay que responder a una autoridad. Para el científico devenido politólogo, no existe la posibilidad del autoconocimiento como ley primera de organización social. La libertad del hombre se restringe, entonces, a evaluar las normas para determinar si las acepta y si las encuentra válidas [Popper, p. 76] Su tarea intelectual es siempre de falsa opción: o sociedad cerrada o abierta; o sociedad cerrada o abierta, o el retorno a las bestias: “No existe el retorno a un estado armonioso de la naturaleza. Si damos vuelta, tendremos que recorrer todo el camino de nuevo y retornar a las bestias. Es éste un problema que debemos encarar francamente, por duro que ello nos resulte. Si soñamos con retornar a nuestra infancia, si nos tienta el deseo de confiar en los demás y dejarnos de ser felices, si eludimos el deber de llevar nuestra cruz, la cruz del humanitarismo, de la razón, de la responsabilidad, si nos sentismos desalentados y agobiados por el peso de nuestra carga, entonces deberemos tratar de fortalecernos con la clara comprensión de la simple decisión que tenemos ante nosotros. Siempre nos quedará la posibilidad de regresar a las bestias. Pero si queremos seguir siendo humanos, entonces sólo habrá un camino, el de la sociedad abierta. Debemos proseguir hacia lo desconocido, lo incierto y lo inestable sirviéndonos de la razón de que podamos disponer, para procurarnos la seguridad y libertad que aspiramos.ˮ [Popper p. 216] En fin, Popper es un ciego de liberalismo. Incluso cuando encuentra una mirada política como la de Sócrates -igualitaria, intelectual, autocritica, basada en el gobierno de sí mismo-, una mirada que va contra el totalitarismo de Platón (aunque por su extremo intelectualismo a veces lo puede llegar a tocar), incluso en ese momento cierra el camino y hace de Sócrates no un político sino un maestro. “Eres, ante todo, inteligencia, era la respuesta de Sócrates. Es tu inteligencia la que te hace humano, la que te permite ser algo más que un mero puñado de deseos y de ansiedades. Lo que hace que te bastes a ti mismo como individuo y lo que te faculta a sostener que eres un fin en ti mismo. La frase de Sócrates, ´cuida tu alma´, constituye… un llamado a la honestidad intelectual, así como la frase ´conócete a ti mismo´ está destinada a recordarnos nuestras limitaciones intelectuales. Son estas cosas solamente las que importan, insistía Sócrates. Y lo que criticaba en la democracia y en los estadistas democráticos era… su imperfecta comprensión de estas mismas cosas. Los criticaba con razón por la falta de honestidad intelectual y por dejarse obsesionar por la política del poder. Debido a su insistencia en el lado humano del problema político, Sócrates no pudo interesarse demasiado en la reforma constitucional. Era el aspecto inmediato, personal, de la sociedad abierta, lo que a él le interesaba. Se equivocaba, pues, cuando se consideraba a sí mismo un político; Sócrates era un maestro.ˮ [Popper, p. 206] Como en la mayor parte de las propuestas, la desconfianza ante el valor y el poder del individuo intelectualmente preparado para la vida en comunidad, impera, se impone y redunda en la extraña necesidad de sumar instituciones a las instituciones en una escalada infinita a la nada sin igual.

CyberLolita [De las crónicas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

[ Advertencia. Pueden leer una nueva versión del siguiente texto en este mismo blog, en el post: https://ymeescribesparanoica.wordpress.com/2015/05/27/cyberlolita-kaczynski/ ]

‘En La vida de Adèle [2013] no hay esa tecnología invasiva tal como la entendemos hoy -computadoras, celulares, internet. Apenas un teléfono de línea, a la vieja usanza, une la pasión. De no mediar esa ausencia, el etéreo mundo virtual habría metamorfoseado a Emma y a Adèle en fáciles víctimas del santo pecado de lo imposible -la rapiña, a manos de la más experimentada, de la menor.’  –  Il Corvino, ‘Azul es cine francés” [2013].

´Las Lolitas que necesitamos son las que confiadas de sí mismas irrumpen en el espacio… público, desafiando las convenciones sociales que niegan la sexualidad de las niñas y mujeres, cosificándolas y convirtiéndolas en víctimas de un sistema patriarcal que convierte el poder de su sexualidad en un arma contra ellas mismas.´ – Daniela Villegas, ´Porqué Lolita no es feminista… pero probablemente las Lolitas sí.´ – [LINK http://www.24-horas.mx/porque-lolita-no-es-feminista/%5D

Un asunto complejo, redundó el Espectro. Que terminó por imponerse, asentí. En el inmaterial curso de mis apuntes, en rigor de verdad, no quedaba otra que contar esa historia que cuenta Bauman, Zygmunt, entre los académicos… No veo la necesidad de la obsecuencia, lo deprimí. ¡Chingame! –gritó. Y dijo así. En el capítulo once del Mal estar de la posmodernidad [1997], en la versión brasilera que poseo –dijo el Espectro-, en ese capítulo dedicado ´a la distribución posmoderna del sexo´, elucubra Bauman que la segunda revolución sexual (mediados del siglo XX), metamorfoseó la primera revolución y descolocó así al nido familiar al mismo tiempo que desactivó la relación amor romántico  ̸  amor erótico. Contra la creencia habitual –dijo Bauman, según él- este desnudar de la substancia sexual no tuvo tanto que ver con una ´emancipación o liberación sexual´ (hippie, sesentista, etc.) sino con una redisposición, con un cambio en la función social del sexo. Doscientos años atrás un enorme panóptico fue construido para controlar la sexualidad. Hoy en día, de forma disimulada, ese sistema de vigilancia aparece desregulado y el control, en una sociedad cada vez más atomizada, privatizado. El sexo abandonó no hace mucho el lar familiar y una vez en la calle comenzó a filtrarse en cada instancia de contacto entre humanos, desde la oficina y los negocios, a las universidades y escuelas, y un amplio etcétera. Fue y es, a partir de entonces, regla social la necesidad de ´mantener la distancia entre las personas´, de ´evitar el contacto´. Esta misma regla alcanzó a la propia familia por los aires estallada, es decir, alcanzó la relación padres e hijos antaño construida en base a la vigilancia, al ´estar encima´. Traduzco (y reformulo, apenas, la labia de Bauman): ´Los niños, ahora, son considerados principalmente objetos sexuales y víctimas potenciales de sus padres, a su vez sujetos sexuales. Como los padres son por naturaleza más fuertes… y están colocados en una posición de poder, su sexualidad puede fácilmente llevar al abuso de ese poder, puede conducir a la satisfacción de sus instintos… El espectro del sexo asombra también las casas de familia. Para exorcizarlo, precisamos mantener los niños a distancia –sobre todo, imponiendo la abstención de intimidad y de manifestación tangible, abierta, del amor de sus padres.´ Según dice Bauman, la enorme cantidad de casos de abusos sexuales de padres con sus hijos repetidos por los medios de comunicación implicó que ´…la ternura de los padres perdiera su inocencia. Se hizo pública la conciencia de que los niños son siempre y en todas partes objetos sexuales, de que existe un fondo sexual potencialmente explosivo en cualquier acto de amor de los padres, de que toda caricia tiene su aspecto erótico y de que en todo gesto de amor puede esconderse un asedio sexual.´ El propio sociólogo, en ese capítulo once, cita a otra tecnócrata quien afirma que si bien el abuso sexual parece estar más difundido en la sociedad de lo que se quiere aceptar, es evidente que se exagera el uso del término ´abuso´ en casi cualquier tipo de situación. De lo que no queda ninguna duda, sospechoso amanuense, es que del antiguo amor y del solemne cuidado de los padres a esta nueva situación de proximidad incestuosa, hay un abismo. Un enorme abismo. Bauman, al menos en esa versión de la historia, deja de lado las nuevas tecnologías y, en particular, la alianza con Internet -ligazón que permitiría entender mejor la epidemia de pedofilia que parece arrasar hoy día al Planeta.  Innegable es que –frente al nuevo estado de cosas- se ha avanzado en cuanto a la visibilización y a la denuncia de los abusos de mayores hacia menores, en cuanto a la protección de la niñez. Dicho esto, dejemos atrás, por un momento, los discursos políticamente correctos y tomemos al azar un ejemplo de la Nueva Ciudad de Dios: ¿qué significan las virales Lolitas –íconos del encuentro nefando- pululando multiplicadas por la Red? En Lacrimae rerum [2006], Slavoj Zizek recorre una y otra vez el efecto del ciberespacio sobre la subjetividad en el mundo contemporáneo (en un idiolecto lacaniano, a veces por demás complejo). El efecto es paradójico, dice –me dijo el Espectro. Si por un lado, el ciberespacio libera de la suposición de la existencia de la Autoridad, del gran Otro, esa ficción que organiza nuestro orden simbólico y que tiene a los grandes relatos ideológicos como su sucedáneo, y si esto trajo como consecuencia –simplifico, me dijo- la recurrente organización sectaria, atomizada, y, en consonancia, la proliferación de diversas identidades perversas surgidas del haberse desligado del propio cuerpo y de la propia individualidad concreta (contexto que enmarca la antes mencionada ciber-epidemia), por el otro, he ahí lo paradójico, ese mismo ciberespacio perverso permitió que la fe en el gran Otro (la Autoridad), desechado en lo simbólico, retornara en la realidad con sus trazas persecutorias. Dice Zizek: ´La creencia en la existencia de un gran Otro [el que mueve los hilos] en el plano de lo real es… la definición más concisa posible de paranoia… […] Otra versión del gran Otro real es la figura del padre como acosador sexual de sus hijas pequeñas, una figura que se encuentra en el centro mismo del ´síndrome del falso recuerdo´: también en este caso el padre, suspendido como agente de una autoridad simbólica, es decir, como encarnación de la ficción simbólica, ´regresa en la realidad´ (los defensores de la rememoración de los abusos sexuales de la infancia han desatado una gran polémica al sostener que el acoso sexual del padre no es una mera fantasía, ni siquiera una mezcla indisoluble de hecho y fantasía, sino un hecho puro y duro, algo que ´ocurrió realmente´ durante la infancia de la hija en la mayoría de las familias…)´ [´¿Es posible atravesar la fantasía en el ciberespacio?´, en Lacrimae rerum, p. 272-273]. Un paso más, un desvío y digo. La pedofilia -voluntad y actividad rechazadas, de manera unánime, en el imaginario comunal- es uno de los puntos ciegos del entramado socio-económico actual porque es generada y provocada por el propio sistema. Contra los supuestos deseos de aniquilarla, esa práctica encuentra en el parafílico ciberespacio –junto con miríadas de gustos desviados o queers- el ámbito adecuado para desarrollarse, para expandirse hasta el punto de que hoy en día, por ejemplo, las ´lolitas hentai´, propias de la estética del anime o del manga japonés (y ´hentai´ significa ´perverso´), son estrellas en el consumo del mundo virtual -lolitas on-line, tras infinitas máscaras y al acecho de cualquiera que le proponga un Paraíso sin la ley de lo normal y bajo el hechizo infinito de la pureza ancestral; lolitas que, en su fragilidad, lucen espléndidas a pesar o a causa de la mano adulta y anónima que las merodea y que las hurga sin cesar. Asedio dual. La pedofilia es fogoneada (si se quiere, indirectamente) desde el ciberespacio, plataforma de las transnacionales, y desde la consecuente realidad por la misma organización social que se espanta y que dice combatirla. Idos los padres de los lares familiares por la desagregación o atomización actual, a su regreso y en la efusividad del reencuentro, el amor filial se convierte en amor dantesco. Aquellas –o aquellos- que fueron erigidos por el mercado de consumo en reinas –o reyes- del hogar, bien merecen que se les consientan sus caprichos hasta el final. Y si los padres o las madres no se ofrecen como disponibles –por sus constantes actividades que solventan la palpitante vida de la gema- para responder a esta demanda en particular, habrá otros que, salario y subordinación mediante, se encarguen de velar por el deseo siempre insatisfecho de cada retoño familiar. Con todas las letras, no hay mayor hipocresía que el odio al pedófilo por parte de quienes, al defender el sistema imperial ciber-capitalista, permiten el caldo de cultivo y alientan lo que dicen odiar. Zizek no ofrece –imposible ofrecerla- una conclusión sin brechas, pero -especulo-, detecta en el ciber-espacio el caldo de cultivo para que ´la revolución social´ -de matriz progresista- sea imposible. Una vez diluido el o los corpus ideológicos que podrían haberse constituido o mantenido como el ´gran Otro´, no queda nada contra quién o por quién luchar en la realidad. Aquello que Eloy Fernández-Porta entiende como ´guerra cultural´: “Uno de los temas de [Lolita, 1955] de Nabokov… es la manera en que el viejo intelectual europeo doctrinal, decadente y podrido de cultura, corrompe a la joven América poppy. Reescribir la cultura pop desde Europa implica siempre, para el autor serio, una perversión: raptar, sacar de su hábitat, poner en circulación, estuprar y echar a perder la inocencia. […] su perversión es doble: lleva al ridículo la alta cultura norteamericana y vuelve inmortal y trascendente a la ninfa pop.” – [´Diez no-logos sobre literatura y pop´, Afterpop. La literatura de la implosión mediática [2010, p. 64]- aquella guerra cultural, entonces, es, en el aquí y ahora, una guerra por la posesión, por la dominación y por la demarcación territorial y de propiedad. Existe algo peor que el ´temor comunista, socialista, igualitarista, redistribucionista´ para los burgueses del nuevo milenio y es que, aquel que es visto como un lumpen social (a su servicio), se termine llevando para siempre y en segundos algo imposible de recuperar: pureza e inocencia de los virginales vástagos del amor parental. En otro contexto, azorado amanuense, hemos mencionado que de ninguna manera es arbitrario que una corporación cibercultural, es decir, la corporación corazón del capitalismo –la Iglesia católica- sea la enhiesta madrina de la peor versión de la práctica nefanda: el abuso de esos niño-jesusitos anónimos en manos de los supuestos enviados y  ̸ o representantes de la alta y paterna divinidad [www.lanuevadrogaesciberdios.com]. Que una organización pedófila –cuyo ícono más afable es un niño cuasi desnudo- sea uno de los centros principales de la sociedad occidental, creo que nos exime de cualquier otro comentario conjetural.

***

Lolita cyberpunk - Crédito http://www.pinterest.com/pin/405746247648892602/

Lolita cyberpunk

[www.pinterest.com/pin/405746247648892602/]

´…hoy día la histeria toma en general la forma de la vulnerabilidad, de una amenaza a nuestra identidad física y ̸ o psíquica (baste recordar la omnipresencia de la lógica de la victimización, desde el acoso sexual hasta los peligros de la comida y del tabaco, con el resultado de que el sujeto mismo se ve cada vez más reducido a ´aquello que puede ser dañado´).´ – Slavoj Zizek. ´El ciberespacio´. Lacrimae rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio [2006, p. 226]

 ***

¿O será –pregunto a los vientos- que en la Nueva Ciudad de Dios, y a expensas de lo que sucede en ´lo real´, ese constante atizado sobre el peligro y la proliferación de la pedofilia tiene una variable más por considerar? En el capítulo 7 de Cypherpunks, ´Internet y política´, Julian Assange y adláteres discuten de qué forma las corporaciones y los gobiernos se las ingenian para instalar la necesidad de control y de censura de lo que circula a través de Internet. Además de las leyes contra la denominada ´piratería´ por parte de monstruos con el poder, por ejemplo, de Hollywood, el camino silencioso elegido es la instalación de una narrativa que dé cuenta del peligro de dejar a los ciudadanos circular libremente por la Red. El núcleo de esa historia de terror y de amenazas son los denominados ´Cuatro caballeros del Infoapocalipsis´: lavado de dinero, drogas, terrorismo, pornografía infantil. Estos fantasmas (con sus incuestionables dosis de realidad aunque no al nivel exacerbado que nos sugieren) no son más que la excusa para ir contra los que dicen, hacen u organizan algo -de raigambre política- que desagrada a los poderosos. Recordarás, pálido copista, que el mismo Assange, con un argumento no semejante pero sí análogo, fue acusado después de su buchoneo por medio de Wikileaks, de abuso sexual contra dos mujeres suecas. Lo tengo, sí, inimaginable Espectro. El argumento del poder, entonces, es así: ´Internet fue tomada por pedonazis y por eso precisamos de censura´. En el capítulo nueve de Cypherpunks, dedicado a la censura en Internet, dicen y cito y traduzco y modifico según pautas por todos conocidas: ´[Andy]: Los pedonazis básicamente resumen los argumentos alemanes o, tal vez, parte de los argumentos europeos a favor de la censura. Alemania quería evitar todo lo que se pareciese con un discurso de odio en Internet debido a la historia del país. Es claro que las personas no van a objetar si alguien dice que es preciso restringir el acceso a la Red a causa de los pedófilos. El documento interno de la Comisión Europea sobre la retención de datos argumentaba: deberíamos hablar más sobre pornografía infantil y las personas estarán de nuestro lado´. Continúo traduciendo apenas: ´[Jérémie] Creo que la censura nunca debería ser la solución. Cuando hablamos sobre pornografía infantil, no deberíamos usar la palabra pornografía –se trata de una representación de escenas criminales de abuso infantil. Algo que se puede hacer es ir a los servidores, deshabilitarlos e identificar a las personas que subieron el contenido para llegar a aquellos que lo produjeron, aquellos que primero abusaron de los niños´. Es un planteo general que, claramente, no busca disolver o ningunear la criminalidad de la pornografía y del abuso infantil en Internet ni en la realidad. Alerta a los ciudadanos sobre el chantaje intelectual que presupone obtener el voto positivo para la censura en nombre de una epidemia que, como vimos en la parte inicial, se desparrama, sobre todo, por los aposentos hogareños. Un universo de fábulas y de mitos que permiten el control; un universo en el que la ciber-bomba explotó, amanuense, y mejor lo sabe ese segmento del infatigable mundo de las lolitas post-apocalípticas cuyo estilo se sustenta en un ingenuo vestido con volados y de muñeca; con medias a media pierna; con trenzas circundando su cabeza; cubierto el rostro con una máscara antigás tan distópica como el deseo que engendran… [www.youtube.com/watch?v=BoxAsLL_AvI] Y, acordate cuando salgas, Espectro, no seas reventón, de hacer por lo menos la mímica de cerrar la tranquera.

A J, por el eros que en la común espectral oscuridad reina.

Lourdes [Tandil] – 28 de julio de 2014

Nunca dejaría que un montón de cerdos me acorralasen. [De las reales crónicas taquigráficas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

Hoy estamos buscando ideas revolucionarias que puedan cambiar al mundo mañana.

Presentación – The World Tomorrow [Abril – Julio 2012]

 LINK http://worldtomorrow.wikileaks.org/

Se está llevando a cabo una guerra furiosa por el futuro de nuestra sociedad. Es invisible para la mayoría de la gente. Por un lado, está la red de gobiernos y de corporaciones que espían todo lo que hacemos; por el otro, están los cypherpunks, virtuosos activistas que generan códigos y repercuten en la política pública. Este movimiento es el que generó Wikileaks.

The World Tomorrow – # 8

LINK: www.youtube.com/watch?v=IoI1ocECHb4&index=5&list=PLCF630EDA78D491A6

Por eso es inevitable que en los momentos febriles de la historia se atisbe la presencia de anarquistas, tanto en los pronunciamientos disidentes como en las asonadas espontáneas, porque los anarquistas siempre han sido aves de tormenta.

Christian Ferrer. ´Sobre los libertarios´. En El lenguaje libertario [2005, p. 13]

A comienzos del 2012 –caminaba nervioso por la galería, enfundado en abrigos-, y desde su encierro en Londres, el ciber-terrorista Assange comandó una docena de entrevistas con referentes políticos que dijeron tener o haber tenido llaves para detener al imperialismo que nos gobierna. Sorbió la bombilla de su mate humeante, para luego seguir, oh, el Espectro y su eterna languidez de los atardeceres no antecedidos de siestas ingenuas. Por esa gavilla de episodios de media hora –y siguió- pasaron líderes de la resistencia en Medio Oriente y partícipes o fomentadores de la Primavera Árabe; el presidente de Ecuador, Correa; Chomsky; el antiguo Tariq Ali; el conservador Horowitz y un etcétera con dos protagonistas grupales: los hackers enrolados en el movimiento cypherpunks (criptopunks) –quienes, en síntesis, proponen, y concuerdan con las luchas de Assange, en la necesidad de un manejo autónomo de los códigos de comunicación en Internet para evitar la vigilancia, el control y la manipulación cuasi-militar de parte de los Estados y de las Corporaciones; los integrantes de los movimientos europeos y norteamericanos de ocupación, ´Occupy´, quienes -se podría decir con las reservas del caso frente a proyectos todavía jóvenes- lanzan al mar nuevas ideas para enfrentarse a este sistema decadente y en franca desintegración que pagará cualquier costo por mantener su hegemonía. Su garganta se calmó. Pateó el suelo. Acarició lo negro en un Cartucho que lo escuchaba –en concreto, uno de los únicos y pocos que por propia voluntad lo escuchaban, sin contar el extorsionado rol de amanuense que me correspondía. Sorbió repetido. Carraspeó. Elevó su voz hacia el poniente. Apenas gritó. Acá, dijo, acá hay una guerra, escribiente. Y es sobre eso de lo que estamos hablando desde hace un año. Una guerra virtual, una guerra de relatos, una guerra de imágenes. Se lucha por una narrativa: cómo se cuenta la historia de la existencia de Internet. Menos de la décima parte –creo- entiende (o le interesa) el relato de Assange (y adlátares) en un sentido pragmático donde entender es actuar. El resto continúa creyendo que se les ha otorgado el maná. Y comen sin concierto. Y dice Assange en el final del segundo episodio dedicado a los cypherpunks [LINK www.youtube.com/watch?v=qqA303-7op4 ]: ´…Internet condujo a una explosión de la cantidad de información disponible. Es extraordinario… las funciones educativas son extraordinarias. La gente habla sobre Wikileaks y afirma que toda esa información gubernamental privilegiada es ahora pública y que el gobierno ya no puede guardar secretos. Y yo digo que no es así. Wikileaks es la sombra de la sombra. Los grupos de poder tienen una cantidad de información secreta vastísima. La cantidad de información pública disponible es mínima. El trabajo de Wikileaks es solo un porcentaje, una fracción de este material privado privilegiado. Si se mira el balance entre los poderosos abusadores que conocen cada transacción de las tarjetas de crédito en el mundo y de Estados en las sombras de la información que están empezando a desarrollar alianzas para interconectarse unos con otros y con los sectores privados, ¿crees que Internet es una herramienta común de la humanidad para hablar consigo misma o es algo que aumenta el poder? ¿Cómo se está llevando a cabo esta batalla, Jérémie? En realidad –dice el Espectro que responde Jérémie- estos temas están relacionados. Intentaré conectar con conversaciones anteriores porque cuando hablamos de concentrar el poder, hablamos una vez más de estructura informatizada. Y cuando hablamos de la censura en Internet, es la centralización del poder para determinar a qué tendrá acceso la gente y a qué no. Tanto si se trata de una censura gubernamental como si se trata de una censura privada ambas son indebidas. Han modificado la estructura de Internet de una red universal a una división de pequeñas sub-redes. Sin embargo, de lo que estamos hablando, desde el principio, son de temas globales, sea acerca de si se formará un sistema definitivo o acerca de la corrupción o de geopolítica o de energía o de ambiente o de lo que sea. Todos son problemas globales a los que se enfrenta la humanidad. Tenemos una, aún tenemos una herramienta en nuestras manos que nos permite una mejor comunicación, compartir conocimientos, participación en el proceso político y democrático. Lo que creo, lo que sospecho es que una Internet global y universal es la única herramienta que tenemos entre manos para dirigir esos problemas globales. Y es una lucha centralizada que tenemos que llevar a cabo, que todos tenemos la responsabilidad de llevar a cabo.´ Ahí, interrumpe el Espectro, ahí opina Assange: ´Tenemos gracias a los cypherpunks esa noción de que el código es la ley porque en Internet lo que puedes hacer viene definido por los programas existentes, por eso el código es la ley. Sí, absolutamente –recuerda el Espectro que propuso Jacob. La clave que tendría que asimilar la gente, si hay una persona de 16 o de 18 años que desea hacer del mundo un lugar mejor, es que se pueden construir alternativas y que cualquier persona, cualquiera con Internet, tiene el poder de hacerlo en el contexto en el que están. No es que tengan el deber de hacerlo, pero si desean hacerlo, pueden. Influirán en mucha gente… Construir esas alternativas significa una ampliación, un incremento. Por eso estoy aquí porque si no te apoyo, qué clase de mundo estoy construyendo, qué clase de mensaje transmito. ¿Dejaría que un montón de cerdos me acorralasen? De ninguna manera, nunca. Tenemos que construir y tenemos que cambiar eso, debemos hacerlo. Como dijo Gandhi: tenemos que ser el cambio que queremos ver en el mundo.´ Y es por eso, desorientado amanuense, que es necesario leer, oír, pensar en esas continuidades entre la guerra cypherpunk y el movimiento Occupy. Veo tus intenciones, Espectro; será cuestión de darle play y sin mayores ganas pero según pautado, transcribiré el episodio 7 de The World Tomorrow [LINK www.youtube.com/watch?v=cMq66EhVmag ] Ahí va. [La siguiente transcripción está modificada para mejor leer y tomada del link www.cubadebate.cu/noticias/2012/05/29/assange-y-activistas-del-movimiento-global-ocupa-hablan-sobre-los-origenes-y-los-objetivos-de-las-protestas/ donde pueden sin más clickear para no descender en la escalera del platónico original].

 

JULIAN ASSANGE: Bienvenidos a una edición especial de nuestro programa. Normalmente estos diálogos se desarrollan desde el lugar donde estoy bajo arresto domiciliario, pero hoy por la cantidad de gente involucrada en el movimiento Ocupa, hemos decido hacerlo aquí en el viejo ´Deutsche Bank´ de Londres que está controlado por amigos de Ocupa. Tenemos aquí a Marisa Holmes de Ocupa Nueva York, Alexa O’Brien de Ocupa Nueva York y del Día de la Ira de Estados Unidos, a Aaron Peters de Ocupa Londres, Naomi Colvin de Ocupa Londres y David Graeber de Ocupa Nueva York. Me gustaría dividir este programa. En la primera parte quiero entender cómo llegó a existir el movimiento Ocupa, qué tipo de gente estaba involucrada, la base política para organizarlo, para llevar sus asuntos y difundirlo. Y después, ver a dónde se está dirigiendo.

David, ¿de dónde crees que vino este movimiento que al final causó la ocupación de Zuccotti Park y después se extendió por el resto de Estados Unidos?

DAVID GRAEBER: Hubo un movimiento global, que, creo, empezó en Túnez y que, parece, se extendió por el Mediterráneo: Grecia, España. Es el mismo movimiento que estremeció a Estados Unidos. Mucha gente de Grecia y España que estuvo involucrada en los primeros días y hasta antes de la ocupación de Zuccotti Park, forman parte de él. Es un tipo de agitación global.

JA: Alexa, usted estuvo involucrada en el Día de la Ira de Estados Unidos en mayo de 2010. ¿Lo ve como la transición del ciberespacio al ´espacio de encuentros´ o hay algún análogo anterior?

ALEXA O’BRIEN: Sí, definitivamente, si nos fijamos en la parte superior y en la multitud de activistas menores y en los medios sociales. La trasformación en la organización de los medios también desempeñó su papel el año pasado en Ocupa Wall Street.

JA: ¿Es evidente que había una inspiración proveniente de la Primavera árabe?

AARON PETERS: De eso se habla muy rara vez. En 2008 Egipto se convierte en el país número uno del Banco Mundial en cuanto a reformas y, en el mundo, en desarrollo. En términos de reformas liberales, Egipto era insuperable en África del Norte y en Oriente Próximo desde el punto de vista del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. El fenómeno más grande que está pasando aquí es que después de la Segunda Guerra Mundial el Estado nacional era visto como un depósito de responsabilidad democrática y desde finales de los años setenta esto estaba desapareciendo. En algunos lugares nunca ha existido, ¿sí? Pero ahora es un fenómeno global. Ahora reconocemos que los resultados de la política pública no están ocurriendo a nivel nacional y que los creadores de la política no son los que están en los parlamentos nacionales. Están en otro lado y aquellos que dictan la política no son los responsables de ninguna forma, o no son los representantes democráticos. Y es un fenómeno global. Y eso pasa en la India, en China, en Estados Unidos y en el Reino Unido.

AO’B: Nosotros no solo tenemos una crisis financiera global, tenemos una crisis política global porque nuestras instituciones no funcionan más.

AP: Sí, exactamente.

DG: Y esto es uno de los puntos del movimiento global por la justicia: estos recién creados mecanismos administrativos… mecanismos políticos globales planetarios…

JA: Como la OMC (Organización Mundial del Comercio).

DG: Como la OMC, como el FMI… La gente, al menos en lugares como Estados Unidos, ni siquiera sabía que existían, pero en realidad estaban gobernando el mundo. Es la primera burocracia planetaria realmente efectiva creada en nombre de un tipo de ideología de mercado libre que se supone que está en contra de la burocracia, pero es lo contrario. Por lo tanto, las revueltas siempre son en nombre de la democracia porque es algo que obviamente hace falta. La crisis financiera las trajo a casa, especialmente, en cuanto a la deuda. Las deudas de los grandes jugadores pueden ser renegociadas a través y por medio de estos mecanismos globales, pero los tuyos no pueden, porque tus políticos están comprometidos con ellos y no contigo.

JA: Quiero pasar a un tipo de génesis práctico, pues este tipo de tema ocurre sobre un fondo. Uno de los elementos clave de Ocupa Nueva York, en nuestra opinión, fue: “Conseguimos el 99%”. La expresión no era: “Somos el 99%”. No era así pero luego apareció y dio resultado.

DG: Es un ejemplo perfecto de proceso colectivo. Creo que yo lancé algo así como: “¿Por qué no hacemos algo del 99%?”, y alguien más, creo que algunos españoles dijeron: “Nosotros somos el 99%” y después creo que Chris añadió en la página: “Somos”. Así fue cómo diferentes personas contribuyeron con cada palabra, pero todo junto salió estupendamente.

JA: Naomi, ¿ha visto usted este tipo de proceso iterativo? Algo se ha erigido, y no nació como una explosión de inspiración en el celebro de una sola persona, parece que ha sido algo que en realidad involucraba todos estos procesos.

NAOMI COLVIN: Tienes razón. Hay diferentes flujos identificables que se unen en Ocupa, y Ocupa es casi un momento galvanizador, cuando la gente está haciendo, en realidad, cosas bastante diferentes, y entiende que ellos pueden cooperar y crear algo que es extraordinario. Si nos fijamos en Ocupa Londres, el desencadenante es el ejemplo de Ocupa Wall Street. La idea de que esta cosa extraordinaria pudo pasar al otro lado del Atlántico, donde nunca esperarías que fuera posible, y por eso tienes que hacer algo en Londres. También tenemos el aporte de lo que pasó en otros lugares de Europa durante el último año. Lo que pasa en Londres es imposible sin el ejemplo de lo que pasa en España. Es el momento en el que todo se junta.

JA: ¿Hasta qué punto el movimiento de los Indignados en España alimentó, en lo que a apoyo logístico se refiere o a cantidad de gente en la calle, a Ocupa Nueva York?

MARISA HOLMES: Hubo muchos miembros de los Indignados que en realidad estaban en Nueva York por una u otra razón, lo que culminó el 17 de septiembre cuando ellos vinieron a las tempranas asambleas generales y, sabe, nos dieron la base y el contexto para lo que estamos haciendo. Entonces, de ellos aprendimos muchísimo.

DG: Había hasta egipcios ahí. Recibimos correos electrónicos de Egipto diciendo: ´Voy a Nueva York para esta acción particular.´ En términos de proceso de aprendizaje iterativo, al menos para mí, viendo lo que estaba pasando en Europa, esa información para las ocupaciones se tomó de modo directo de aquel movimiento particular.

JA: Naomi, en Ocupa Londres había una placa en la calle en la que ponía -´Plaza de Tahrir´- en frente de la iglesia de San Pablo.

NC: Una de las placas más fotografiadas. No tengo ni idea de quién la puso, pero había gente ahí que identificaba mucho lo que estaban haciendo, con la inspiración de la Primavera árabe. En términos de cantidad de gente en la calle es el movimiento europeo el que ha aportado mucho más a Londres simplemente porque es donde estamos.

JA: Estoy interesado en la cuestión particular de la filosofía de la técnica y el dominio de la técnica que independientemente de lo que intentemos y hagamos en una dirección o en otra, tenemos que hacerlo de modo eficiente si queremos ganar. Y para hacerlo de forma eficiente tenemos que adoptar técnicas eficientes. Y entonces, cada uno, no importa lo que organice, empezará a adoptar técnicas eficientes, al final son las técnicas, las que ganan. ¿David?

DG: Creo que una parte de esas técnicas no son solo los medios de comunicación sociales. Hay una tradición desde los años setenta de crear nuevas formas de democracia directa, de consenso, de facilitación, de descentralización, de toma de decisiones. Es muy práctico, una especie de síntesis… […]… por un lado, estas difundiendo información de ciertos tipos de medios de comunicación sociales, pero al mismo tiempo están esas nuevas formas de democracia personalizadas. Y por el hecho de que lo tuviéramos que trazar, la gente sabía cómo facilitarlo. Así  instituciones como ´Micrófono Popular´, desarrolladas durante años, son críticas.

JA: Esta cultura mitológica que visualmente era muy conocida entre los de Ocupa, el ´Micrófono Humano´ [´Mic Check´] es como un teatro en la calle. Por otro lado, parece ser más práctico una asamblea general. Eso de saludar agitando la mano, cuando lo vi por primera vez, me pareció amanerado e inefectivo, pero puedo ver que si tienes un montón de gente, y quieres… y tu tarea es escuchar a alguien, no ofrece mal resultado. Aaron, ¿has estudiado cómo aparecieron estas técnicas?, ¿ha habido innovaciones en cuanto a la técnica?

AP: Si vuelves a la noción de la mimética, hay un argumento que siempre ha existido en cuanto a cómo los humanos comparten identidades, cómo crean otras nuevas, como las interiorizan. Pero la cuestión en cuanto a estas nuevas maneras de comunicación es que este proceso se acelera. Hay una relación, entre la gente más joven, en la práctica en línea y fuera de línea en la que ellos no están interesados en líderes, en modelos de beneficios. Están interesados en la creación de valores, pero a menudo es la creación de valores la que va más allá del motivo de beneficio y más allá de coaccionar para hacer algo. Es un tipo de acción colectiva voluntaria.

JA: ¿Las técnicas en Ocupa Londres imitaron el ejemplo de lo que la gente había hecho en Nueva York, en Ocupa Nueva York, o son más antiguas?

NC: Hay una interesante tensión entre cómo funciona el consenso en la red y cómo funciona la conciencia colectiva. Es un consenso pero de una forma mucho menos estructurada. Y hay una interesante tensión entre lo que puede ser el modo de pensar de la gente que ha venido a ocupar y una forma de consenso, por así decirlo, más tradicional, un trabajo basado en decisiones estructuradas de forma consensuada, un trabajo de base. Y es una tensión que podemos examinar en Ocupa Londres sin resolverla plenamente.

JA: Podemos explicar por qué el movimiento Ocupa no podía haber sucedido hace diez años. Estos movimientos de protesta brotaron en Seattle y Genera, etcétera. Y de pronto tuvimos un 11 de septiembre y fue el final. Así que podemos entender por qué esto no habría ocurrido hace diez años. Pero ¿hace cinco?

AP: En primer lugar los movimientos sociales que están alrededor nacen de la queja y de la sensación de ser agraviados. Lo que está ocurriendo sería imposible sin la crisis económica global. Podría haber sido el fin del capitalismo tal y como lo conocemos. Habríamos tenido enormes problemas con la distribución de los alimentos. El problema de las sociedades complejas es que cuando algo va mal, va muy mal.

JA: ¿Esto no habría pasado sin la crisis económica de 2008? ¿Eso fue un desencadenante?

AP: Porque hay ciudades campamento en Estados Unidos que no están dentro del movimiento Ocupa y son gente que no tiene hogar y esto es tanto un síntoma político como una fuerza.

JA: David, ¿el movimiento Ocupa estuvo hirviendo a fuego lento durante la primera semana o los primeros diez días antes de que empezara la violencia?

DG: Bueno, sí.

JA: Me refiero a la violencia policial, pero es violencia al fin y al cabo. Y la violencia es un mecanismo de marketing bastante efectivo. Las películas de Hollywood están llenas de violencia.

AO’B: Yo estuve allí y como sabe estuve viviendo en un parque la primera semana y puedo dar fe de que no estábamos exaltados. Estuvimos protestando todo el día, toda la semana, ocupamos Wall Street, íbamos desde la llamada de apertura hasta la del cierre diariamente, teníamos dos asambleas generales al día. Estábamos, ya sabe…

JA: Sin embargo los medios de comunicación no transmitieron eso y solo se hizo efectivo cuando empezó la violencia.

AO’B: Supongo, pero nuestra meta nunca fue…

JA: Estoy sugiriendo que quizás deberían basarse en la experiencia de este evento, de que quizás realmente al provocar la violencia policial es algo que debería hacerse si quieren…

DG: No tenemos por qué provocar nada, es algo que va a ocurrir.

AO’B: No provocamos la violencia policial, tomamos directamente la…

JA: ¡Hay que grabar la violencia policial!

AO’B: Tomamos la dirección de la no violencia. Fuimos y ocupamos una plaza para tener una asamblea general y comenzamos a hablar sobre el mundo en el que estamos viviendo y sobre las estructuras que lo gobiernan. Así que creo que por estar ahí y por ejercer de forma directa el proceso democrático representábamos una amenaza y la policía tuvo que responder.

DG: No hay nada que aterrorice tanto al gobierno de Estados Unidos como la amenaza de un estallido democrático en Estados Unidos. Es seguro que reaccionarán de forma violenta.

AP: El día que ocupamos la Bolsa de Londres yo estaba fuera del principal cuadrante de la policía. Conté unas 20 furgonetas y hasta ahora he visto esto bastantes veces. Oí a los perros salir. Vi a todos los equipos de inteligencia, tenían allí sus cámaras. Empezaron a repartir palizas a todo el mundo a la luz del día. No había medios de comunicación y la policía entendió que si no nos frenaban, empezaríamos a ganar terreno.

JA: Naomi, tú eras la coordinadora de la campaña de Bradley Manning. Había una interesante e inusual relación entre el número de personas que estaban apoyando WikiLeaks, a Bradley Manning o a Anonymus y al movimiento Ocupa. Pero a Bradley Manning lo convirtieron en un ejemplo. No fue simplemente arrestado y todo siguió con calma. Me refiero a que lo convirtieron en un ejemplo destacado que actuara como freno porque la autoridad necesita dar ejemplos de lo que les pasa a las personas acusadas de desobediencia para mantener su autoridad. Las escenas de la televisión en las que los manifestantes son víctimas de violencia, en las que se encuentran en una posición débil, ¿crees que a la larga esto también es un ejemplo negativo?

NC: Hay varias cosas a tener en cuenta. La primera es lo que le ocurrió a Bradley en Quantico. Le trataron muy mal allí. Un reportero especial de Naciones Unidas apareció y lo contó. En términos de cobertura mediática del conflicto es la representación de lo que ocurrió los primeros días en Nueva York. Esas fueron las imágenes que dieron la vuelta al mundo. No eran de los medios de comunicación principales, provenían de los ciudadanos, eran de transmisión en directo. Hay cierta importancia en la presencia de los medios y en el hecho de que algo ocurra a la vista de todo el planeta, de que el movimiento Ocupa se haya estado autodocumentando todo el tiempo. Es una gran fuerza inhibidora.

MH: Si no fuese por las grabaciones en directo en Internet y por equipos mediáticos sociales no habríamos llegado hasta los principales medios de comunicación. Impulsamos el diálogo de una forma muy importante.

JA: Alexa, hábleme de los principios legales y el movimiento Ocupa. Era una de las exigencias del Día de la Ira en Estados Unidos y parece que debe ser un proceso de acuerdo con los principios legales.

AO’B: En el caso de Estados Unidos, una república democrática, o al menos es lo que dicen, hay diversas instituciones: está la plaza pública, existen los medios y existen las elecciones. Y cuando están en manos de las personas, esas instituciones mantienen una cierta salubridad porque pueden vigilarse las unas a las otras. En términos legales, me remito a mi experiencia, si un solo ciudadano… es tan radical como para que me inscriban en una revista de seguridad australiana, para que me relacionen con Al-Qaeda y me lleguen mensajes de contratistas de seguridad relacionados con el FBI diciéndome que tenga cuidado, que de alguna manera estoy relacionada con Al- Qaeda, algo me dice que es una técnica intimidatoria.

JA: David, el movimiento Ocupa, con ese nombre vino al mundo como resultado de Ocupa en Nueva York, pero se expandió por todo Estados Unidos. ¿Puede describir un poco esa expansión de Ocupa por el Estados Unidos continental?

DG: Fue rápido. Estaba estupefacto. Estaba asombrado. Porque uno sueña con que estas cosas ocurran pero nunca crees que vayan a pasar. Diría que en tres semanas teníamos unas 800 ocupaciones y es cierto que algunas de ellas eran de una sola persona con una pancarta pero muchas de ellas no eran… eran grandes acampadas de gente en sitios como Missoula, Ocupa Saskatchewan en Canadá, de una efusión extraordinaria, lo que ocurrió muy rápido.

JA: Quiero comentar el tema de ´ocupar un espacio´. ¿Por qué es importante ocupar un espacio?

NC: Hum….

JA: ¿Por qué no quedarse en casa? Tienes tu agenda, tienes a tus amigos, tus redes sociales, ¿por qué no coordinarlo desde detrás del escenario? ¿No es un poco pérdida de tiempo el poner tiendas de campaña y no poder hacer las cosas de forma más eficiente?

NC: Esto nos devuelve a la cuestión sobre por qué el movimiento en la red lleva a la acción fuera de ella. Creo que hay una necesidad natural humana de comunicarse cara a cara y es algo mucho más profundo. Cuando trabajas en la red uno es una especie de… se trata de coordinar individuos autónomos para que hagan cosas y uno tiene la sensación de ser parte de una comunidad de personas que sienten lo mismo o que están preocupados por las mismas cosas pero uno no es… no está en un espacio en el que todo el mundo quiere estar y quiere hablar para recrear el tipo de sociedad que desearía que existiera siempre.

AO’B: También es un experimento de ver cuánta presión puedes ejercer, tu compromiso con el espacio, dentro del sentido de espacio cívico, cuando el espacio cívico es solo una acera entre un centro comercial y otro, algo que pasa a menudo en Estados Unidos. Y a menudo incluso en muchas ciudades pequeñas hay una necesidad de crear espacios públicos y no privados que ni siquiera estén relacionados con el trabajo de una persona en el que podamos reunirnos y hacer tratos con Carlisle por la compra de agua, o lo que sea.

JA: Pero David, ¿tiene que cuestionarse el lugar? Me refiero a si todo el mundo puede reunirse, por ejemplo, ¡en un bosque de secoyas de California! De hecho, el G8 se ha trasladado a Camp David, parece que para conseguir ese efecto.

DG: Me parece que durante los últimos 30 años se han producido agresiones sistemáticas sobre la noción de comunidad y la idea de ´imaginación política´. Esta es una forma de reclamar ambas a la vez. Así que, creo que la idea de retroceder un poco es muy importante.

JA: ¿Es una muestra de la soberanía literal sobre un área determinada? Controlamos de manera física mediante nuestra decisión política este espacio que no controlan ustedes…

DG: Es lo crítico de esta situación. Es una estrategia de doble poder. Estamos hablando de la fuerza. No estamos hablando de las legalidades. Ellos no están hablando de las legalidades y nosotros tampoco. Cualquiera de los dos puede desplegarlo como arma, pero lo que intentamos decir es que es nuestro espacio, y lo es… somos el público y es un espacio público, vamos a ocuparlo y este sencillo acto desafiante es creativo. Todo lo que hemos hecho derivó de que iniciamos nuestro movimiento con no aceptar el orden establecido y el deseo de crear uno nuevo.

JA: En la dominación de ese espacio físico, al crear tu propio mini-estado en Ocupa -creo que es el término correcto cuando físicamente controlas un área de tierra, cuando tienes el monopolio de la fuerza coercitiva- empiezas a erigir estructuras sobre cómo tratar con cada cual y cómo coordinar con cada uno y a elegir metodologías para tratar con la policía, con los oportunistas dentro del movimiento Ocupa, para tratar con locos, para tratar con la basura. Las metodologías que se idearon para la toma de decisiones políticas y el abordaje práctico de las cosas, ¿se ven como un plan para hacer frente a la sociedad en general o son metodologías para, o sobre todo para, lidiar con el problema particular de cómo ocupar una plaza?

NC: No creo que tuviéramos nunca el monopolio de la fuerza dentro de Ocupa y habría sido mucho más fácil si hubiéramos hecho eso, negociando, lo que se hace en esta situación en la que, más o menos, usted sabe que cualquier trastorno puede suceder. En realidad no se tiene el poder de coerción sino el poder de persuasión, el poder de mostrar lo que la mayoría de la gente en ese espacio piensa, pero en última instancia, no se tiene la coerción y eso también es educación.

JA: En el caso de tener una persona problemática ahí o algún loco que lo está arruinando todo, ¿qué hacen con ellos en Ocupa? ¿Cómo se deshacen de ellos?¿Llaman a la policía?

DG: No hacemos eso…

MH: Hemos estado usando una combinación de cosas. Reducir la intensidad, mediación y comunicación no violenta han sido los modos de abordar los conflictos internos.

JA: Entonces, David, si el asunto llega a mayores y supongamos, sigo allí, sus malditas reglas no me afectan, quiero tocar el tambor cuando me dé la gana, quiero hablar cuando me dé la gana, quiero estar desnudo cuando me dé la gana, ¿no necesitarías a algún tipo rudo para que apareciera en ese momento a decirme, estás arruinando todo para todo el mundo, ¡no fastidies!

DG: Hay muchas formas de presionar a la gente.

JA: ¿Por ejemplo…?

MH: Con los tamborileros, por ejemplo, tuvimos una asamblea en la que hablamos de la situación de los tamborileros. Simplemente lo negociamos dentro del círculo de la asamblea.

AO’B: Hay conflictos y tensiones que son naturales para los seres humanos en los grupos dentro de Ocupa. No es que el espacio que Ocupa crea de repente sea como una utopía, porque no lo es.

JA: Aarón, ¿al final no se necesita un mecanismo, un proceso de desplegar la fuerza cohesiva?

AP: Prácticamente es una cuestión que necesita una respuesta, por supuesto…

JA: ¡Vaya, chicos, están muy incómodos con esto, es genial!

AP: No, no lo estoy, es una especie de cuestión existencial.

JA: Deberían haberlos puesto en psicoterapia durante diez años….

AP: No soy muy partidario de eso personalmente.

JA: Los pones en psicoterapia durante diez años, pero mientras tanto tienes a alguien más en tu maldito campo, causando problemas.

DG: Ha habido personas que han sido excluidas de los mítines y cosas así, eso ha sucedido, pero estamos intentando tratar algunas cuestiones con delicadeza de las que tal vez no queremos hablar mucho o que representan una subversión intencional. Hubo intentos de enviar a gente contra nosotros. En algún momento la policía trajo presos recién liberados y los llevó en autobuses al parque y les dijo, eh, aquí hay comida gratis. No es solo que esta sociopatía aparezca naturalmente si usted tiene a la gente en un campamento. Hubo un intento muy directo de subvertirnos y nos dieron la posibilidad de elegir: o empezar a invadirnos o convertirnos en un modelo de bienestar social en el que nos ocupáramos de esas personas…

JA: ¿Cómo Ocupa Londres impidió que los estafadores sociales patológicos que tenían tanta labia, que eran buenos para decir una cosa a una persona y otra a otra, extendiendo rumores de manera tan indecente, subieran a lo alto? ¿O lo han hecho?

DG: Si tiene una cima es muy fácil de hacer, pero si se trata de un movimiento horizontal, es muy duro. Me refiero al daño a gran escala que un sociópata podría causar. Es lo que siempre digo sobre el anarquismo, cuando la gente pregunta qué pasa con las personas que no se preocupan por nadie más y que son estúpidas y egoístas. Y le contesto: ¨Pues sí, pero al menos no terminarán en los ejércitos, ocupando altos cargos¨. Una persona así puede causar mucho daño, si no hay una estructura que pueda controlar la ascensión. Estoy de acuerdo con la opinión de William F. Buckley. Una vez dijo que prefería que sus gobernadores fueran las primeras trescientas personas de la guía de teléfonos, antes que las personas que estaban luchando por los escaños en el Congreso. Estoy de acuerdo con él. Les saldría mejor el trabajo.

JA: Da igual cómo nos gobernemos a nosotros mismos, pero tenemos que ser capaces de competir con los que buscarían gobernarnos de otra manera.

AO’B: Por supuesto.

DG: Por eso es tan importante tener un movimiento internacional. Se tiene la impresión de que el enemigo se está haciendo cada vez más globalizado. La única forma de desafiarlo es con movimientos globales. Se hace cada vez más irrelevante si los estados compiten o no entre sí.

JA: ¿Aaron?

AP: Lo que tenemos es la transformación más grande de la economía política global: con toda esa deuda los fondos fluyen al Sur, al Sudeste Asiático. Eso va a acabarse de una sola manera. Occidente está en el declive. Es obvio para todo el mundo, excepto para los políticos occidentales.  

AP: Es más que evidente, pero no pienso que realmente esté claro…

DG: No está claro, tampoco realmente lo saben.

AP: Empezamos a hablar sobre los acontecimientos de 1989 y del dinero que no sale de los cajeros automáticos. La gente se ríe, no sé… es muy obvio que se acabó la fiesta.

DG: Tiene sentido solo si ese 1% de ricos intenta apoderarse de la riqueza, si es que queda algo de riqueza… pero si se echa un vistazo a la historia, parece poco probable que acaben con ella.

Lourdes [Tandil] – 24 de julio de 2014