Los espectros de Jorge Giannoni

Palabras preliminares

Primera parte del mítico y maldito film Molotov Party, del que participó Jorge Giannoni, y para el que contribuyeron con ´Sympathy for the Devil´, The Rolling Stones.

Hasta mayo de 2010, acceder a esa película underground era imposible. Aún hoy, avistar un producto fílmico que haya surgido de sus sueños, un milagro. Jorge Giannoni [1939-1995] vaga como un fantasma por la desolada geografía de los fervores icónicos de la cultura argentina.

Poco menos de una década atrás, y en otro universo, compilé lo conocido sobre obra y vida. La historia que allí cuento –y que pueden leer al culminar estas líneas- retoma y extiende lo que Gabriela Jaime reconstruyó mediante su documental Jorge Giannoni, NN, ese soy yo [2000], si no me equivoco inhallable en la Red, excepto por su trailer

La sinopsis de ese documental reza así

Los invito a conocer la historia de Giannoni a través de la lente de Jaime –si es que encuentran ese documental. Debería decir, también, a través de la lente de Claudio Remedi (cámara y fotografía en dicho documental), uno de los fundadores en 1992, junto con otros egresados de la Escuela de Cine de Avellaneda, del ´grupo de boedo films´. A ese grupo se le debe el rescate del afantasmado director. Remedi incluye a NN en sus “Apuntes para una historia del cine documentalˮ –texto recomendable de leer.

LOS ESPECTROS DE JORGE GIANNONI

[Roberto Lépori]

Él nunca abandonó el lugar de combatiente, ni como hippie que fue, ni como personaje contestatario y contracultural. Él se instala en la polémica no desde afuera de los demás, sino desde adentro del otro -al punto de hacer que el otro esquematizado, estructurizado [sic], burócrata del Instituto o de lo que fuese, anhelara íntimamente tener esto de lo que tenía él: poder cagarse en la tapa del piano, irse y no dar explicaciones. Un espíritu profundamente libertario.ˮ – Eduardo Montes Bradley

 

Escasea la bibliografía específica acerca de la obra cinematográfica de Jorge Giannoni. Mi exposición, anclada en esa precariedad, se divide en dos partes. En la primera, esbozo una bio-filmografía. Pago la imprudencia de rumiar la información conocida, elucubrando diluidas hipótesis de lectura acerca de esa obra espectral. En la segunda parte, reseño los filmes asequibles: Palestine another Vietnam [1971-1972], Las vacas sagradas [1977, fragmento] {y añado algunos comentarios al ahora hallable, Molotov Party [1969]}.

Primera parte

Jorge Giannoni nace el 11 de enero de 1939 en Mendoza. A los 16 años -según le confiesa por carta a Fernando Birri [ver Pionero y peregrino]- ingresa por impulso de Antonio Di Benedetto como cronista cinematográfico al periódico Los Andes. Esa tarea lo conduce sin esfuerzo a la sala de los cines locales y a festivales nacionales como el de Mar del Plata.

En Mendoza rueda su primer cortometraje, El manosanta. Nada se sabe de este material excepto que fue objeto de recuperación en el marco de un ´rescate´ del cine mendocino.[1] Más tarde produce –según dicen- un largometraje de temática campera al que nunca compagina.

Bajo el mandato familiar se radica en Córdoba para estudiar arquitectura pero, díscolo vástago, emplea su tiempo en un curso de cine. Se traslada a Buenos Aires. Estudia dirección en la Asociación Cinematográfica Experimental. Se convierte en corresponsal de la TV mendocina. Y conoce a Raymundo Gleyzer quien cursa cine en La Plata.

Gana un concurso de cortometrajes en el Instituto Nacional de Cinematografía con un proyecto dedicado a “…la tierra, la sequía, la inmigración de campesinos y todo eso…”. Lo invita a Raymundo, dueño de una cámara y de saberes sobre fotografía [F. M. Peña – C. Vallina, El cine Quema: R. Gleyzer, 2000, p. 36-37]. El premio no especificaba dónde había que filmar. En lo que respecta al dinero, era indistinto. Atraídos por el Cinema Novo, viajan al nordeste de Brasil. La experiencia es conflictiva. Se distancian. En la antesala del inicio de la larga dictadura brasileña, Raymundo filma La tierra quema [1964]

Su partenaire, interesado por la revolución y por las ligas campesinas, participa de la filmación de Terra em transe [1966] de Glauber Rocha

Hay quienes afirman que también estuvo junto a Ruy Guerra en la preparación de Os fuzis [1964]

Jorge Denti distingue entre Raymundo, un documentalista nato y disciplinado que iba a las raíces, y el más anárquico Giannoni, un documentalista no en el sentido pleno [ver documental de Gabriela Jaime]. Denti lo conoce en los primeros años de la década del sesenta en la playa Barracuda de Villa Gessell en una reunión de cineastas. En 1965, en esa ciudad, con diversos aportes de Pajarito Zaguri, Moris Birabent, Javier Martínez, Denti y Giannoni –unidos durante las zapadas porteñas de La Cueva y de la Perla del Once- fundan Juan Sebastián Bar. El objetivo del grupo era financiar una película con la renta de ese trabajo. Pero llega el 66 y con él Onganía y todo cambia.[2]

El golpe de Onganía marca el inicio del exilio de Giannoni quien recién retornaría a la Argentina en 1974. Su ausencia excede las causas políticas. Es una constante. Según se sabe, en 1962 fue asistente en La terraza de Leopoldo Torre Nilsson; en 1963 en La chacota de Enrique Dawi; en 1964 en Crónica de un niño solo de Leonardo Favio.

 

Su nombre nunca aparece en los créditos. Giannoni es un NN entre los cineastas de la generación del ´60 –anécdota que recuerda Paraná Sendrós a partir de una foto en la que es ignorado y que sintetiza el espíritu del documental de Gabriela Jaime: NN, ese soy yo.[3]

1966 encuentra a Giannoni en Roma, en el Centro Experimental de Cinematografía.[4] Colabora en el casting para el episodio Toby Dammit de Historias extraordinarias [1968] dirigido por Federico Fellini. Al mismo director ayuda en la preparación de escenas de Roma [1972]. Participa de Romeo y Julieta [1968] de Franco Zeffirelli; y de La prueba general [1968] de Romano Scavolini.

1968. Cannes. Giannoni trabaja para la agencia italiana ‘Interpress’. Estalla el Mayo francés. Viaja a París para realizar por encargo –con los equipos de la RAI- una ficción enmarcada en el movimiento estudiantil. Retorna a Roma. En Trastévere participa en la organización de una comunidad. Gracias a un contacto y a un intercambio, muta su estancia por la de una comunidad londinense.

NN tiene 30 años. De nuevo junto a Denti, y en unión con otros, dirige -de manera anárquica, espontánea, libidinal- el film vanguardista, Molotov Party [1969]. El delirante argumento ronda la historia de un grupo radical que quiere eliminar a James Bond porque la reina le ha dado licencia para matar. Integran el proyecto actores del Living Theatre. La joya de la pieza fílmica es la cesión de los Rolling Stones del tema ´Sympathy for the Devil´. La banda ensayaba en el subsuelo de la comunidad. Era la época de One plus One de J. L. Godard.

Molotov Party es premiada en 1970 en un festival underground londinense. Giannoni recibe una invitación de la Cinemateca francesa. Henry Langloise, su director, lo presenta como a un débil mental.

El próximo destino es Medio Oriente. Giannoni, Denti y otros dirigen Palestine another Vietnam [1971] –film político referido a los efectos de la Guerra de junio de 1967 entre árabes e israelíes. Palestine… aboga por la liberación nacional de los países del Tercer Mundo sin abandonar el sesgo experimental. [5] De regreso en Roma, Giannoni y Denti visitan la San Diego Cinematográfica dirigida por Renzo Rossellini (hijo de Roberto) y dedicada a la producción de documentales políticos. Le piden una moviola para editar Palestine… La obtienen a cambio de compaginar Bolivia, el tiempo de los generales [197-, premio Festival de Leipzig].[6] En ese proceso surge el C3M -Collettivo Cinema Terzo Mondo- sostenido por la mencionada productora San Diego.[7]

En setiembre de 1973, se reencuentra en Pésaro [Italia] con Raymundo. Gleyzer exhibía en la IX Muestra Internacional del Nuevo Cine Los traidores [1972]

La película generó una fuerte discusión en torno de la función de la ficción en el cine político. Giannoni dice: “…es difícil para nosotros (latinoamericanos) entrar en la discusión que hay en estos momentos en Europa con respecto a las estructuras o al lenguaje, porque estos problemas están supeditados a nuestra situación coyuntural de toma del poder. Después puede ser que discutamos de temas de estilo o de construcción”. [M. Mestman, “Postales…”, pp. 66-67.] Con ese discurso, defendía un cine contra-informativo como instrumento de información para la Base [ver M. Mestman, Notas para una historia de un cine de contrainformación y lucha política, parte 1.] [8]

A fines de diciembre de 1973 -con Jorge Cedrón, Fernando Birri y Humberto Ríos- participa en Argel del primer encuentro del Comité del Cine del Tercer Mundo. Pasa luego por Cuba y por Perú para establecer relaciones con el ICAIC y el SINAMOS con el objetivo de organizar una segunda reunión del Comité de Cine del Tercer Mundo en Buenos Aires en 1974.

Se une al grupo de Cine de la Base.[9] Dice Giannoni: “Cuando acá se dio la apertura con Cámpora y todo eso (yo estaba en Europa y Raymundo) me dijo: ´Bueno, venite, porque acá hay muchas posibilidades…´. Cambiaba todo. Entonces vine y ahí empezamos a organizar la difusión. Pero Cámpora estuvo pocos meses, no duró nada. Y a partir de eso dijimos: ´No, acá no quieren´.ˮ Antes de la decepción, Rodolfo Puiggrós lo convoca para armar el Instituto de Cine del Tercer Mundo dentro de la UBA (en conexión con Cine de la Base). Cuenta NN: “Desde la UBA montamos una Cinemateca del Tercer Mundo, que pretendía retomar lo que se había hecho antes en la Escuela de Santa Fe. Todo eso no se logró. Lo que logramos fue juntar películas y hacer distintos encuentros. Hicimos dos Semanas, una de Cine Latinoamericano y otra de Cine Árabe-Africano, y trajimos a los directores y los llevaban a los pueblos.”[10] Agrega al recuerdo: “Hacíamos barrios, universidades, sindicatos. Estábamos vinculados a una corriente clasista antiburocrática en el movimiento obrero, que variaba de tonalidad según los sindicatos y los lugares. Pero trabajábamos en ese margen. (Así) como a nivel universitario trabajábamos independientemente de las propuestas dogmáticas de algunos centros, que estaban hegemonizados por el peronismo, la JP o de color estrictamente montonero, que no permitían nada más que lo de ellos.” [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, p. 145-151]

Tenían 30 proyectores. La exhibición culminaba con un debate. “Nuestro programa fuerte –dice Giannoni- era Los traidores y Operación masacre [Jorge Cedrón, 1972]

Eran las películas que la gente quería ver porque (servían) para el debate. Porque Operación… planteaba la memoria histórica, digamos, de la [Revolución] Libertadora [1955], y Los traidores planteaba el problema de la burocracia y lo proclives a la traición que son los burócratas. Todos temas que vienen desde el peronismo.ˮ [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, p. 145-146]. Difundían también lo producido por la escuela de Santa Fe y las denuncias sobre torturas –Informes y testimonios [1973]- realizadas en La Plata. Otros filmes exhibidos eran Ya es tiempo de violencia [Enrique Juárez, 1969], y Argentina, mayo de 1969: los caminos de la liberación, film colectivo realizado por los así llamados realizadores de Mayo: O. Getino, E. Juárez, N. Juárez, R. Kuhn, J. Martín, H. Ríos, P. Solanas, E. Subiela, P. Szir.

Proyectaban este film aun cuando Giannoni –al igual que el grupo Cine de la Base- tuviera una mirada crítica sobre el Cine Liberación de Getino y Solanas quienes habían cambiado al Che por Isabelita y veían a esos gobiernos como propios, mientras que los del Cine de la Base los consideraban de transición [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, pp. 114-115]. Este grupo defendía la apertura hacia el padre Mugica, la Teología de la Liberación y las fuerzas revolucionarias del peronismo (acechadas por la derecha peronista) [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, pp. 141-142]. Sobre su relación con el peronismo afirmaba NN: “Si bien teníamos dogmatismos –una visión… más utópica del socialismo- queríamos demostrar que no había solamente un proyecto nacional, que había distintos y que había que discutir cuál era el que servía para la Argentina. Porque siempre dudábamos hasta dónde iba a sostener el peronismo la consigna ´liberación o dependencia´.”[11]

La estadía en la Argentina dura poco: “Ya a mitad del ´74 –cuenta Giannoni- se pudrió todo.” [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, p. 153.] El gobierno de Isabelita interviene la UBA. Desmantelan el Instituto del Tercer Mundo. Se van, con Puiggrós, a Perú entre fines de 1974 y comienzos de 1975. La Cinemateca funcionó un año y ocho meses. Sus películas permanecen dispersas entre México, Venezuela y Cuba [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, p. 174-175]. Participa de la creación del Festival de Cine Latinoamericano de la Habana. En 1977 dirige en Cuba “Las vacas sagradas. Claves para la revolución argentina.”, con guion de Álvaro Melián y dedicado a ´Raymundo Gleyzer, cineasta revolucionario´. Existen dos versiones sobre el origen del film: que fue hecho para la UNAM; que tuvo el apoyo de Alfredo Guevara. En la visión de Jorge Denti, después de Palestine another Vietnam, Giannoni hizo un cine panfletario; tenía que tirar estadísticas, líneas, todo; y, en ese sentido, el panfleto mayor fue Las vacas sagradas [ver documental de Gabriela Jaime].

El inclasificable NN arrastró proyectos inconclusos: uno sobre el anarquista expropiador Severino di Giovanni; otro, la adaptación de Mascaró, novela de Haroldo Conti. Según recuerda el realizador cubano Rapi Diego, trabajó con Giannoni durante tres años en un guion que llegó a tener 360 páginas [ver documental de Gabriela Jaime].[12]

De vuelta en Argentina, entre 1986 y 1987 compila, con Liliana Mazure, Fernando Birri. Pionero y peregrino.[13] El volumen eleva a Birri a la categoría de referente, de maestro. Desde el prólogo a ese volumen recopilatorio arma su árbol genealógico de amigos artistas: Antonio Di Benedetto, el “…exiliado que quiso cambiar al país, nuestro poeta mayor, Juan Gelman”; Glauber Rocha; Jorge Cedrón; Santiago Álvarez. Ese prólogo es, además, cuna de nuevas ideas (latentes para siempre o apenas desarrolladas). Anhelaba abrir un laboratorio de poéticas cinematográficas para concentrar la fuerza de los jóvenes presente en los centros paraculturales. No lo logró. Sin embargo, del volumen se desprende la fundación de ´La Fábrica de los Sueños´, una distribuidora destinada a difundir de manera alternativa cine latinoamericano. Su objetivo primario era hacer conocer el film de Birri Mi hijo, el Che [1985]

“Como ve maese, no está todo perdido y esta reconciliación con el Hombre Nuevo de que hablaba el Che, abre la posibilidad que nosotros como Distribuidora Alternativa trabajemos para estrenar tu film: MI HIJO, EL CHE.” [Carta de Giannoni a Birri, Pionero y peregrino, p. 10] El retoño de esa distribuidora, es una videoteca ubicada en la capitalina avenida Corrientes al mil quinientos y pico.[14]

El volumen Giannoni – Mazure, reabrió el río de prejuicios que levantaba el método creador (vanguardista) del primero, basado en el collage, en el pastiche, en la cita, en lo libidinal, en lo anárquico. Mazure recuerda que los ataques hacia la compilación nacieron de la idea sesgada que se tenía de lo que hacía Giannoni: juntar cosas de otros y armar algo.

En 1994 obtiene un apoyo del INCAA para filmar La gitana tropical.[15] El 11 de agosto de 1995 muere de un infarto en plena calle Ayacucho de Buenos Aires frente a una librería de libros religiosos. Birri, hacia el final del documental de Jaime, asegura con amargura: Giannoni no murió de un infarto; a Jorge lo mató el cine, lo mató la estructura oficial perversa del cine argentino, lo mataron los burócratas del Instituto que le otorgaban la cuota para su película con la coima ya devengada; es un tema que da asco pero que no hay que silenciar.

Paraná Sendrós conserva un libro de memorias escrito por NN que continúa inédito.

 

Segunda Parte

{Molotov Party [1969, color, 62 min. aprox.]

Esta ya no tan maldita película amalgama una estética experimental (alucinada, psicodélica), posvanguardista, underground, con una revulsiva mirada política en el marco de las luchas por la liberación nacional de los países del Tercer Mundo durante la década del sesenta del siglo XX. Si en la memoria oral de Giannoni –conservada por Paraná Sendrós e hilo conductor del documental de Gabriela Jaime- el argumento responde a la historia de un grupo radical que quiere eliminar a James Bond porque la reina le ha dado licencia para matar; el acceso al film permite constatar que, más allá del atentado puntual, el núcleo es defender el derecho a matar de los activistas revolucionarios. James Bond representa al imperialismo avasallante, asesino y fascista; el grupo radical, el instrumento de una venganza.

En la secuencia inicial, con frenéticos tambores de fondo, entre fuegos artificiales, circulan imágenes de indígenas combatientes que defienden su territorio, del icónico Che Guevara asesinado en Bolivia, y de panfletos (o de carteles) impresos con consignas como ´el derecho a vivir´, ´grupos de defensa… de trabajadores armados´, ´…del pueblo armado´, ´…de mujeres armadas´, hasta que en diagonal, con letras mayúsculas y con un chorreado de eventual sangre se lee, ´AVENGE´ [´VENGANZA´]. Un activista enciende la mecha en una botella. Explota el título dentro de una estrella al estilo ´crash-bang-boom´ y, entonces…

…Molotov Party.

El rojo –en la gama del violeta al índigo- es el color del film. De rojo son las pintadas callejeras como ´La sangre de nuestros revolucionarios´. Rojo es, obviamente, el color de la revolución y el rojo marca la presencia de Marx. El grupo de guerrilla urbana –cuya acción se inicia con los acordes de ´Sympathy for the Devil´ [Rolling Stones]- asesina al circunstancial James Bond contra un paredón en el que letras rojas dejan leer: ´Marx was here´.

Muerto el agente, el objetivo del grupo se amplía hacia una conspiración tercemundista. Se pide por la liberación de Bolivia, de Palestina, de Angola, de Etiopía, de Biafra (región de la actual Nigeria que luchó por su separatismo entre 1967 y 1970), de los Panteras Negras (y hacia el final, de Vietnam). El complot corre por cuenta del grupo CIA –Central Internacional de Agitación- cuyos miembros se reconocen por la presentación de consignas revolucionarias. Una de la más importante es: ´el comandante Guevara está vivo (en el África)´. Las restantes consignas apuntan a proyectos desestabilizadores como el secuestro de los embajadores norteamericanos en Guatemala, en Brasil y en el Vaticano. Las calles y la geografía de Roma se mezclan con las de Londres y con las de Barcelona.

Contra Occidente –se sugiere un atentado al Papa, se defiende al chipriota Makarios, se enaltece la tradición cultural africana: el vudú, los zombis, la brujería, como saberes revolucionarios. Contra la sociedad patriarcal: la mujer es símbolo de lucha y de libertad. Encarna esa sabiduría la mujer africana (y oriental, en síntesis, la no-occidental) representada por la Reina de Saba. Su espejo invertido es la mujer blanca considerada una Mata Hari. La revolución aparece en la liberación del cuerpo por medio de rituales chamánicos –tal como se observa en el final del film. La revolución es deseo, sexo, placer, drogas, desnudez; lo ritual y lo orgiástico; el grupo y lo comunal.

Molotov Party presenta un mundo paralelo y –desde sus propios parámetros- utópico con la estridencia de los ensueños místicos y políticos de la ciencia ficción (al inicio, anoticia la cartelera de un cine sobre la exhibición de 2001: A Space Odyssey [S. Kubrick, 1968]).

Molotov Party acaso pueda entenderse un poco mejor en la intersección de las discusiones que a mediados de los sesenta plantearon los movimientos juveniles. Entre el virulento y lúcido ensayo de Leslie Fiedler -“The New Mutantsˮ [1965]- y la respuesta iracunda y más optimista de Susan Sontag [Styles of Radical Will, 1969] acerca de qué sucedía en los Estados Unidos; entre la política, la revolución, la violencia, el deseo, la utopía, los chamanes, la mística y la ciencia ficción, se yergue esa rara hierba hecha film con un NN a la cabeza.}

Palestine another Vietnam [1971-1972, color, 30 min.]

Molotov… y Palestine another Vietnam –de Giannoni, Denti y un breve etcétera- se mezclan o superponen en el orden cronológico y se contactan en su postura ideológica. Aunque alejados de la docu-ficción posvanguardista y más inclinados al documental, entre ambos filmes existe una continuidad en la militancia a favor del Tercer Mundo. Según testimonia Jorge Denti en el documental de Jaime, con Palestine… descubrieron otros hombres, otra forma de pensar y de ver el mundo, otra cultura distinta de la judeo-cristiana. A Giannoni, esa experiencia le hizo tomar conciencia de la importancia del cine como arma e instrumento que permitiría cambiar el (modo de ver el) mundo e, inclusive, contribuiría a la revolución.

Palestine another Vietnam se centra en la organización de la resistencia árabe frente a la agresión israelí durante la Guerra de junio 1967 (en la historiografía israelí, Guerra de los seis días) –proceso bélico que culminó con la anexión de tierras, en manos de la República árabe unida, al Estado de Israel. Como en Molotov…, en Palestine another Vietnam se diluye la frontera entre lo civil y lo militar, se remarca la presencia de la violencia en lo cotidiano y se hace hincapié en la necesidad de la mujer –en este caso, palestina- de devenir revolucionaria en el marco de una cultura que, por tradición, la educó para la sumisión. El documental –narrado en inglés- alterna una voz masculina y otra femenina, como reafirmando la importancia de la mujer en la lucha por liberación nacional. Por otro lado, se destacan, por su dureza, las imágenes del entrenamiento militar a niños palestinos para formar parte de la resistencia frente al invasor israelí. Adultos que entrenan niños en campos de refugiados; niños que enseñan a usar las armas a otros niños –reflejan un pueblo movilizado hasta sus cimientos.

La situación palestina documenta un estado de cosas mundial: la agresión del imperialismo hacia los países del Tercer Mundo. En este caso, el poder imperialista se resume en la coalición de los Estados Unidos con el Estado de Israel, en constante hostigamiento desde 1948. Ejemplifica esa alianza una caricatura del Tío Sam con rasgos cadavéricos que lleva en la parte superior de su galera, como adorno, estrellas de David.

A modo de ejemplo, y ya por fuera del registro documental, cito una declaración de Al-Fath [Movimiento Nacional de Liberación] de la época: “La lucha revolucionaria del pueblo palestino… se inscribe en las luchas por la liberación nacional contra el colonialismo y contra el imperialismo. Israel, producto de un colonialismo y de un expansionismo europeo perimido, es un instrumento del imperialismo que retarda la liberación del pueblo árabe. […] La lucha del pueblo palestino -como la vietnamita y como la de otros pueblos de Asia, de África y de América Latina- forma parte de un proceso histórico de liberación de pueblos oprimidos…” [Extraído de ´Por una Palestina independiente, democrática y laica´, en Anouar Abdel-Malek, Le Penseé politique arabe contemporaine, “Cap. 8. La Palestine: de la résistance á la révolution”, Éditions de Seuil, 1970, pp. 309-362].

Al-Fath remite en inglés al National Liberation Movement. El final de Palestine another Vietnam, está demarcado por una placa con esa misma inscripción. Luego, los créditos restantes: ´Colectivo C3M. Cinema del Terzo Mondo. Jorge Denti. Emanuela Generali. Jorge Giannoni. Beppe Scavuzzo. In colaboration with: San Diego Cinematografica [Roma] and Palestione Film [Beirut]´.

Palestine another Vietnam recibió el Premio del Festival de Bagdad [circa 1973]. [16]

Las vacas sagradas [1977, color, 32 min, fragmento]

Film militante y de temática argentina, dirigido por Giannoni y realizado en Cuba, en una co-producción entre el ICAIC local y la C3M. En su comienzo, informa: “Imágenes: Fotos y películas que documentan la lucha del pueblo argentino por su liberación nacional y social, realizada con la colaboración del ´Grupo Cine de la Base´.ˮ Y continúa: “Protagonistas: los hombres y mujeres del pueblo argentino que hacen la historia. Los presidentes, militares y burgueses que tratan de adulterar esa historia.ˮ El guion le corresponde a Álvaro Melián. El film está dedicado ´a RAIMUNDO GLEYZER, cineasta revolucionario´.[17]

El documental –que comienza con imágenes de una exposición en la Sociedad Rural- retrotrae su mirada hasta la colonia. Los conquistadores acosados por los indios se vieron obligados a liberar el ganado en las pampas. Esas vacas salvajes se reprodujeron de forma prolífica y, con el paso del tiempo, fueron fuente de riqueza de estas tierras. Las vacas –cuya posesión desató guerras fratricidas y golpes de Estado- son la base sagrada del poder político.

La débil democracia argentina –con cuarenta presidentes en ciento veinte años [1853-1976] y treinta y cuatro intervenciones militares- vive su peor momento con el Golpe de 1976. Por quinta vez, una Junta Militar asume el poder en el país, y en el peor tono. Prohíbe “…toda actividad política y sindical…” y declara la guerra al pueblo mediante el secuestro, el crimen y la pena de muerte como política de Estado. El Golpe es parte de una estrategia para garantizar las ganancias de la oligarquía terrateniente y para blindar el poder monopólico extranjero.

Esa historia institucional se inicia a fines del siglo XIX cuando los terratenientes, aliados con la burguesía comercial, organizan una economía agro-exportadora afín con los intereses de las metrópolis. El contrapunto está dado por la afluencia de masas inmigratorias que –al no poder obtener las tierras prometidas para el cultivo- se instalan en los centros urbanos, y difunden sus ideas anarquistas y socialistas. Surgen los sindicatos, las movilizaciones y las huelgas. A esto se le añaden los efectos de la Revolución bolchevique de octubre de 1917 y sus formas superiores de organización. En 1920 se funda el Partido Comunista Argentino. En la arena partidaria, la oposición institucional la lleva adelante el radicalismo de H. Yrigoyen que le demuestra a la oligarquía la inconveniencia de la democracia parlamentaria como estrategia para defender su poder. En 1930 con José F. Uriburu a la cabeza, se abre la serie de golpes de Estado para mantener un modelo de dominación agro-exportador. Con el segundo golpe de Estado, el 4 de junio de 1943, surge la figura del general Perón. Bajo su mandando –originado en las Fuerzas Armadas y sostenido por el apoyo popular- una alianza entre la burguesía industrial, las clases medias y el proletariado, le planteó resistencia a la oligarquía agro-exportadora.

Hasta aquí, una narración con sus vacíos, pero consecuente en su cronología. De forma imprevista, el documental –en la versión en vhs que poseo- salta hasta el año 1971 con el gobierno de facto del general R. Levingston y recala en la lucha armada del movimiento obrero con eje en el ´segundo Cordobazo´ -conocido como ´el Viborazo´. Se menciona brevemente el golpe de Estado en Bolivia [agosto, 1971] como parte de una escalada de los EE.UU. para acelerar- frente a los gobiernos progresistas de la región- la militarización. Carta blanca a la lucha armada. Durante el gobierno militar de Lanusse [1973] se hace efectiva la violencia revolucionaria. El ERP [Ejército revolucionario del Pueblo] secuestra y enjuicia a Stanley Sylvester, gerente del frigorífico Swift de Rosario y, al mismo tiempo, cónsul inglés. El ERP denuncia la relación entre la familia Lanusse (poseedora de una enorme cantidad de hacienda y proveedora del frigorífico Swift) y el cónsul-gerente contra el pueblo argentino por pagar los peores salarios del mercado laboral y por convertir a la carne en un artículo de lujo.

La masacre de dieciséis militantes en Trelew [1973] señala la segunda Operación masacre. La escalada en la rebelión popular obliga a las Fuerzas Armadas a negociar con los partidos políticos una solución parlamentaria. Emerge la figura de Héctor J. Cámpora, personaje político de tendencia socialista apoyado por el peronismo revolucionario de Montoneros. A poco tiempo de asumir el leal Cámpora, regresa al país, en junio de 1973, el general Perón. Su llegada a Ezeiza es la tercera operación masacre y es punto de partida de una ofensiva fascista contra las vanguardias armadas y las formas de organización popular. Por medio de un autogolpe de la burocracia sindical y de la facción reaccionaria del peronismo, Perón retoma el poder. El objetivo es otorgar las condiciones necesarias para el desarrollo del capitalismo. El artífice de este viraje contra el peronismo revolucionario y contra la izquierda combativa es el secretario privado de Perón, José López Rega, por sus aficiones ocultistas, apodado ´El Brujo´.

Ahí se interrumpe la versión que dispongo de Las vacas sagradas. Las dos imágenes finales son las de López Rega y la de una placa con la leyenda, ´el águila clavó sus garras´.

Las vacas sagradas comparte con Los traidores [1972] al guionista Álvaro Melián. Acaso por ese mismo sesgo marxista-leninista, ambas películas critican al peronismo de derecha y a la burocracia sindical. Esa crítica -como el propio Giannoni reconocería en su memoria oral conservada por Sendrós y recogida por el documental de Jaime- le traería muchos dolores de cabeza: “Cada tipo que veía la película, era que tenía que hacer otra, porque estaba totalmente equivocado. Entonces me volvieron loco. O sea, cada versión significaba un debate y no sé cuántos enemigos me ganaba. Nunca contentaba a nadie porque en el medio estaba el fenómeno maldito que es el peronismo: obviarlo no se puede, hacer un elogio del populismo tampoco se puede. Estamos en ese juego desde hace 40 años: si es bueno, si es malo, si no sé qué carajo, entonces depende del adjetivo que le pongas, es el palo que te cae encima.”

Jorge Denti deploraría el aspecto panfletario de esta película documental. En concreto, se advierte un abandono casi total de la estética y del juego vanguardista que puede incluso intuirse en la colectiva Palestine another Vietnam. Sin la estridencia psicodélica y rockera, Las vacas sagradas está atravesada por composiciones musicales a tono con lo latinoamericano (´Canción con todos´ [Tejada Gómez – C. Isella], el juego vocal de Opus Cuatro y acordes de tangos de Astor Piazzolla). Pero sobre ese abandono habría que hacer una salvedad.

Giannoni mantiene el juego de collage, de pastiche, de copia por el que tanto –como recuerda Mazure- se lo criticó. En ese film hecho en Cuba es, por momentos, una compilación de imágenes (que parecen haber sido) tomadas o del cortometraje Faena [1961, Humberto Ríos], o de La hora de los hornos [1968, P. Solanas – O. Getino]

o de Swift [1971, R. Gleyzer]

Por si esto fuera poco, a esa mezcla, incorporó -contra el esperado color local gauchesco- imágenes de cebúes perseguidos por llaneros (en apariencia) venezolanos.

En definitiva, y más allá de las acusaciones de ladrón y de compilador –recursos necesarios para cualquiera que se autoengañe como ‘creador’-, la probable causa íntima de que Giannoni sea aún un NN no fue su clepto-adicción sino su carácter errático, caótico, anárquico y libertario en estética y en política.

Aquel que troca con la moneda de la libertad intelectual, aquel que se niega por convicción a ceder a la ortodoxia ideológica, tienta a los esbirros eclesiales de siempre a que le cobren esa osadía a un precio bien alto.

 

Notas:

[1] “El material a recuperar incluye además el reacondicionamiento de 450 latas de noticiarios filmados entre el ’68 y el ’79 con las mítica Bolex de 16 mm. También, el cortometraje ‘El manosanta’, de Jorge Giannoni, prácticamente un desconocido para los mendocinos, pero no para artistas de la talla de Gleyzer, Glauber Rocha, Pasolini, Fellini y Rossellini, con quienes colaboró.ˮ En “Tras las huellas de nuestro cine”, Diario Los Andes, 27 de julio de 2005.

[2] Acerca del tándem rock – cine – militancia. Gleyzer incluye en Los traidores un tema de Pedro y Pablo, ´Marcha de la bronca´ [1970], y otro de Pescado Rabioso, ´Post-crucifixión´ [1972]. Más tarde, Raymundo es cámara de Adiós Sui Generis [1975]. En 1982, Héctor Olivera registra en la película Buenos Aires Rock, un festival de rock post-Malvinas. Olivera realizará luego La noche de los lápices [1986]. En carta a Fernando Birri, Giannoni lamenta que se le permita dirigir una película sobre la juventud a quien no formaba parte de ella [ver Pionero y peregrino].

[3] Su nombre tampoco aparece en el Diccionario de realizadores. Cine latinoamericano I [1997] de Clara Kriger y Alejandra Portela (comps.). Omisión semejante comete Josefina Sartora en “Filmar para transformar. Cine documental argentino”, Le Monde Diplomatique, Mayo 2003.

[4] El recorrido iniciático Roma – París – Londres de NN replica una década después, mutatis mutandi, el camino de Manuel Puig.

[5] Dentro de esa tónica tercermundista afro-oriental, realiza para la RAI-TV [Italia] los cortos A propósito de Angola, Desertores de Viet-Nam y La noche de Portugal –de los que no dispongo de más datos.

[6] Ver Mariano Mestman, “Postales del cine militante argentino”, Voces y cultura. Revista de comunicación. 1 Semestre 2003, pp. 41-69, Del mismo Mestman “Entre Argel y Buenos Aires. El comité de cine del tercer mundo.”

[7] Verdad o mito, se dice que otras realizaciones de Giannoni fueron para el Centro de Ayuda Audiovisual [Perú], el documental El camino de la participación [sd]; y para ICAIC [Cuba] El camino de la mirra y del incienso [sd], De Rhodesia a Zimbawe [sd] y Palestina, revolución hasta la victoria [sd].

[8] Lectura complementaria: F. M. Peña, “Luz, cámara y acción política. El cine militante en la Argentina.”, Revista Ñ, 20.06.1999

[9] Giannoni habla de Ni olvido ni perdón [1973] de Gleyzer como propio [F. M. Peña – C. Vallina, El cine quema: Gleyzer, p. 141].

[10] Según Mestman [“Postales…”], en Montevideo existía una CTM desde 1969.

[11] Sobre este tema, ver de Mario Mestman, “Entre Argel y Buenos Aires. El comité de cine del tercer mundo (1973-1974)”

[12] Como dato de color, y de confusión, J. Giannoni le dice en una carta a Jorge Cedrón: “Me llené de alegría cuando recibí el guión de Mascaró. Parece mentira, pero ahí está con toda su belleza. ¡Qué gran película! Hay que hacerla. Tenés que dedicar tu vida a eso. Pasá a esa cosa superior que es la magia, la poesía de Mascaró. No sé si todo esto te dará coraje; sé las distancias, lo real cotidiano, en fin todo eso que a veces nos pone tristes y nos quita las ganas de caminar. Pero tenés que hacerlo, a otra cosa mariposa y seguí luchando.” [F. M. Peña, El cine quema. Jorge Cedrón, 2003, p. 113]. {Aclaración: no pude acceder al texto base para confirmar esta cita con casi una década de antigüedad.}

[13] Giannoni, Jorge – Mazure, Liliana, Fernando Birri. Pionero y peregrino, Editorial Contrapunto, Bs. As., 1986.

[14] Poseo entre mis notas esta referencia bibliográfica pero no cuento con el texto en sí. Jorge Giannoni, “La cooperativa, ¿una fábrica de sueños?”, Contraplano cinematográfico, Año 1, No.1, Enero-Febrero 1991, Córdoba, p. 13-152.

[15] La Biblioteca de la ENERC conserva un ejemplar corregido del guion de La gitana tropical firmado por Giannoni, Dolores Espeja, Verónica Pascual.

[16] En el documental de Jaime, un folleto de difusión indica una duración de 30 minutos. La versión que dispongo en vhs es de 23 minutos. Según una nota de 2011, el original está en Cuba.

[17] En el documental de Jaime puede verse la portada del guión que lleva por nombre “Las vacas sagradas. Claves para la revolución argentina”, dedicado a R. Puiggrós (y a Iverna Codina, su madre, escritora de profesión).

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La banda de los Paragua. Guerra en las escuelas [Mayo]

´Guerra en las escuelas´. Cuarto episodio. Panic Show en el centro de Tandil. Desde hace semanas, o quizá meses, un grupo –o banda, o pandilla- ataca a estudiantes de escuelas secundarias, a metros de la puerta de entrada. La violencia arrecia a plena luz del día en las inmediaciones de los establecimientos –los robos campean en sus pasillos interiores-, y la principal preocupación de alguna autoridad es la áulica circulación de recalcitrantes libros –artefactos responsables, sin dudas, del delirio.[i]

 “Y ahora qué pasa, eh?
Uno, dos, ultraviolento.”

 Tandil.18.05.2015.

{17.30 hs.} Atardecer. Nubes bajas. Humedad. Cielo gris y los vestigios del último sol, allá, entre los edificios céntricos. Estupefacto, apuro mi retorno para escribir y contarles –como ahora- por qué trabajar en las escuelas públicas bonaerenses es deambular entre las chispas de un apocalipsis que –quiero creer- nunca habrá de ocurrir, pero que alardea de una forma tal que ustedes ni saben. Dije ´apocalipsis´ y podría haber dicho ´batalla final´. Lo cierto es que los alrededores de las escuelas públicas del centro de Tandil son el escenario de relampagueantes y violentas escaramuzas que vuelven literal la ´guerra en las escuelas´.

{17.15 hs.} Acabo de salir de una seccional. Me presenté espontáneamente para realizar una ´exposición civil´ acerca de lo que más o menos hace hora y media vi. Me atiende una mujer policía y me pide que le cuente. Le cuento: ´En la Escuela NN, esa mole de cemento que está acá nomás, hace un rato algo así como una pandilla atacó a un estudiante de unos 13 o 14 años en la vereda. Lo persiguieron, lo alcanzaron, le pegaron y el pibe entró al edificio machucado, pálido, atónito.´ La joven oficial me escucha, me mira. Silencio. Mide, piensa y responde: ´La policía no toma más esas exposiciones… Pero… si querés, podés venir a hablar con mi jefe, a eso de las seis.´ Baja el tono. Hay algo más. ´Soy madre –me dice. Tiene 12 años. Va a esa escuela. Estoy desesperada. Trabajo. No puedo llevarlo y buscarlo cada vez que entra-sale. Muchos horarios. Todos distintos. Tengo miedo de que me llamen y de que lo entreguen lastimado, herido, tirado en la vereda.´ Se repone: ´¿Fue el móvil?´ Le digo que sí, que parece que llegó ´el móvil´ después de la gresca.

{17.00 hs.} Decido ir y hacer la ´exposición civil´ -que como ya saben, no existe- porque a esta altura el silencio es cómplice. Camino en la tarde gris y húmeda, y ordeno mentalmente. Existe un grupo, un grupete -nadie puede decir con exactitud qué es, aunque se dice que todos los conocen-, o una pandilla que persigue a los chicos menos fortachones y menos beligerantes que asisten, en particular, a dos de las escuelas céntricas de Tandil para golpearlos, dañarlos, ultrajarlos, hacerlos sangrar, robarles. ¿Razones? ¿Objetivos? Nadie sabe nada. Especulaciones: asuntos territoriales (o deudas por compras de sustancias, nunca saldadas); o asuntos de polleras; u odios entre bandas rivales. Todas estas hipótesis parecen desmentidas por hechos como el de hoy: un adolescente común y silvestre, que está por entrar a la escuela, es perseguido y agredido a golpes. Fin de la parada. Todo ocurre con una cierta dinámica. Un líder adulto (la información es borrosa) gobierna un grupo de menores que se mimetizan con la grey estudiantil que pulula por las afueras de las instituciones. En determinado momento, el líder ordena atacar y retirarse. Son conocidos como ´La banda de los Paragua´.

{15.45 hs} Interior de la Escuela NN.[ii] Recreo. Charlo con un estudiante. ´Supongo que en todo esto hay como un odio de clase social, de disputar un territorio con algún significado, porque vienen a la escuela a buscarlos y no van al club o al boliche: la escuela es el campo de batalla´, aunque con otras palabras eso mismo le digo.[iii] El estudiante asiente y me cuenta: ´A veces eligen a las víctimas por su contextura física. A los más chicos, a los de los años iniciales, a esos les dan porque no se pueden defender. Vienen a la escuela porque saben que los alumnos están indefensos. A mí no me van a pegar –el estudiante es alto- y mucho menos si saben que los voy a enfrentar’ –practica artes marciales. Y añade datos que ustedes deberían conocer: a) es posible que los de ´La banda de los Paragua´ estén usando manoplas de hierro y con puntas para atacar a los estudiantes; b) es bastante probable que algunos estudiantes asistan a la escuela con tubos de gas pimienta como defensa personal (es muy muy probable que el chico que fue hoy atacado tuviera en su mochila ese adminículo que no llegó a sacar) [iv]; c) el estudiante con el que dialogo tiene como propósito armar grupos de acompañamiento para que los jóvenes puedan ir protegidos desde la escuela a la parada del colectivo (y viceversa); d) la madre de este joven es una de las coordinadoras, o una de las integrantes, del grupo ´Padres contra la violencia adolescente´ (con domicilio en la red social azul). Esos padres se reunieron unas dos semanas atrás.[v]

{15.00 hs.} Acabo de salir del despacho de los directivos de la Escuela NN. Es la segunda vez en poco menos de dos meses que me ´aprietan´ bajo la máscara de planteo pedagógico. A principios de abril, idéntica señora autoridad me convocó porque había llevado al aula un texto con algunas malas palabras. El texto en cuestión era un fragmento de En las escuelas [2013] de Gonzalo Santos.[vi] En aquel momento, su argumento central –esgrimido a continuación de reconocerme que la charla iba a estar basada en una falacia de la autoridad- apuntó no a las ´palabras inconvenientes´ sino a la posibilidad de que los chicos se bajonearan si se ponían a pensar en la realidad escolar. Contra-argumenté que mis estudiantes estaban habilitados por el Estado a votar en las presidenciales de este año –tienen entre 15 y 16 años- y que, en consecuencia, eran ciudadanos aptos para discutir cómo debería ser el espacio en el que se educan. Hoy repetí vanamente el argumento. ¿Cuál era el nuevo problema? Hice circular entre los alumnos varios libros con el objetivo de que tuvieran en sus manos no celulares, no tablets, no auriculares, no cigarrillos, no botellas, no piedras, no manoplas, no tubos de gas pimienta, sino libros. Entre esas armas terribles, incluí un ejemplar de La naranja mecánica [Anthony Burgess, 1962]. Según me dijo la autoridad inquisitorial, un padre (o madre, y en ambos casos, y hasta ahora, de fantasmal e incomprobable entidad) se quejó porque la escuela le daba a su hijo-a la arltiana posibilidad de tocar ´eso´. Entonces, nuevamente, y así la califiqué, la persecución por fomentar una práctica peligrosa: leer. ¿Sabrá ese padre (o madre) que su hijo, y otros tantos, están dentro de un salón que parece una pocilga y en la que por largos momentos ni yo ni ningún otro docente puede hablar por el barullo puertas adentro y puertas afuera? Supongo que no, y que tampoco le ha de importar, mientras su pibe permanezca encerrado y quieto. Pero -oh, fatalidad- la realidad estaba esta vez de mi lado.

{14.45 hs.} La señora autoridad inaugura su pobre apriete y remarca el error intelectual de acercar un libro así a los estudiantes (¡de literatura inglesa!, repetía, como si se tratase de un crimen). Y en el instante en el que mi cerebro balbuceaba una defensa: a) llevé varios objetos libros para que los tocaran y los miraran; b) la novela, y no la película, aboga por la reinserción social de los jóvenes violentos (recuerden el capítulo 21 que Kubrick obvió en su versión fílmica de 1971), ahí, entre la maraña de mi labia, la epifanía con rostro de pesadilla. Temblores, estertores, golpes metálicos replican las trazas de un motín en los pisos superiores. La vanidad de la inquisidora es polvo fino. Manotea el teléfono y le advierte a un subordinado. Brota el delirio. Por la ventana del despacho que da a la calle, una ráfaga de diez a quince alumnos desanda en tropel la vereda. Gritos. Aullidos. La ficción zurce la realidad. Al unísono, en el interior del monstruo de cemento, el directivo prohíbe que textos como el de Burgess sean conocidos por la prole; en el inclemente exterior, del otro lado del muro, se materializan los espectrales drugos. ‘La banda de los Paragua’ –Alex, Georgie, Pete, el Lerdo del nuevo milenio- apalea a otro pibe. Minutos después, a punto de llorar, el destinatario de la paliza atraviesa la puerta del despacho y se derrumba en un sillón. Por detrás, un azorado profesor. Más allá –le diré a la madre-agente, el móvil llegó– la policía merodea… sin hacer nada, y nada hará (porque la superficie sí, pero la raíz de este problema no es de índole policial). La reunión se disuelve. Subo a mi clase. La mente en blanco y una pregunta: ¿cómo llegamos hasta acá?

{14.20 hs.} Estoy a metros de entrar en la escuela. No lo sé todavía, pero me esperan: a) el    ‘apriete’, b) oír los conatos del motín y en paralelo ver a ‘La banda de los Paragua’, c) escuchar atónito los datos que baraja ese alumno lúcido, d) y luego de la salida, charlar con la mujer policía desolada. Desde la vereda, las ventanas cubiertas por un tejido cuadriculado grueso le dan un tono inconfundible de prisión al edificio. Las ventanas no tienen cortinas y, entonces, los días de sol, el calor es asfixiante y los estudiantes optan por colgar sus camperas, chaquetas, buzos de gimnasia. Cuelgan trapos como si rancharan. Los chicos lo saben y se divierten con esa bizarreada pseudo-tumbera: ´si quieren que saquemos los trapos, que pongan cortinas´, argumentaban la semana pasada. Pero lo carcelario no es solo en la imagen, también en la lógica y en la dinámica interna de esa gran manzana edificada, de ese gran cuadrado macizo de cemento gris, obra del gusto pésimo de algún funcionario de baja monta en este planeta asolado por la miseria y la desidia humanas. Si afuera actúa e impone sus reglas ´La banda de los Paragua´, en el interior de la escuela la situación no es menos estrafalaria. Es también una zona cuasi-liberada: el inclaudicable porrito en el baño, el deambular errático de seres desastrados que odian el encierro, la violencia simbólica contra las adolescentes que deben soportar los piropos y las caricias de los cumpas -llamados amigos- que en un mañana se cebarán peor (el machismo entre los adolescentes es rey), el robo de celulares, de netbooks, de auriculares, de billeteras y de lo que sea o de lo que se pueda a la orden del día, las tensiones y los golpes de puños contenidos porque a esta altura todos son enemigos de todos. Eso –y lo que ignoro- pasa en la escuela. Pero lo grave es haber llevado un ejemplar de La naranja mecánica.

{Comentario final} Demos por sentado, por un segundo, que no es absolutamente ilógica la discusión sobre qué textos entran, qué textos no, a las aulas. De acuerdo. El mecanismo debería ser, sin embargo, otro. Una charla, un planteo, un pedido de explicaciones y una evaluación de la situación. Lo absurdo de esta pantomima es que, en medio de la acusación, sucedieron dos cosas gravísimas. La señora autoridad comenzó a reconocer en el devenir de la charla que, en mi caso, había llevado los libros para que los alumnos los vieran, pero que no había leído ni una línea de los mismos. Debo suponer, entonces, que la vigilancia sobre mis dichos y mis hechos es finísima. Es una palmaria forma de persecución y de censura en la que se alienta al estudiante a la delación como forma de control sobre el docente. Pésimo fascismo manipulador. Lo segundo es obvio: dentro y fuera de la escuela se yerguen zonas liberadas (en el interior, sobre todo, por la ausencia de personal como, por ejemplo, preceptores), y a pesar de una realidad que estalla en sus manos, o justamente por eso, el problema es un libro –cuya fábula tiene su versión en formato película disponible en Internet, etcétera. Absurdo. Ridículo. La cuestión es tan grave que en mi deambular interrogando a quien quisiera hablar con conocimiento de causa para saber qué opinaba, oí voces que se refirieron a la necesidad de cerrar la escuela por unos días hasta que se reorganizara el asunto. La ceguera es preferible a enfrentar el problema. De hecho, una de las instituciones implicadas les negó a los padres preocupados por la violencia el espacio para la reunión antes mencionada (ver nota final número 5). He llegado a la desastrosa idea de que una de las formas más claras de explicarle a alguien qué fue ´la obediencia debida´, en relación a la cadena de responsabilidades durante la última dictadura militar en Argentina, es la cadena de mandos vía inspectores en el sistema educativo público, por caso, bonaerense, aunque extensible a otras áreas geográficas. El diseño curricular y la organización institucional actuales está produciendo chicos disciplinados en su mayoría al encierro pero carentes de capacidad de lectura, de escritura, de concentración y de atención, y para nombrar apenas un segundo aspecto, sin dimensión del tiempo histórico (en una encuesta artesanal, sobre 60 alumnos solo 1 y apelando al almanaque balbuceó que el 24 de marzo se conmemoraba ´El Día de la Memoria´; en lo que respecta al feriado del 25 de mayo, la cosa mejoró: sin almanaque, un iluminado se refirió a la Independencia y todos entendimos que no era así pero que era bastante aproximado, y lo felicité, aunque por supuesto no podría colocar esas fechas ni en décadas ni en siglos). En consecuencia, ¿debo seguir las directrices de una currícula que fracasa? ¿Cuál es el rol de los docentes exactamente hoy día? ¿Por qué no ponen celadores y fin del simulacro? ¿Por qué no reconocen que se ha convertido (o que siempre fue, pero que empeoró) la escuela en un depósito de energías adolescentes que nadie quiere o puede ya absorber y que por eso se los encierra hasta que llegue el momento de convertirlos en mano de obra barata? ¿Las autoridades son dueñas de las escuelas? ¿Los docentes somos rehenes de esa incompetencia? En esta oportunidad, y se trata de un gesto repetido, la señora autoridad me sugirió que me fuera del sistema educativo. Pregunto, ¿por qué no se van ellos que no dan cuenta de la situación? ¿Por qué no renuncian? No está demás aclarar, para quien no lo sabe, que la diferencia entre un docente y un directivo es un concurso bastante sospechoso que supone inyectarse reglamentos y resoluciones, y con ese mínimo filtro, el sujeto en cuestión se pone a manejar la vida de miles de jóvenes y de ciento de adultos. Señores directivos, muchos de ustedes están desbordados. Además, ¿qué autoridad intelectual tienen? ¿Desde qué atalaya ético una autoridad puede decirle ´a´ o ´b´ a un docente cuando los edificios, por ejemplo, son una tapera? Y si focalizamos por un segundo en lo pedagógico, ¿entiende el directivo censor -para decirlo en términos grandilocuentes- que lo peligroso no es el texto sino la interpretación? ¿Entienden que aunque lleve para leer ´Los tres chanchitos´, la interpretación puede ser más revulsiva que la de La naranja mecánica (ni hablar si llevo el hit ´Caperucita roja´)? ¿Entienden? Creo que sí. El punto es amedrentar en nombre de vaya a saber qué ortodoxia. Y para finalizar. Antes lo sugerí y ahora lo retomo. El paso de comedia de censurar la circulación de libros y el paso de tragedia de la violencia juvenil, en el particular contexto de Tandil, son las dos caras de un mismo gesto. La sociedad de Tandil prefiere pintar la ciudad como un ´lugar soñado´… basado en la especulación inmobiliaria, en la corrupción político-empresarial, en el lavado de dinero, en el mundillo narco, en el juego ilegal, en la prepotencia del metálico y en el tráfico de influencias (no creerán que me aprietan por gusto: hay amigotes docentes que ocuparán con ganas mi puesto y que serán muy buenos soldados de la causa). En cuanto a los carriles simbólicos, reina en Tandil la violencia sobre el ´otro´ -el diferente, el disidente, el pobre, el negro, el extranjero, el hippie, etcétera. Aquel que no cumple con los requisitos mínimos (tipo caucásico con alto nivel de consumo) es arrojado lo más lejos posible de las sierras. La desigualdad social hace dos décadas era casi invisible, hoy es obscena. La contraposición centro – barrios está mediada por un abismo, al menos, en el imaginario. Tandil es una ciudad con demasiadas efigies religiosas, con demasiados militares, con demasiada impunidad. Es una ciudad neoliberal desencajada. Por debajo hierve una violencia sorda, y por eso, sean quienes sean, ´la banda de los Paragua´ no surge por azar. No pienso convertir a los victimarios en víctimas. Solo sugiero mirar a las clases acomodadas para entender por qué hay pandillas en Tandil. Podrán decirme que los grupos violentos son un fenómeno mundial y no local. Obviamente. Pero replicaré que en el sintomático caso de Tandil otros vectores están funcionando. Me referí más arriba al ´fascismo´. Creo que fascista es un término que sintetiza bien a esta sociedad serrana en la que –aporto una grajea- un teniente-coronel fue intendente por cinco años durante la última dictadura militar, y repitió la hazaña por tres veces, entre 1991 y 2003, de modo democrático, claro. Sobre ese asuntillo y otros del estilo –¡qué manera de mezclar, profesor, usted no está nada preparado!– me gustará hablar a futuro porque, total, acá, discutir de educación ni pensar. Así que…

¡Panic Show, amigo!
Y, uno, dos, ultraviolento.

[i] La serie se inicia en este mismo blog con “El fin de la educación [Sobre ´En las escuelas´ de G. Santos]” https://ymeescribesparanoica.wordpress.com/2015/03/11/el-fin-de-la-educacion/, continúa con “¡A las trincheras! Escuelas públicas en guerra” https://ymeescribesparanoica.wordpress.com/2015/03/21/a-las-trincheras-escuelas-publicas-en-guerra/ ,y tiene como tercera instancia: “Andate. Guerra en las escuelas. Informe abril” https://ymeescribesparanoica.wordpress.com/2015/04/25/andate-guerra-en-las-escuelas/ A modo de presentación, en un tema de tanta complejidad, ofrezco información mínima sobre aquel que escribe y opina: https://ymeescribesparanoica.wordpress.com/recorrido-y-experiencia-en-contextos-educativos/

[ii] Prefiero no ser específico a qué institución me refiero. Las señales, sin embargo, dan cuenta de esa identidad. En las notas indicadas en nota final número 5, encontrarán más datos.

[iii] Los ataques también suceden en la plaza céntrica y en colegios más alejados. No poseo un panorama claro del radio de acción y acaso no exista ese panorama. Se habla de una única banda. Pueden ser más.

[iv] Sobre el uso del gas pimienta en una escuela aunque en otro sentido, ver el texto citado en la nota anterior: “¡A las trincheras! Escuelas públicas en guerra”.

[v] Dos notas periodísticas de diarios tradicionales: A) “Preocupados por la violencia juvenil, padres de alumnos se reunieron con autoridades.” 05.05.2015. ´La Ciudad´ [#Inseguridad]. El Eco de Tandil [digital] {LINK: http://eleco.com.ar/la-ciudad/preocupados-por-la-violencia-juvenil-padres-de-alumnos-se-reunieron-con-autoridades/ }; B) “Padres de alumnos secundarios expusieron su preocupación por la violencia juvenil.” – La Voz de Tandil [digital] – ‘Locales’ – 06-05-2015 – {LINK http://www.lavozdetandil.com.ar/nota-padres-de-alumnos-secundarios-expusieron-su-preocupacion-por-la-violencia-juvenil-54860.html}

[vi] Una versión de esa situación patética pueden leerla en el texto “Andate. Guerra en las escuelas. Informe abril”, también citado en la nota inicial.

Maldito Watkins

El 29 de octubre de 1935 nace en Inglaterra Peter Watkins.

“Este lenguaje narrativo puede ser (¿?) relativamente (¿?) inofensivo (¿?) cuando se utiliza en determinadas historias para dormir niños. Pero adquiere una dimensión diferente cuando la emplean los mass media audiovisuales [MMAV] en gigantescas y vibrantes pantallas de cine, o en la franja horaria nocturna de la televisión. Y no se trata solo de que este proceso autoritario se haya inoculado gota a gota en la conciencia colectiva, sino que además su función se ha trastocado para servir a otros fines, entre los que cabe mencionar el de propagar la envidia, la angustia, el miedo, el consumismo, las estrechas formas de ver el ´ellos´ y el ´nosotros´, y la jerarquía.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, 2006, p. 132-133. Énfasis en la traducción.)

Dice cosas que no le importan a nadie.

¿La jerarquía? Nadie parece interesado en quebrar su existencia, a expensas de mantener la miseria obtenida.

¿El consumismo? Un metejón que da hasta flojera.

¿MMAV? Tal vez buscara Watkins así ganarse el sin par derecho a vivir en las catacumbas intelectuales de Alonso y Arzoz, ardientes negadores de la cibercultural Nueva Ciudad de Dios –aunque ni eso.

Amateur. A los 19 años filma The Web. Soldado alemán busca escapar del maquís francés en el final de la Segunda Guerra. Ese es la línea argumental. Obtiene ´Cuatro estrellas´ en la edición del Oscar a los diez mejores filmes de aficionados.

Amateur. En 1958 filma el hoy desaparecido The Field of the Red. Tema: Guerra Civil. Estados Unidos.

Amateur. En 1959 realiza The Diary of an Unknown Soldier. [Estuvo en Youtube]. Asunto: Primera Guerra Mundial. Dato: la incidencia de lo bélico. Gana Oscar entre los Diez Mejores filmes de aficionados.

En el futuro, será menos mimado por los que guisan el caldo.

Amateur. En 1960 filma The Forgotten Faces [estuvo en Youtube], reconstrucción histórica de la Revolución Húngara de 1956. Como en un noticiario documental, los actores miran a cámara y los primeros planos cortan la parte superior de sus cabezas. A una cadena de TV le ofrecen el film, y su vicepresidente responde: ´No podemos poner eso en Granada TV porque, si lo hacemos, nadie volverá a confiar en nuestros programas de noticias´.

Estamos, recuerden, en 1960.

Ingresa a la BBC.

Profesional. En 1964 realiza Culloden

Recreación en forma documental de la Batalla del mismo nombre [1746, Escocia]. Historia sobre personas comunes. Utiliza 142 actores. Con Culloden,  PW redefine la representación de la historia en el cine, así como los cimientos clásicos del documental: la objetividad, el distanciamiento del autor. Recibe un premio de los guionistas británicos y el reconocimiento de la ´Society of Film and Television Arts´.

Profesional. En 1965 PW filma The War Game [estuvo en Youtube; puede estar disponible en esta página] Título primario: After the Bomb. Con cámara al hombro –para él, ´cámara libertad´- PW recrea los horrores de un ataque termonuclear contra Gran Bretaña. Tras deliberaciones varias, y proyecciones secretas en el gabinete del Primer Ministro británico, el film vira asunto de Estado, y la BBC lo censura. Prohíbe su exhibición por veinte años en cualquier país del mundo.

Watkins entiende el teje-maneje televisora-gobierno y abandona la BBC.

En 1966 [se menciona también 1967], aparece Privilege. Alegoría sobre el modo en el que los medios de comunicación de masas, la industria de la música pop y la clase dirigente británica actúan de modo conjunto para debilitar la energía política de los jóvenes. Trailer oficial:

Film difícil de hallar. Tuve la decencia de subirlo a Youtube. La corporación amenazó –´tu canal no recuperará algunas funciones por la infracción´- y bloqueó el video por la existencia de derechos de autor.

Dice Watkins:

“…Privilege [llama la atención sobre cómo] los estados nacionales, a través de la religión, los medios de comunicación, los deportes, la cultura popular, etc., son capaces de esquivar un reto político en potencia sirviéndose de la gente joven. En el caso de que esto parezca una exageración, conviene recordar que la obra está ambientada en la ‘marchosa Gran Bretaña’ de los 60, y fue una premonición de la forma en el que la cultura popular y los medios de Estados Unidos comercializarían el movimiento antibelicista y contracultural en este país. Privilege también predijo, con aire de amenaza, lo que iba a suceder en la Gran Bretaña de Margaret Tatcher en los 80, sobre todo durante el período de la Guerra de las Malvinas.”  (P. Watkins, Historia de una resistencia, 2006, p. 52)

PW, profeta.

Y también quejoso: ´muchos de los elementos del filme (uso del color, movilidad, estructura) han sido incorporados desde entonces por el cine más comercial. Al menos hay una escena de Privilege que ha sido directamente copiada y utilizada en La Naranja Mecánica [1971] de Kubrick.

1967. The War Game -en sí, ficción- gana el premio Oscar al mejor documental.    ´

Críticas. Exilio. Enojo. Suecia. Cineasta gitano. Y en 1968, The Gladiators o The Peace Game. Largometraje –el segundo-, esta vez sobre pacifismo. Film difícil de hallar, excepto por fragmentos

Dispongo del .avi Ni imagino subirlo para que la corporación me amenace –salvo que medie el acceso a una treta virtual para poder divulgarlo.

Dice Ángel Quintana en “¿Por qué molesta tanto Peter Watkins?”, prólogo al ya citado volumen Historia de una resistencia

“La crítica directa al poder de los medios de comunicación, sobre todo hacia la televisión, marcó también el primer ensayo de política-ficción que Watkins rodó desde su autoexilio como cineasta nómada en Suecia… La película establece un futuro en el que los representantes de los diferentes bloques –China, Estados Unidos y Rusia- se ponen de acuerdo para controlar los instintos agresivos de la guerra, por lo que organizan espectáculos bélicos… que acaban siendo televisados. […] [The Gladiators consolidó] otra idea perversa que tenía que ver con el modo en el que los poderes pueden llegar a ser capaces de absorber determinados movimientos que combaten el sistema –en este caso, las corrientes pacifistas- para acabar domesticándolos usando sus propias armas.”

Lo dice entre las páginas veinte y veintiuno, me refiero a Quintana.

Críticas. Nuevo exilio. Pero antes: en Watkins política-ficción es ciencia ficción. Se regodea Quintana (Historia de una resistencia, p. 17)

“El sentido de la inmediatez y la crudeza con que… Watkins denunció… capítulos voluntariamente olvidados de la historia se han extrapolado… hacia otro territorio donde lo representado ya no es lo acontecido en el pasado, sino lo que puede llegar a suceder. [E]l cineasta construye fábulas de ciencia ficción centradas en los riesgos políticos del propio presente. […] La ciencia ficción, o mejor dicho, la política-ficción, convierte a Watkins en un cineasta políticamente incorrecto que no cesa de hurgar en los diferentes tabúes escondidos tras la máscara del bienestar.”

Nuevo exilio. Para otros, la Meca.

1970. Estados Unidos. Realiza Punishment Park. Alegoría política. Documental + falso documental. Denuncia el carácter represivo de la política interior del presidente Richard Nixon. Acusa a los Estados Unidos. Lincha su mecánica propagandística.

Propósitos y objetivos. Pero antes, el argumento: estado nacional de emergencia; toda actividad subversiva –preferentemente de jóvenes- se castiga con prisión y con la estancia en el ´parque´; hay un juicio y pruebas de resistencia; deben atravesar un desierto para alcanzar la bandera de Estados Unidos como prenda y obtener la libertad. {Tal vez disponible en} Ahora el tráiler

Objetivos. Propósitos.

“ ´[Watkins es]…un cineasta que ha buscado y consolidado un método cinematográfico capaz de privilegiar el debate sobre los riesgos del presente a partir de la historia o mediante la política-ficción. Nunca se ha considerado un iconoclasta ni un teórico de la imagen. ´No soy Godard, no me interesa cómo está hecha la imagen, sino… los efectos que produce y el debate que pueda llevar a generar….´. Todas sus películas han sido concebidas como instrumentos de provocación que incitan a la discusión y cuestionan las estabilidades que parecen justificar el equilibrio del mundo. Su cine ha sido… políticamente incorrecto, pero a pesar de su marginación y de haber molestado… al establishment cinematográfico, la mayoría de los debates que se esconden en el interior de sus obras han alcanzado con los años una extraña vigencia.” (Quintana, Historia de una resistencia, p. 8)

La frase citada de PW fue dicha por el director en 1970 en ocasión del escándalo que provocó esa película en el país del norte. Duró cuatro días en cartel. Nunca más fue proyectada ni en cine ni en televisión.

1971. Noruega. En 1973 realiza Edvard Munch. Tres horas (aprox.) para retratar en sus rasgos biográficos al pintor. Fragmento

Es también una autobiografía. “Al igual que Edvard Munch, el cineasta Peter Watkins se ha sentido marginado por el poder institucional…”, reza Quintana.

La co-producción de las televisoras oficiales de Suecia y de Noruega permitió que PW completara su film más personal.

1974. Dinamarca. 70ernes Folk o The Seventies People. Tema: elevada tasa de suicidios entre los jóvenes daneses.

1975. Fällan o The Trap. PW dirige el guion futurista escrito por un periodista sueco. Info: el año en la ficción es 1999, se aproxima el nuevo milenio, los medios mienten optimismo, amenaza un rector nuclear. ´La película está ambientada en los habitáculos subterráneos de un científico que trabaja en una planta de residuos nucleares próxima a la costa occidental de Suecia´, dice por ahí el director.

1976. Dinamarca. Aftenlandet (Evening Land). Acerca de terrorismo, represión policial, huelgas contra la construcción de submarinos nucleares.

Gracias al apoyo de un movimiento pacifista sueco, PW concreta The Journey entre 1983 y 1986. Filmada en los cinco continentes, en doce países. Dura catorce horas y media. Tema: crítica al papel de los medios masivos de comunicación por su papel en la carrera mundial armamentista.

Ángel Quintana (Historia de una resistencia, p. 23 y 11). Dos por uno:

“La mayoría de las fábulas de política-ficción de Peter Watkins proponen un interesante punto de vista en torno a la necesidad de buscar una política de pacificación del mundo, de bloqueo de la carrera armamentista y de recuperación de la paz como forma de diálogo y convivencia entre las diferentes comunidades.”

La yapa:

“La trayectoria de… Watkins es bastante singular, sobre todo si tenemos en cuenta que, entre la amplia nómina de grandes cineastas europeos surgidos del corazón de la modernidad de los años 60, es uno de los más innovadores y, al mismo tiempo, uno de los más desconocidos y olvidados. […] [Realizó] una serie de obras fundamentales y radicales que no se ajustaban al cine convencional ni a los estándares de temporalidad del cine de consumo, sus películas dejaron de ser citadas…”

1991. The Media Project. Crítica en video a la cobertura de la Guerra del Golfo por parte de los medios.

1992-1994. Adivinen. The Freethinker –el film de PW sobre el dramaturgo August Strindberg- es rechazado por las principales cadenas de televisión nórdicas y es boicoteado en Suecia hasta por el sistema educativo. Strindberg es otro de los personajes malditos que fascinó al marginal Watkins.

Rewind. En 1979 el Instituto Sueco de Cine y Televisión le encarga investigar sobre el escritor. PW ofrece un guion. La película no se lleva a cabo. Quince años después el guion es retomado.

“…se convirtió en un insólito curso de producción en video con una duración de dos años y que contó con la participación de 24 estudiantes. El resultado… está basado en el guion original… con facetas desarrolladas por los propios alumnos que investigaron, dirigieron, filmaron, grabaron, editaron, diseñaron el vestuario y, sobre todo, ¡organizaron la producción y la financiación de este colosal proyecto pedagógico!” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 90)

1997. Escribe La cara oculta de la luna. Texto crítico sobre los MMAV con motivo del 75 aniversario de la BBC y dirigido a los profesionales de los medios de todo el mundo. Propone una forma alternativa de enseñanza audiovisual.

1999. Francia. La Commune (de París, 1871). Utiliza los estudios George Meliés. Continúa sus intereses marcados ya en Culloden.

2001. Geoff Bowie –canadiense- genera El reloj universal; o The Universal Clock o L´horloge universelle: la résistance de Peter Watkins. Fragmento

Dice PW (Historia de una resistencia, p. 129):

“Esto nos lleva a un segundo empleo antidemocrático de la forma y el espacio en televisión: el que fue identificado por Geoff Bowie y Petra Valier en su documental The Universal Clock (2001) que se ocupa de diversos aspectos de la realización de La Commune. El título procede de la práctica actual de estructurar todos los programas de televisión en rígidos períodos de tiempo estandarizados (un total de 47 o 52 minutos para las películas ´largas´, y de 26 en las cortas), para así plegarse a una cantidad determinada de anuncios dentro de cada hora o de cada media hora. De este modo, elementos de información ´audiovisual´ que han sido previamente modelados por la Monoforma, son remodelados en el momento de su presentación al público a través de los bloques uniformes de tiempo en los que aparecen contenidos. Este fenómeno elimina con toda claridad cualquier prioridad con respecto a lo que sale en televisión, o en el concepto de que temas diferentes o estilos de realización distintos podrían no ser objeto del mismo tratamiento en cuanto a su duración: todos son arrojados a la misma máquina de picar tiempo y expulsados con idéntico aspecto, a imagen y semejanza de la Monoforma.”

Aparte, acoto.

Reloj. Etimología: ´horologium´ (contar horas). Hay una concepción antigua: ´contar o narrar´ (del griego, ´legein´) como forma de pautar lo que el tiempo imponía al ritmo de la naturaleza. Hay una concepción moderna: el tiempo es ´mostrado´, ´comunicado´, utilizado para vigilar el cumplimiento. Sincroniza la vida. Ya para el siglo XIX se sabía: ´una metrópolis puede funcionar como un autómata por medio de la información de un reloj´. Dicen que el reloj es heredero de la disciplina monástica y preparador de las técnicas contemporáneas de comunicación como los periódicos, la radio, la televisión y las nuevas tecnologías de la información. Reloj: controla y divide el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso. En la mitología bíblica, Caín inventó las medidas abstractas, como las del reloj. Suponen, por lo tanto, un uso no-natural y están asociadas –perdón por la palabreja- al pecado (que es decir el ´mal´, que es decir la dominación).

Retorno a PW.

2003. Escribe La crisis de los medios.

2006. Buenos Aires. La crisis de los medios constituye la segunda parte del volumen recopilatorio Historia de una resistencia (páginas 119 a 208). En el prólogo -“¿Por qué molesta tanto Peter Watkins?”- orquesta Ángel Quintana (página 31):

“En la segunda parte [de Historia de una resistencia], titulada ´La crisis de los medios´, hemos reproducido el núcleo central de la reflexión que Watkins articula sobre los medios de comunicación en el mundo actual… después de los acontecimientos generados por el atentado del 11 de septiembre de 2001. En este texto, revisado por el propio Watkins a lo largo del verano de 2004, en coincidencia con la retrospectiva de su obra en el Festival de La Rochelle, el cineasta se interroga sobre la preponderancia de los medios de comunicación americanos en el contexto de un mundo globalizado, critica la llamada monoforma, o lenguaje estandarizado con el que los medios de comunicación pretenden crear una cierta sensación de objetividad, y se muestra extremadamente receloso contra lo que denomina ´el reloj universal´, es decir, la forma en el que los medios controlan el tiempo del discurso y lo acaban homogeneizando.”

Para cerrar, entonces, algunos fragmentos de ese texto de 2003 en la pluma de PW y traducción mediante.

“Al utilizar la expresión ´crisis de los medios´, hago referencia al funcionamiento cada vez más irresponsable de los mass media audiovisuales (MMAV) y a su desastroso impacto en la sociedad, los asuntos humanos y el medio ambiente. Hago referencia a la generalizada pasividad del público hacia el flagrante comportamiento de los MMAV como inductores de ideologías violentas, explotadoras y jerárquicas, y a la catastrófica falta de información que existe en la actualidad acerca de lo que nos están haciendo los mass media audiovisuales. Hago referencia a la generalizada oposición en el ámbito de los profesionales de los MMAV hacia el debate crítico que tenga alguna relación con su trabajo. Hago referencia, asimismo, a la dura represión que se da en el seno de los MMAV: mantienen a los profesionales a raya, y de ese modo logran, sin duda, que jueguen un papel activo a la hora de silenciar las voces críticas. Y, finalmente, hago referencia a la negativa por parte de los sistemas educativos de todas partes en cuanto a permitir que los jóvenes accedan a cualquier clase de auténtica pedagogía crítica en los medios, algo que podría darles la oportunidad de enfrentarse al papel y a las prácticas de los MMAV.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 121)

“Ya entonces [en los años 60] daba la sensación de que los mass media audiovisuales se habían convertido en una especie de suprasistema que englobaba el proceso social visible, y que tenía una función muy importante en la formación (y en la deformación) del mismo.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 119)

“…el empleo constante de la Monoforma, con su total ausencia de tiempo para la reflexión, su agresividad narrativa, su apariencia fluida (y, por tanto, incuestionable), su incesante avance lineal (que niega la flexibilidad de la memoria y la complejidad de la experiencia humana), ha tenido consecuencias de largo alcance, a un tiempo obvias e incalculables, sobre nuestros sentimientos. Nos ha hecho perder la sensibilidad hacia buena parte de lo que sucede en la pantalla y a nuestro alrededor (en especial hacia la violencia y el destino de los demás seres humanos). La capacidad de fragmentación y de división que encierra este lenguaje afecta con sus actitudes antidemocráticas a los cimientos del proceso cívico. La notable carencia de inclinación hacia el comportamiento colectivo en la sociedad occidental y el predominio de su opuesto (una visión cada vez más egoísta, obsesionada con el yo y la privatización de lo público) no son sino dos manifestaciones de los efectos que la Monoforma termina produciendo a largo plazo. Poco a poco se va haciendo más evidente la estrecha relación entre estos rasgos y la energía con que la Monoforma mueve el motor del consumo masivo.” (P. Watkins, Historia de una resistencia, p. 127-128)

Lapidario, pero a quién le importa. Es más, por insistente y reiterativo hasta se le podría colgar (como se ha hecho con tantos) el sambenito de la locura, del resentimiento, del rencor o de la esquizofrenia –porque el paranoide ronda esos lares. Y alguito de eso sucede –para mi sorpresa- por segundos con el reverencial Quintana (Historia de una resistencia, p. 31).

“La lectura de las reflexiones contenidas en ´La crisis de los medios´ puede parecer, a más de un lector, el resultado de una cierta paranoia frente al sistema con que los medios de comunicación han ido tratando el propio cine de Watkins. No obstante [nos encontramos]… ante una prolongación de otros… textos clásicos sobre los medios de comunicación y la semicultura del mundo actual…”.

Reproduje –como es visible y como repetí- textos watkinianos a partir del volumen del 2006, Historia de una resistencia, editado a propósito de la 8va. edición del argentino Bafici, y basado, en su mayor parte, en textos de la página web del cineasta.

Te remito a ellos -y también a este suelto– para mejor leer.

En fin,

PW vive.

Viva Watkins.

Rebelde.

Marginal.

Profético.

Político, y con su cine, partidario de la acción directa.

Pero mejor no darnos cuenta. Es preferible ubicarlo y con honores en el centro de lo que Levi-Strauss denominaba ´reserva ecológica al interior del pensamiento domesticado´, es decir, el arte.

Molesta menos. Y además llamémosle obsoleto, total la que impera hoy es la Red y la TV es sirviente de rango pésimo.

Pero PW vive.

Viva Watkins.

Viva.

Lourdes – 29-10-2014

Los amores de Tabú y Jerarquía. Una fábula anarco-gnóstica. [De las crónicas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

“Dicen que cuando Dios creó el mundo, después de cada día de la creación, dijo que estaba bueno. Vio lo que había creado y dijo: ´es bueno´. Pero el Diablo se le acercó y le dijo: ´yo también lo encuentro bueno, hagámoslo una institución´…ˮ. – Claudio Naranjo [2012].

“…no ha surgido hasta el momento antídoto teórico y existencial contra la sociedad de la dominación de mejor calidad. Aun cuando el alarmista se apresure en tacharla por fantasiosa, o incluso peligrosa.ˮ – Christian Ferrer. ´Sobre los libertarios´. El lenguaje libertario [2005].

***

Me sucede, Espectro -le dije- que intuyo pero no logro digerir tus devaneos. Me sucede, Espectro, alcanzar la puerta y no entrar entero. Entonces ataco y te pregunto para que me des lata y me cuentes ese entrevero. Capto –dijo, con mirar chueco y espantó de un palmazo en la tarde las moscas del dulce recuerdo.

Existe una serie de malos entendidos en esto de las opciones políticas que desconfían del pragmático y democrático burgués (o no tanto) hormiguero –cuya actual manifestación máxima y absurda es el Ciber-imperio- y cuya cueva contestataria se resumiría en el anarquismo, en los libertarios (a veces libertinos, por supuesto). Por su extremo interés en atacar a la Iglesia y al clero, el anarquismo aparece como un pensamiento para la práctica que desdeña la religiosidad –ligazón mítica que une al grupo, que agolpa individuos en lo comunal metafísico… y sostener eso es un yerro, me dijo el Espectro.

A mí me gusta pensar, como pienso, que una de las fuentes más fuertes del anarquismo es el mirar herético. Canta don Ángel en La ideología anarquista [1985]: “El anarquismo, como filosofía social, tiene una larga prehistoria que puede remontarse a Lao-Tsé y el taoísmo en China, a los sofistas y los cínicos en Grecia, y que no deja de comprender, durante el Medioevo y el Renacimiento, diversas manifestaciones del cristianismo sectario y heterodoxo.ˮ Y sigue con denuedo: “Sus antecedentes inmediatos deben buscarse, sin embargo,… a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX [cuando] surge… el socialismo utópico…ˮ. No dice ese angelado Cappelleti que en el mismo socialismo utópico –Fourier, Carlos, por caso un excelente ejemplo- incidía desde siglos atrás el hermetismo esotérico –universalista, humanista, pacifista, utópico, místico, panreligioso, pansofista- con sus raíces en el díscolo hermano hereje, allá en los orígenes del cristiano palimpsesto.

Para decirlo con pompa y con dosificada justificación. El gnosticismo como filosofía y el anarquismo como pensamiento práctico tienen su parentesco (considerando, incluso, el anarco-cristianismo a la Tolstoi, por no decir menos). Privilegian la cohesión del grupo a partir de la autodeterminación del individuo nacida del autoconocimiento y de la confianza en códigos éticos internalizados ¡y no transferidos a instituciones externas y gobernantes por la anestesia o el miedo! –cerró fantasmalmente exaltado, el sin hueso.

En pocas palabras. Anarquismo y gnosticismo glorifican la libertad y atacan la jerarquía y a la ortodoxia que es su adiposidad. Ferrer [2005, p. 8], en ´Sobre los libertarios´, sin querer lo dice con justa teología ácrata: “El anarquismo se propagó al modo de las antiguas herejías, como una urgencia espiritual que impulsó el ideal de emancipación madurado durante la Revolución Francesa… Quizá porque los anarquistas fueron los albaceas más fieles de los afanes jacobinos, tanto como correas de transmisión de la antigua llamada milenarista, pudieron transformar el lema de la libertad, la igualdad y la fraternidad en el trípode de una mística poderosa. El anarquismo transmitía un linaje de resistencia…ˮ.

No veo –interrumpí el deambular- y lo digo así, Espectro, nada demasiado original en alentar la conexión religión ̸ política que, a esta altura, es casi una ominosa obviedad (o poco menos). Es cierto, esforzado amanuense, me reconoció sin chistar, pero y sin embargo, es de una prístina claridad si uno lanza esa luz sobre el detalle sobrenatural. La opresión discursiva y la condena social contra el anarquismo se comprenden mejor si la pensamos desde la enjundia con la que se corrió y destruyó y pisó las herejías de casi todo ámbito social. No es ya religión sin más el asunto en cuestión. Es esfuerzo herético. Ese mismo precio –oh, memoria de Hans Jonas- lo pagó el gnosticismo que fue degradado de filosofía a pensamiento confuso, oscuro, irracional.

Retomo y vuelvo. Ambos -gnosis y anarquismo- aborrecen de la jerarquía –Iglesia, Estado- como el mayor mal en la imposibilidad de organizar una sociedad libre, justa e igualitaria. Cito a Ferrer [2005, p. 9-10] para acrecentar: “Bakunin insistió en que era abyecto aceptar que un superior jerárquico nos diera forma. […] Bakunin… ´descubrió´ el secreto de la dominación: el poder jerárquico como constante y garantía de toda forma de inequidad.ˮ Por eso, aunque el siglo XX se instaló en la discusión pública temáticas como la dignidad económica y la violencia de género, “…la jerarquía continúa siendo un tabú…ˮ.

Digo, amanuense, digo así e insisto. Anarquía y gnosticismo son herejías porque desprecian la jerarquía y, en consecuencia, niegan la ortodoxia: “…el pensamiento anarquista es muy complejo y no es sencillo articularlo en un decálogo, pues nunca dispuso de un dogma sellado en un libro sagrado…ˮ -te cito a Ferrer [´Sobre los libertarios, p. 13-14] porque a tal lo comprendo. Es pensar herético por insistir en un grupo organizado bajo la afinidad emotiva e intelectual de individuos educados en el dominio de su propia voluntad; propone -ese pensar- nuevos modos de vivir auto-organizados en torno de –si fueran requeridas- nuevas instituciones sin la necesidad de tecnocráticas formas externas que vemos día tras día aterrizar; defiende -ese pensar- inalienable fe en una educación liberadora que propicie en el individuo la mejor visión de cómo organizarse con, por y para otros.

Y en el mientras tanto, Espectro, quiero decir… Sí, en el mientras tanto, hereje como es, el anarquismo precisa vestir el traje de la contra-sociedad, de la sociedad secreta, de la secta. Comparten, también y claro, la virulencia intelectual -así como comparten la libertad sexual y aquella oscilación entre la bacanal y la ascesis anclada en la conexión que con el conocimiento tiene la comida, maridaje que, como se sabe, remite a la ´gastrosofía´, pero esto es harina de otro atanor. Tal cual.

Si para Ferrer el anarquismo generó un ´desorden fértil´ y sostuvo ´una imaginería política impugnadora´ (de todos los mitos oxidentales y, en especial, de la política como representación), algo semejante puede afirmarse del gnosticismo cuyo espeluznante principio contra toda jerarquía (al que abordaré alguna vez) del ´dios desconocido´ le aquerenció el mote –a veces ambiguo- de especulativamente anárquico, siéndolo sin ser y listo. Y uno de los que esto recuerda –anotá, copista, querés hacerme el favor, anotá- es el tal Fowden quien al francés Festugière invoca. Por eso –en esta danza alocada de nombres ignotos- me gusta pensar –y con esto planto la semilla de extensa parte final en tarde boreal- que la mayor dificultad para comprender el proyecto político borgeano –sí, amanuense, es Borges el conjurado convocado- es detectar que su plan está trazado en los intersticios de un anarquismo gnóstico del que pocas veces y al límite del nunca, en lo que a él mismísimo respecta, he oído hablar.

 ***

“Hace diez años bastaba cualquier simetría con apariencia de orden –el materialismo dialéctico, el antisemitismo, el nazismo- para embelesar a los hombres.ˮ – Jorge Luis Borges [1940].

“Los cristianos valentinianos… seguían una práctica que aseguraba la igualdad de todos los participantes. Su sistema no permitía la formación de jerarquía alguna ni de ´órdenes´ fijas del clero… [d]ado que el papel de cada persona cambiaba a diario…ˮ – Elaine Pagels. Los evangelios gnósticos [1979].

Para ilustrarlo me propongo recordar algunos apuntes previos en torno de ese enorme relato leído las más de las veces como distopía y que parece ser lo contrario. Digo aquel que en El libro de arena de 1975 “Utopía de un hombre que está cansadoˮ fue titulado, y por Borges ´la pieza más honesta y melancólica de la serie´, denominado.

Arranco. Esa “Utopía…ˮ -una que ocurrirá dentro de miles de años– expone (vuelvo a enrostrártelo)- el programa político del Viejo baqueano. La peculiar propuesta de organización social responde –digo yo, yo sí, el Espectro- al anarco-gnosticismo: individuos agrupados e interconectados dedicados al autoconocimiento a través del trabajo intelectual y artístico –con la menor incidencia posible de una organización social ajena a ellos. Son –esos seres futuros- especie de super-humanos que podrían ser bautizados, junto con Hans Jonas, pneumáticos -están sobre la ley, con reglas éticas internalizadas, responden a la ´gnosis´ en un proceso de evolución milenario. Ahí vamos. Continuamos. Copio, Espectro, no pierdas cuidado –lo alenté.

Eudoro Acevedo –nacido en 1897, en Buenos Aires, profesor de letras inglesas y norteamericanas, escritor de cuentos fantásticos y con setenta años, es decir, un narrador con todos los rasgos de Borges- abre su relato camino de una llanura -sea Texas o la pampa argentina. Ingresa al mundo futuro lluvia mediante y sale con nieve final (secuencia climatológica que con justeza hace a El Eternauta recordar). Acevedo arriba a un tiempo en el que los viajes espaciales fueron arrumbados en aras del viaje interior. Percibe que quien lo recibe lo esperaba y oye la confesión apropiada: visitas como la de esta tarde, ocurren de siglo en siglo, despreocupate.

Es un visitante a ser instruido –un testigo que luego retornará, como lo hace, a la Biblioteca Nacional desde donde habrá de conspirar para defender los valores del anarco-gnosticismo. Lecciones futuras, entonces. Las ciudades han desaparecido y pululan granjas o pequeñas chacras. Una vida al ritmo grupal o meramente aislada. “Pensé que los hombres del porvenir no sólo eran más altos sino más diestrosˮ, afirma el de los nuestros. Pálido, de rasgos agudos, vestido de gris, el hombre futuro produce las ciencias y las artes que necesita, construye su casa –igual a las demás, de madera y de metal-, labra muebles y enseres, y trabaja con sus manos en tarea rural. Las escuelas enseñan ´la duda y el arte del olvido de lo personal y de lo local´. El objetivo es alcanzar una vida que reúna todos los tiempos, la eternidad. Desprecian los hechos, las precisiones, la cronología, la historia, las estadísticas y hasta el nombre propio -simplificación que alcanza el uso de una única lengua, el latín de los ancestros, el anhelo igualitario (aunque hay, y tal vez con un poco de razón, quien se aterra) de los utópicos herméticos. “La diversidad de lenguas favorecía la diversidad de los pueblos y aun de las guerras…ˮ. Acaso, en algunos momentos, indeseable, esa uniformidad acarrea concretos aspectos positivos. No hay alambrados, no hay candados, no hay dinero, no hay riqueza, no hay pobreza, no hay posesiones, no hay herencia. “Cuando el hombre madura a los cien años, está listo a enfrentarse consigo mismo y con su soledad.ˮ Puede prescindir de la amistad y del amor. Ejerce el arte, la filosofía, las matemáticas. “Cuando quiere se mata. Dueño el hombre de su vida, lo es también de su muerte.ˮ A esa edad ha engendrado un hijo. No conviene fomentar el género humano. “Hay quienes piensan que [este] es un órgano de la divinidad para tener conciencia del universo, pero nadie sabe con certidumbre si hay tal divinidad. Creo que ahora se discuten de las ventajas y desventajas de un suicidio gradual o simultáneo de todos los hombres del mundo.ˮ En el fondo de la cita, pulcro oficinista, alardeó el Espectro y no quiso continuar, aquel sueño de una asamblea universal. Para los gnósticos, el mundo es creación de demiurgos imperfectos. Por ende –qué palabrejas, hombre de niebla, acoté- el conocimiento no surge de este mundo sino de la indagación en el mundo interior y, de esa manera, es vano sentir cualquier tipo de apego.

La historia utópica se clausura con el suicidio del venerable anfitrión. Con ayuda de otros humanos, muy semejantes a él, se dirige a un crematorio (inclusión, en el cuento, polémica -pero quemaremos esas naves en otro momento). “El cuidador, cuya estatura no me asombró, nos abrió la verja. Mi huésped susurró unas palabras. Antes de entrar en el recinto se despidió con un ademán.ˮ En el final del mundo de hoy, cada hombre es dueño de sí, sin más, sin dolor. No apego a la vida, no innecesario apego a los afectos, no apego a la posesión. El suicida del porvenir, en sus cuatrocientos años, apenas media docena de libros leyó. En ese mundo, la relectura es el valor. Le muestra al viajador Los viajes del capitán Lemuel Gulliver [Jonathan Swift] y la Suma Teológica [Tomás de Aquino] y una edición de 1518 de Utopía de Thomas Moro. En síntesis, la primera obra de ciencia ficción moderna europea, junto al paradigmático libro que, bajo la intención de ser endemoniada sátira contra los humanos, muta en fábula infanto-juvenil; y el libro de teología –esa rama de la literatura fantástica o, acoto, de ciencia ficción- que te da una somera idea –alardeaba el Espectro quien pocas pero buenas veces acertaba con sus apuestas- de en qué clave pensaba Borges la literatura de su cosecha.

Pocos libros porque no hay imprentas, uno de los peores males del hombre, ya que tendió a multiplicar hasta el vértigo textos innecesarios. No hay museos ni bibliotecas. “Queremos olvidar el ayer, salvo para la composición de elegías. No hay conmemoraciones ni centenarios ni efigies de hombres muertos.ˮ Entre el revoleo de la ausencia de la imprenta, del museo y de la biblioteca (al fin y al cabo, instituciones) desaparecen los gobiernos y, con ellos, los políticos. Cito por última vez la voz del anciano que por propia voluntad arde como una vela: “Según la tradición [los gobiernos cayeron]… en desuso. Llamaban a elecciones, declaraban guerras, imponían tarifas, confiscaban fortunas, ordenaban arrestos y pretendían imponer la censura y nadie en el planeta los acataba. La prensa dejó de publicar sus colaboraciones y sus efigies. Los políticos tuvieron que buscar oficios honestos; algunos fueron buenos cómicos o buenos curanderos.ˮ

Y este es, amanuense desgraciado, por lo menos el final de mi cuento. Anarco-gnosticismo borgeano: menos instituciones, más autoconocimiento. No lo habré acuñado pero lo defiendo. Borges, según entiendo, precisó poner su programa político en ficción por el carácter inverosímil de su prohibido deseo. Apuntaba sus ideas contra un tabú y le costó caro hacerlo. La ciencia ficción hereje le dio la posibilidad de fusionar anarquismo y gnosticismo y de lanzar a otros el problema de esos escarceos. Cito al Ferrer de ´Sobre los libertarios´ [2005, p. 11] y con esto cierro: “La camaradería humana exenta de jerarquía podrá parecer un argumento de novela bucólica o de ciencia-ficción, pero es en verdad un tabú político.ˮ

¡Y aunque la traspases hacé el mínimo gesto de cerrar la tranquera, la puta que lo parió, Espectro! Grité, pero ya nadie me oía. Ni Cartucho. Reinaba en Sálmacis el más deseado silencio grávido de un futuro incierto.

Lourdes [Tandil] – 23-24 de agosto de 2014

Un colosal zoológico de monos casi perfectos [De las post-apocalípticas y teóricas crónicas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

“La humanidad, creo yo, no se ha portado tan mal, a fin de cuentas. Pese a la tradición de algunos de sus rectores intelectuales, pese a los efectos estupefacientes de los métodos platónicos de educación y a los devastadores resultados de la propaganda, se han alcanzado algunos éxitos sorprendentes. Así, se ha logrado ayudar a muchos seres débiles y durante casi cien años no ha existido prácticamente la esclavitud. Algunos afirman que no tardará en reimplantarse, pero yo soy más optimista y, en definitiva, eso dependerá de nosotros. Pero aun cuando todo se perdiera nuevamente y tuviéramos que retornar al hombre-bestia casi perfecto, esto no habría de alterar el hecho de que una vez en la historia (por fugaz que hubiera sido), la esclavitud desapareció de la faz de la tierra. Esta conquista y su recuerdo puede compensarnos, creo yo, de todos nuestros engendros, mecánicos o de otro tipo y quizá, incluso, del fatal error que cometieron nuestros abuelos cuando dejaron pasar la maravillosa oportunidad de detener todo cambio y de retornar a la jaula de la sociedad cerrada, estableciendo, por los siglos de los siglos, un colosal zoológico de monos casi perfectos.ˮ

Karl R. Popper, La sociedad abierta y sus enemigos [1945], nota al pie 71, capítulo 10, p. 658

“El futuro nos ofrece visiones cada vez más aterradoras. La computadora, el robot, la máquina con inteligencia ponen en evidencia cómo una ciencia y una técnica en la que tantas esperanzas depositaba el utopista del siglo pasado se yerguen omnipotentes terminando con prescindir del hombre o convirtiéndolo en su esclavo. De las utopías del siglo pasado [s. XIX]… ninguna, de las optimistas, ha logrado mantenerse en pie. […] La utopía ha sido substituida por la ciencia ficción o una ficción que pretende ser científica. […] El tecnicismo va más rápido que la fértil imaginación… El antiguo secretario de la ONU, U. Thant presentó un informe titulado: La aplicación de la tecnología de computadoras para el desarrollo donde decía, entre otras cosas, que existe ´el temor de que las computadoras contribuyan a la probabilidad de una sociedad futura dirigida por tecnócratas´.ˮ

Víctor García. Utopías y anarquismo [1977]

 

Los nietos de no sé qué abuelos popperianos lo hicieron –dijo el Espectro. Recompusieron el fatal error, y hoy estamos en la jaula y con las ínfulas de los bien liberados. Esa es, al final de cuenta, la absurda historia que he querido y que te quiero contar, triste amanuense. Por el lado menos esperado, por ese costado en el que parecía que se abrían un sinfín de libertades (que, en verdad, se abren, pero no como sería deseable), por ese canto entró el virus distópico y de resultas que, en su gran mayoría, el público parece extasiado. Parece no reaccionar y el asunto va en serio. Como a cualquier droga, se dice que se la maneja y la cosa va en serio. Antes te conté, recordás, aquella parte de la historia de los españoles -uno artista, otro filósofo- que compilaron ese rosario de relaciones y que concluyeron que sí, que ´hay un proyecto imperial que no es para mejorarnos la vida´ -al que denominaron la Nueva Ciudad de Dios. Popper quien en la década del cuarenta apenas intuyó para dónde iba esto, cazó, sin embargo, que la sociedad iba hacia algún lado nada valorable con respecto al modo de organización. Él fue testigo del totalitarismo y entendió que si no era ese en particular –nazi-fascista- sería otro en general que cumpliera con requisitos: mística progresista, afán nacionalista, destino utópico. Contra eso luchó con discutibles medios. Escribió aquella obra magna repleta de sus divagues -y a la que me referiré. Lo que se esconde en el fondo –adujo- es una discusión milenaria y que atañe el hecho del humano, ser humano. ¿Cómo conciliar la tensión individuo versus grupo en el mundillo social? Si tuviera –como tengo, dijo el Espectro- que sintetizar este aspecto diría lo siguiente. Pensemos en una gran campana de cristal o de vidrio o de acrílico levemente colocada sobre la realidad –entiéndase el mundo real y concreto, la tierra, el agua, los bosques e tals- de cuya superficie interior penden hilos que se transparentan y que titilan. Cada una de esas diminutas conexiones con lo superior, le permiten a las marionetas moverse, desplazarse, deambular de forma aparentemente infinita bajo el único costo de perder su propia libertad e independencia. Ni bueno, ni malo en sí mismo. Contradictorio, paradójico. Aunque no siempre es correcto –lo interrumpí- ampliar derroteros: ni bueno, ni malo… pero aquí se ha instalado un imperio. Es cierto, triste amanuense, retomó el Espectro, la Nueva Ciudad de Dios es el Sexto Imperio, según los españoles a los que la tesis le debemos, y, aun así, es innegable, porque eso defiendo, que en última instancia, la decisión cae del lado del individuo en optar por sus cielos y por sus infiernos. Es decir, no defiendo exactamente eso. Defiendo otra cosa y será cuestión de esta larga historia a la que estoy dando comienzo. Por lo general, y eso es Popper, como veremos, se opta oponer a una organización magna, otra de signo inverso: al imperio, el contra-imperio; a la sociedad cerrada, la abierta y por el estilo así, ya sabemos. Poco se discute que la existencia de la humanidad podría basarse con más eficiencia en una vida en comunidad que articule sujetos autónomos e independientes que coordinan sus necesidades con un poder central pero local y no omnímodo. Quiero decir amanuense y quiero decirlo ahora. Si este largo período de la humanidad desde hace unos miles de años tuvo algún resultado valorable fue la confirmación de que cualquier doctrina u ortodoxia es negativa, de que el grupo es importante pero no excluyente y de que la autodeterminación individual nacida del autoconocimiento (cada individuo elige su forma de vida en base a su viaje interior sin olvidar a sus congéneres) es unos de los antídotos fundamentales para la neurosis universal. Entiendo, me mandé; aunque, dicho medio al boleo, pareciera que estuvieras hablando del anarquismo (de los ácratas, referido en antiguo verseo). Huele a eso, y me gusta que lo veas así –dijo el Espectro. Anticipo y me reordeno. Dentro de las posibilidades de organización que da la democracia tenemos -y cito, ampuló el Espectro, a tu tocayo Gargarella y a su breve manual de filosofía política de 1999-, de un lado, al republicanismo modo que, para alcanzar el autogobierno y lograr el bien común, acepta la intervención estatal, y hasta la coerción, disolviendo la diferencia público – privado; la libertad, dice la ´tesis republicana´ (más cerca del comunitarismo que del liberalismo) se logra dentro de una comunidad y patriotismo de por medio; este modo -al que me refiero- se tiñe tanto de conservadurismo como de progresismo; huelgan los más o menos imperiales y hasta laudables ejemplos. Del otro lado, al liberalismo tenemos. Separa público de privado, blinda al individuo y por temor a la ´tiranía de la mayoría´ limita la democracia. Hay un liberalismo igualitario al que le preocupan acciones y omisiones del Estado y un liberalismo conservador que se preocupa porque ´el Estado no avance sobre derechos básicos… como la vida y la propiedad´, por ejemplo. Las versiones ingenuas de este liberalismo democrático confían en las instituciones. En otras versiones, ese liberalismo se anarquiza con la disminución de la injerencia estatal. Una crítica habitual a tales salidas políticas de olor anarquista es que ustedes    -los humanos- no son todos iguales y, así, si se los deja al libre arbitrio, se genera desigualdad por recíproca explotación habitual. Te lo digo así, copista. En esos casos que acabo de mencionar, se supone una organización sobreimpuesta para garantizar la igualdad. En definitiva, por causa de esa desconfianza sobre lo humano, se cercena la libertad. Y te preguntarás amanuense, o al menos, así lo decreto desde mi deseo, ante el actual ciberimperio, ¿cuál es la resistencia contante y sonante? Seguro que no un anti-ciberimperio, una reversión, su opuesto. Decís bien, aunque quién sabe qué es lo bueno. La resistencia activa huele a anarquismo –porque prima la acción del individuo en su grupo- y es algo de lo que te ahora cuento. Tomo, entonces, el caso del lanza-bombasvirtuales, el espía en su complot, el terrorista mediático -Julian Assange- quien desde ´Wikileaks´ avanzó contra el entramado de las corporaciones que controlan la información en el ciberespacio. Assange juega sus cartas bajo los mismos ancestros que su enemigo. Si los dueños del ciberimperio trazaron su mapa de dominio a partir de la fusión de diversos sueños milenarios que fermentaron un mundo paralelo tecno-hermético, el activista y hacker Assange (junto con otros adeptos) acepta el desafío y en un movimiento hermético (que sería el placer de Lullio o de Bruno) se propone encriptar la información para evitar los escamoteos. Un conspirador, un iniciado, un gurú, un terrorista intelectual [LINK: www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-218651-2013-04-24.html ] –una nueva y acabada creación de un tal Borges, otro hermético que complotó y que mantuvo su sabor spenceriano hasta el final. La tarea política de resistencia de esos hackers reúnen tres hilos de filiación esotérica (a los que pensaré en detalle en otro momento): lo punk como espíritu; la criptografía -la escritura secreta- como método; la anarquía como filosofía política. En el ´Prólogo para América Latina´ que incluye la edición brasilera de Cypherpunks [2012], Julian dice: “Os cypherpunks originais… foram em grande parte libertários. Buscamos proteger a libertade individual da tiranía do Estado, e a criptografia foi nossa arma secreta. Isso era subversivo porque a criptografia era de propriedade exclusiva dos Estados…ˮ. Y no solo ese destino de protección sobre el individuo, agrega, tuvo el movimiento sino que, además, permitió –o permitirá- a los grupos y a las naciones liberarse de su condición de colonia frente al imperio. Más adelante, en la ´Introducción´ al mismo volumen –una introducción que es un ´alerta´- dirá: “A criptografía é a derradeira forma de ação direta não violenta.ˮ Frente al totalitarismo de una distopía transnacional, como la denomina, opone una resistencia que entronca con la tradición anarquista, pero –y te pregunto silencioso amanuense- ¿es realmente así? Lo ignoro, Espectro        –respondí casi sin miedo. En principio, continuó afantasmado, -y en este retome teórico sigo, aclaro, el nutrido texto de 1977 de Víctor García Utopías y anarquismo [LINK http://www.kclibertaria.comyr.com/lpdf/l191.pdf ]- el proyecto utópico de Assange, la protección del individuo frente al Estado, su insistencia en los valores y en la ética, su relativización de la propiedad (intelectual, etc.) lo ponen en ácrata carrera y en esos términos parece funcionar. Sin embargo, -oh, copista-, si se revisan los cuatro popes que Víctor García presenta difícilmente aquel sea más que un reformista, en particular, porque el anarquismo, el pensamiento libertario, supone –como dije- la supresión o la reducción al mínimo de lo estatal. Todos concuerdan en la necesidad de educación –William Godwin [1756-1836], padre de la Mary frankensteniana, el primero-; en la ineluctabilidad de la justicia –Pierre-Joseph Proudhon [1809-1865], padre del lapidario anatema, la propiedad es un robo– el segundo; en la igualdad como bandera –sea en una organización colectiva como, el tercero, Mijail Bakunin [1814-1876] desde abajo sostenía; sea en una organización comunista, desde arriba, como Piotr Kropotkin [1842-1921], el cuarto en esta serie, decía. En esta hilera de principios con la moral (o sea, la coacción moral por sobre la ley), la ética, los valores, la educación, la autodeterminación, la autoorganización, el trabajo comunal o grupal, la igualdad y la justicia, bien podrían ingresar los hackers libertarios, pero, como dije, suponen que la resistencia frente al Imperio y el poder de batallar por parte de los ciudadanos en el manejo de la información es el aspecto non plus ultra de la ´acción directa no violenta´. Diría, copista, siguió el Espectro, y con todo respeto, que la tarea de los hackers más bien se parece a aquel revolucionario de mediados del siglo XIX, enemigo de Bakunin, el señor Louis Auguste Blanqui quien, siempre según García, defendía el uso de la fuerza y enarbolaba la conspiración de la élite como método revolucionario. Resume ese anarco-analista: “El planteamiento de Blanqui es escalonado: la élite hace la revolución, luego hace que el pueblo tenga acceso a la cultura y a la instrucción y, una vez este instruido, se pasa al comunismo que no tiene porqué ser, necesariamente, estatal. Hasta se permite programar la transición en el sentido que se dejarán muchos puestos claves de la sociedad capitalista y burguesa en función a fin de evitar el caos, tanto económico como social.[…] Una vez afianzada la revolución… se impartirá educación a las masas, fase definitiva del blanquismo, ya que para Blanqui educación es sinónimo de sociedad justa e igualitaria.ˮ Me permito, Espectro, sugerir –sugerí- que esto es demostrable con apenas indicar que Assange se ha postulado como candidato a diputado por su patria austral. Por consecuencia, si esa élite de criptógrafos algo quiere solucionar, debería otorgar los medios universales para esa autogestión comunicativa –y no participar tan fácilmente de la política tradicional. Tampoco ellos tienen por qué erigirse en dueños de la taberna llamada humanidad. Es cierto, es cierto, veo tu acertado dubitar, copista infame. En el capítulo onceno de Cypherpunks, Assange y adláteres sugieren algo del estilo como escenario utópico bajo el lema el código [computacional] es la ley. Dice Jacob: “Precisamos de um software tão livre quanto as leis em uma democracia, que todo mundo possa analisá-lo, alterá-lo, realmente entendê-lo e garantir que ele está fazendo o que deveria fazer. Um software livre e um hardware livre e aberto.ˮ Poco más adelante, y como cierre de un volumen cuyas diferencias son sensibles con las entrevistas que lo originan (y que aparecen en algunos de los capítulos del programa sobre ´el mundo que vendrá´ [LINK http://worldtomorrow.wikileaks.org/ ]), Assange intenta explicar cómo operan los activistas organizados en grupos cooperativos descentralizados. Traduzco del portugués (ya traducido) para facilitar. En el inicio de la propuesta el olor al anarquismo y dice Julian. ´Me referí a la cuestión de cómo sería una trayectoria más positiva para el futuro. Autoconocimiento, diversidad y redes de autodeterminación. Una población global instruida –y no me refiero a educación formal, sino a una mayor comprensión sobre el funcionamiento de la civilización humana en los niveles político, industrial, científico y tecnológico- dependiente del libre cambio de información, estimulando nuevas culturas y una máxima diversificación de pensamiento individual, una mayor autodeterminación regional y una autodeterminación de grupos de intereses organizados en redes… A partir de esos fundamentos es posible constituir una variedad de sistemas políticos. La utopía, para mí, sería una distopía si existiese solo una. Los ideales utópicos deben incluir diversidad de sistemas y de modelos de interacción.´ En el final, el espíritu de Blanqui –para ponerle un nombre propio a esa propuesta que a veces gatopardea- revoloteando por aquí y por allá. Y retoma Julian: ´…el escenario más probable para el futuro: una estructura totalitaria transnacional posmoderna extremadamente restrictiva y homogeneizadora con una increíble complejidad, incongruencia y degradación y, dentro de esa increíble complejidad, un espacio donde solo los ratones expertos pueden llegar. [Así], las únicas personas que serán capaces de mantener la libertad que teníamos, digamos, veinte años atrás      –porque el Estado de vigilancia ya eliminó gran parte de esa libertad, únicamente que nosotros no lo percibimos- son las que conocen íntimamente el funcionamiento del sistema. Entonces, solo una elite high-tech rebelde será libre, esos ratones expertos…´ Y digo yo copista, viendo estas trazas conspirativas y sectarias en el peor de los sentidos que es en el anti-popular, no sé hasta qué punto sería deseable la existencia continuada de Internet como entidad. Es bastante probable que su permanencia tienda a una doble nueva realidad. Crear una mayor conciencia política acerca del nuevo tono de los imperialismos en la actualidad; instalar en la labia social la necesidad de resistencia frente al cada vez mayor control total; hacerlos –a ustedes humanos- hiperconcientes del oscuro futuro que se avecina (y tal es la tarea del enriquecido encarcelado Assange) y, en lugar de luchar por la liberación de la humanidad de cualquier tipo de garra, fomentar una renovada élite iluminada –el mencionado sostén de esa conciencia- que los querrá salvar, fomentar un nuevo tipo de religión laica sustentada en el hacker y en su habilidad, dejando al resto de los pobres seres bípedos indefensos ante el andar de la maquinaria estatal sea real o virtual. Para modificar esa pena penar, Internet -tal como se la conoce- no podría ni debería existir más. No hay libertad con poder centralizado de ningún tipo. Internet sí y solo sí el código de comunicación es comunal, local, autogestionado, y abierto en la necesidad. Todo el resto –incluyendo sectas privilegiadas y gurúes encastados- son mitificaciones más o menos bien pensantes e intencionadas, pero poco más. Y dejemos, por ahora, este cuestionar. Quisiera despedirme y retomar la idea de la jaula zoológica que contiene hoy el humano mudar. Cuenta Víctor García que el anarquista príncipe Kropotkin anhelaba que el desarrollo de la técnica fuera la solución anti-estatal: “En la definición que hace del Anarquismo –dice Víctor- para la Enciclopedia Británica escribe [Kropotkin]: El progreso de las técnicas modernas, el cual simplifica considerablemente la producción de todos los bienes necesarios a la vida; el espíritu creciente de independencia y la progresión rápida de la libre iniciativa y del libre juicio en todas las ramas de la actividad –incluidas las que antaño eran consideradas como el dominio propio de la Iglesia y del Estado- refuerzan considerablemente la tendencia de supresión de los gobiernos.ˮ Ante eso queda –suspiró espectral- solo un ¡ojalá! García contesta: “La técnica, en parte, ha creado una mayor confusión en el seno de los estratos sociales inferiores porque… ha creado… nuevas necesidades… [basando el] confort en el préstamo en base a la hipoteca de un salario todavía no percibido. [En consecuencia, los gobiernos se fortalecen] porque han logrado encauzar los beneficios de la técnica y de la ciencia hacia sus propios medios.ˮ Lapidario final y contra ese tendencia imperial es necesario luchar. Sin dogmas, en comunidad y con la autodeterminación del individuo como valor inalienable otorgado por la propia sociedad a la que él defiende en su tolerante diversidad heterodoxa y circularmente tals. Desapareció indemne el Espectro. Sabíamos que con sus notas habría de voltar.

 Lourdes [Tandil] – Julio – Agosto de 2014

***

Apéndice. Sobre La sociedad abierta y sus enemigos de Popper [1945 aprox.]

Estábamos en deuda con nuestro amigo Popper, arrancó arañando la tarde, el Espectro. Escrita entre 1938 –momento de la invasión nazi a Austria- y 1943 –auge e inicio de la caída nacionalsocialista- en La sociedad abierta y sus enemigos, Karl alerta sobre de las amenazas totalitarias que exceden al proyecto germano y que sobrevuelan la civilización occidental. Su propuesta es dual. Hay una ´sociedad cerrada´ –tribal, sometida a fuerzas mágicas– para él indeseable, en la que incluye peligrosos errores intelectuales de la humanidad -Platón y Marx- quienes, a causa de una concepción historicista de la organización social, sustentan la idea de que las instituciones tienen una existencia intrínseca metafísica y un origen mítico, cuasi divino. Hay una deseable –e hipotética- ´sociedad abierta´ que motiva el libre uso de las facultades críticas del hombre. La libertad y la racionalidad le corresponden. La organización surge de una ´ingeniería social´ gradual orquestada por tecnólogos. Una vez presentado este par ideal de opuestos, Popper reconoce un problema que, desde el vamos, podríamos calificar como insalvable. La sociedad abierta –democrática- está organizada por una ingeniería social que pone en discusión, justamente, cuáles son esas disciplinas o ciencias encargadas de la orquestación. Popper ubica el antecedente inmediato en el siglo XVII con el desarrollo de la Revolución Científica. Dice Popper [p. 12]: “…esos conflictos [Segunda Guerra] no son sino los residuos de la que constituye, quizá, la más grande de todas las revoluciones morales y espirituales de la historia: de un movimiento iniciado tres siglos atrás, que responde al anhelo de incontables hombres desconocidos de liberar sus propios seres y pensamientos de la tutela de la autoridad y el prejuicio: la empresa de construir una sociedad abierta que rechace la autoridad absoluta de lo establecido por la mera fuerza del hábito y de la tradición, tratando… de preservar, desarrollar y establecer aquellas tradiciones, viejas o nuevas, que sean compatibles con las normas de la libertad, del sentimiento de humanidad y de la crítica racional. […] Esta revolución ha creado temibles fuerzas de destrucción, pero esto no impide que el hombre llegue a conquistarlas para el bien, en un futuro no lejano.ˮ Un pero monstruoso, amanuense. Popper –quien tanto critica a los profetas como Marx- supone que de alguna manera misteriosa en el seno de la ciencia estatuida anidan fuerzas liberadoras futuras. Ni las dos guerras ni los fascismos europeos lo desaniman. Me querés decir…, intervine. Te quiero decir, ignoto Bartebly, que al ser tecnologías externas, impuestas, sea la sociedad cerrada o la abierta, son indeseables por inhumanas –aunque al humanismo –en pura retórica- él menta. Karl –o Carlos, un liberal- concibe siempre al individuo subsumido a una estructura social ´macro´. Si bien defiende la libertad del individuo, entiende que ´todos los regímenes políticos a largo plazo son institucionales´ [Popper, p. 142] Y esto, que es una verdad perogrullesca, en otro sentido merece ser discutido. ¿Qué régimen político? ¿Qué instituciones? ¿Qué individuo? Sigo. Su mirada dual se sintetiza más o menos así: “Podríamos definir el punto de partida [de la sociología platónica] como un monismo ingenuo, característico de la ´sociedad cerrada´. El último paso, que denominaremos dualismo crítico (o convencionalismo crítico), es carácterístico de la ´sociedad abierta´.ˮ [Popper, p. 74-75] Y explica la trabazón que imposibilita el paso de entre una y otra instancia: “…quizá podamos discernir dos tendencias principales que obstruyen la senda hacia la adopción del dualismo crítico. La primera es la del monismo, es decir, la de la reducción de las normas a hechos. La segunda corre en un nivel más profundo y forma… el marco de la primera. Su origen está en nuestro temor de aceptar que caiga… sobre nosotros toda la responsabilidad de nuestras decisiones éticas, sin ninguna posibilidad de transferencia a Dios, a la naturaleza, a la sociedad o a la historia. Todas esas teorías éticas tratan… de encontrar a alguien… que nos libre de esa carga. Pero no podemos eludir tal responsabilidad; cualquiera sea la autoridad que aceptemos, seremos nosotros quienes aceptamos; si nos negamos a comprender esa verdad tan simple, solo estaremos tratando de negarnos a nosotros mismos.ˮ [Popper p. 87-88] Esa es la contradicción central y la paradoja de la propuesta popperiana. Al ser un liberal, se permite pensar con mucha claridad la libertad del individuo racional (y eso lo pone en posiciones cercanas o que huelen a anarquismo), pero supone que siempre hay que responder a una autoridad. Para el científico devenido politólogo, no existe la posibilidad del autoconocimiento como ley primera de organización social. La libertad del hombre se restringe, entonces, a evaluar las normas para determinar si las acepta y si las encuentra válidas [Popper, p. 76] Su tarea intelectual es siempre de falsa opción: o sociedad cerrada o abierta; o sociedad cerrada o abierta, o el retorno a las bestias: “No existe el retorno a un estado armonioso de la naturaleza. Si damos vuelta, tendremos que recorrer todo el camino de nuevo y retornar a las bestias. Es éste un problema que debemos encarar francamente, por duro que ello nos resulte. Si soñamos con retornar a nuestra infancia, si nos tienta el deseo de confiar en los demás y dejarnos de ser felices, si eludimos el deber de llevar nuestra cruz, la cruz del humanitarismo, de la razón, de la responsabilidad, si nos sentismos desalentados y agobiados por el peso de nuestra carga, entonces deberemos tratar de fortalecernos con la clara comprensión de la simple decisión que tenemos ante nosotros. Siempre nos quedará la posibilidad de regresar a las bestias. Pero si queremos seguir siendo humanos, entonces sólo habrá un camino, el de la sociedad abierta. Debemos proseguir hacia lo desconocido, lo incierto y lo inestable sirviéndonos de la razón de que podamos disponer, para procurarnos la seguridad y libertad que aspiramos.ˮ [Popper p. 216] En fin, Popper es un ciego de liberalismo. Incluso cuando encuentra una mirada política como la de Sócrates -igualitaria, intelectual, autocritica, basada en el gobierno de sí mismo-, una mirada que va contra el totalitarismo de Platón (aunque por su extremo intelectualismo a veces lo puede llegar a tocar), incluso en ese momento cierra el camino y hace de Sócrates no un político sino un maestro. “Eres, ante todo, inteligencia, era la respuesta de Sócrates. Es tu inteligencia la que te hace humano, la que te permite ser algo más que un mero puñado de deseos y de ansiedades. Lo que hace que te bastes a ti mismo como individuo y lo que te faculta a sostener que eres un fin en ti mismo. La frase de Sócrates, ´cuida tu alma´, constituye… un llamado a la honestidad intelectual, así como la frase ´conócete a ti mismo´ está destinada a recordarnos nuestras limitaciones intelectuales. Son estas cosas solamente las que importan, insistía Sócrates. Y lo que criticaba en la democracia y en los estadistas democráticos era… su imperfecta comprensión de estas mismas cosas. Los criticaba con razón por la falta de honestidad intelectual y por dejarse obsesionar por la política del poder. Debido a su insistencia en el lado humano del problema político, Sócrates no pudo interesarse demasiado en la reforma constitucional. Era el aspecto inmediato, personal, de la sociedad abierta, lo que a él le interesaba. Se equivocaba, pues, cuando se consideraba a sí mismo un político; Sócrates era un maestro.ˮ [Popper, p. 206] Como en la mayor parte de las propuestas, la desconfianza ante el valor y el poder del individuo intelectualmente preparado para la vida en comunidad, impera, se impone y redunda en la extraña necesidad de sumar instituciones a las instituciones en una escalada infinita a la nada sin igual.

Nunca dejaría que un montón de cerdos me acorralasen. [De las reales crónicas taquigráficas del Espectro en la Nueva Ciudad de Dios]

Hoy estamos buscando ideas revolucionarias que puedan cambiar al mundo mañana.

Presentación – The World Tomorrow [Abril – Julio 2012]

 LINK http://worldtomorrow.wikileaks.org/

Se está llevando a cabo una guerra furiosa por el futuro de nuestra sociedad. Es invisible para la mayoría de la gente. Por un lado, está la red de gobiernos y de corporaciones que espían todo lo que hacemos; por el otro, están los cypherpunks, virtuosos activistas que generan códigos y repercuten en la política pública. Este movimiento es el que generó Wikileaks.

The World Tomorrow – # 8

LINK: www.youtube.com/watch?v=IoI1ocECHb4&index=5&list=PLCF630EDA78D491A6

Por eso es inevitable que en los momentos febriles de la historia se atisbe la presencia de anarquistas, tanto en los pronunciamientos disidentes como en las asonadas espontáneas, porque los anarquistas siempre han sido aves de tormenta.

Christian Ferrer. ´Sobre los libertarios´. En El lenguaje libertario [2005, p. 13]

A comienzos del 2012 –caminaba nervioso por la galería, enfundado en abrigos-, y desde su encierro en Londres, el ciber-terrorista Assange comandó una docena de entrevistas con referentes políticos que dijeron tener o haber tenido llaves para detener al imperialismo que nos gobierna. Sorbió la bombilla de su mate humeante, para luego seguir, oh, el Espectro y su eterna languidez de los atardeceres no antecedidos de siestas ingenuas. Por esa gavilla de episodios de media hora –y siguió- pasaron líderes de la resistencia en Medio Oriente y partícipes o fomentadores de la Primavera Árabe; el presidente de Ecuador, Correa; Chomsky; el antiguo Tariq Ali; el conservador Horowitz y un etcétera con dos protagonistas grupales: los hackers enrolados en el movimiento cypherpunks (criptopunks) –quienes, en síntesis, proponen, y concuerdan con las luchas de Assange, en la necesidad de un manejo autónomo de los códigos de comunicación en Internet para evitar la vigilancia, el control y la manipulación cuasi-militar de parte de los Estados y de las Corporaciones; los integrantes de los movimientos europeos y norteamericanos de ocupación, ´Occupy´, quienes -se podría decir con las reservas del caso frente a proyectos todavía jóvenes- lanzan al mar nuevas ideas para enfrentarse a este sistema decadente y en franca desintegración que pagará cualquier costo por mantener su hegemonía. Su garganta se calmó. Pateó el suelo. Acarició lo negro en un Cartucho que lo escuchaba –en concreto, uno de los únicos y pocos que por propia voluntad lo escuchaban, sin contar el extorsionado rol de amanuense que me correspondía. Sorbió repetido. Carraspeó. Elevó su voz hacia el poniente. Apenas gritó. Acá, dijo, acá hay una guerra, escribiente. Y es sobre eso de lo que estamos hablando desde hace un año. Una guerra virtual, una guerra de relatos, una guerra de imágenes. Se lucha por una narrativa: cómo se cuenta la historia de la existencia de Internet. Menos de la décima parte –creo- entiende (o le interesa) el relato de Assange (y adlátares) en un sentido pragmático donde entender es actuar. El resto continúa creyendo que se les ha otorgado el maná. Y comen sin concierto. Y dice Assange en el final del segundo episodio dedicado a los cypherpunks [LINK www.youtube.com/watch?v=qqA303-7op4 ]: ´…Internet condujo a una explosión de la cantidad de información disponible. Es extraordinario… las funciones educativas son extraordinarias. La gente habla sobre Wikileaks y afirma que toda esa información gubernamental privilegiada es ahora pública y que el gobierno ya no puede guardar secretos. Y yo digo que no es así. Wikileaks es la sombra de la sombra. Los grupos de poder tienen una cantidad de información secreta vastísima. La cantidad de información pública disponible es mínima. El trabajo de Wikileaks es solo un porcentaje, una fracción de este material privado privilegiado. Si se mira el balance entre los poderosos abusadores que conocen cada transacción de las tarjetas de crédito en el mundo y de Estados en las sombras de la información que están empezando a desarrollar alianzas para interconectarse unos con otros y con los sectores privados, ¿crees que Internet es una herramienta común de la humanidad para hablar consigo misma o es algo que aumenta el poder? ¿Cómo se está llevando a cabo esta batalla, Jérémie? En realidad –dice el Espectro que responde Jérémie- estos temas están relacionados. Intentaré conectar con conversaciones anteriores porque cuando hablamos de concentrar el poder, hablamos una vez más de estructura informatizada. Y cuando hablamos de la censura en Internet, es la centralización del poder para determinar a qué tendrá acceso la gente y a qué no. Tanto si se trata de una censura gubernamental como si se trata de una censura privada ambas son indebidas. Han modificado la estructura de Internet de una red universal a una división de pequeñas sub-redes. Sin embargo, de lo que estamos hablando, desde el principio, son de temas globales, sea acerca de si se formará un sistema definitivo o acerca de la corrupción o de geopolítica o de energía o de ambiente o de lo que sea. Todos son problemas globales a los que se enfrenta la humanidad. Tenemos una, aún tenemos una herramienta en nuestras manos que nos permite una mejor comunicación, compartir conocimientos, participación en el proceso político y democrático. Lo que creo, lo que sospecho es que una Internet global y universal es la única herramienta que tenemos entre manos para dirigir esos problemas globales. Y es una lucha centralizada que tenemos que llevar a cabo, que todos tenemos la responsabilidad de llevar a cabo.´ Ahí, interrumpe el Espectro, ahí opina Assange: ´Tenemos gracias a los cypherpunks esa noción de que el código es la ley porque en Internet lo que puedes hacer viene definido por los programas existentes, por eso el código es la ley. Sí, absolutamente –recuerda el Espectro que propuso Jacob. La clave que tendría que asimilar la gente, si hay una persona de 16 o de 18 años que desea hacer del mundo un lugar mejor, es que se pueden construir alternativas y que cualquier persona, cualquiera con Internet, tiene el poder de hacerlo en el contexto en el que están. No es que tengan el deber de hacerlo, pero si desean hacerlo, pueden. Influirán en mucha gente… Construir esas alternativas significa una ampliación, un incremento. Por eso estoy aquí porque si no te apoyo, qué clase de mundo estoy construyendo, qué clase de mensaje transmito. ¿Dejaría que un montón de cerdos me acorralasen? De ninguna manera, nunca. Tenemos que construir y tenemos que cambiar eso, debemos hacerlo. Como dijo Gandhi: tenemos que ser el cambio que queremos ver en el mundo.´ Y es por eso, desorientado amanuense, que es necesario leer, oír, pensar en esas continuidades entre la guerra cypherpunk y el movimiento Occupy. Veo tus intenciones, Espectro; será cuestión de darle play y sin mayores ganas pero según pautado, transcribiré el episodio 7 de The World Tomorrow [LINK www.youtube.com/watch?v=cMq66EhVmag ] Ahí va. [La siguiente transcripción está modificada para mejor leer y tomada del link www.cubadebate.cu/noticias/2012/05/29/assange-y-activistas-del-movimiento-global-ocupa-hablan-sobre-los-origenes-y-los-objetivos-de-las-protestas/ donde pueden sin más clickear para no descender en la escalera del platónico original].

 

JULIAN ASSANGE: Bienvenidos a una edición especial de nuestro programa. Normalmente estos diálogos se desarrollan desde el lugar donde estoy bajo arresto domiciliario, pero hoy por la cantidad de gente involucrada en el movimiento Ocupa, hemos decido hacerlo aquí en el viejo ´Deutsche Bank´ de Londres que está controlado por amigos de Ocupa. Tenemos aquí a Marisa Holmes de Ocupa Nueva York, Alexa O’Brien de Ocupa Nueva York y del Día de la Ira de Estados Unidos, a Aaron Peters de Ocupa Londres, Naomi Colvin de Ocupa Londres y David Graeber de Ocupa Nueva York. Me gustaría dividir este programa. En la primera parte quiero entender cómo llegó a existir el movimiento Ocupa, qué tipo de gente estaba involucrada, la base política para organizarlo, para llevar sus asuntos y difundirlo. Y después, ver a dónde se está dirigiendo.

David, ¿de dónde crees que vino este movimiento que al final causó la ocupación de Zuccotti Park y después se extendió por el resto de Estados Unidos?

DAVID GRAEBER: Hubo un movimiento global, que, creo, empezó en Túnez y que, parece, se extendió por el Mediterráneo: Grecia, España. Es el mismo movimiento que estremeció a Estados Unidos. Mucha gente de Grecia y España que estuvo involucrada en los primeros días y hasta antes de la ocupación de Zuccotti Park, forman parte de él. Es un tipo de agitación global.

JA: Alexa, usted estuvo involucrada en el Día de la Ira de Estados Unidos en mayo de 2010. ¿Lo ve como la transición del ciberespacio al ´espacio de encuentros´ o hay algún análogo anterior?

ALEXA O’BRIEN: Sí, definitivamente, si nos fijamos en la parte superior y en la multitud de activistas menores y en los medios sociales. La trasformación en la organización de los medios también desempeñó su papel el año pasado en Ocupa Wall Street.

JA: ¿Es evidente que había una inspiración proveniente de la Primavera árabe?

AARON PETERS: De eso se habla muy rara vez. En 2008 Egipto se convierte en el país número uno del Banco Mundial en cuanto a reformas y, en el mundo, en desarrollo. En términos de reformas liberales, Egipto era insuperable en África del Norte y en Oriente Próximo desde el punto de vista del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. El fenómeno más grande que está pasando aquí es que después de la Segunda Guerra Mundial el Estado nacional era visto como un depósito de responsabilidad democrática y desde finales de los años setenta esto estaba desapareciendo. En algunos lugares nunca ha existido, ¿sí? Pero ahora es un fenómeno global. Ahora reconocemos que los resultados de la política pública no están ocurriendo a nivel nacional y que los creadores de la política no son los que están en los parlamentos nacionales. Están en otro lado y aquellos que dictan la política no son los responsables de ninguna forma, o no son los representantes democráticos. Y es un fenómeno global. Y eso pasa en la India, en China, en Estados Unidos y en el Reino Unido.

AO’B: Nosotros no solo tenemos una crisis financiera global, tenemos una crisis política global porque nuestras instituciones no funcionan más.

AP: Sí, exactamente.

DG: Y esto es uno de los puntos del movimiento global por la justicia: estos recién creados mecanismos administrativos… mecanismos políticos globales planetarios…

JA: Como la OMC (Organización Mundial del Comercio).

DG: Como la OMC, como el FMI… La gente, al menos en lugares como Estados Unidos, ni siquiera sabía que existían, pero en realidad estaban gobernando el mundo. Es la primera burocracia planetaria realmente efectiva creada en nombre de un tipo de ideología de mercado libre que se supone que está en contra de la burocracia, pero es lo contrario. Por lo tanto, las revueltas siempre son en nombre de la democracia porque es algo que obviamente hace falta. La crisis financiera las trajo a casa, especialmente, en cuanto a la deuda. Las deudas de los grandes jugadores pueden ser renegociadas a través y por medio de estos mecanismos globales, pero los tuyos no pueden, porque tus políticos están comprometidos con ellos y no contigo.

JA: Quiero pasar a un tipo de génesis práctico, pues este tipo de tema ocurre sobre un fondo. Uno de los elementos clave de Ocupa Nueva York, en nuestra opinión, fue: “Conseguimos el 99%”. La expresión no era: “Somos el 99%”. No era así pero luego apareció y dio resultado.

DG: Es un ejemplo perfecto de proceso colectivo. Creo que yo lancé algo así como: “¿Por qué no hacemos algo del 99%?”, y alguien más, creo que algunos españoles dijeron: “Nosotros somos el 99%” y después creo que Chris añadió en la página: “Somos”. Así fue cómo diferentes personas contribuyeron con cada palabra, pero todo junto salió estupendamente.

JA: Naomi, ¿ha visto usted este tipo de proceso iterativo? Algo se ha erigido, y no nació como una explosión de inspiración en el celebro de una sola persona, parece que ha sido algo que en realidad involucraba todos estos procesos.

NAOMI COLVIN: Tienes razón. Hay diferentes flujos identificables que se unen en Ocupa, y Ocupa es casi un momento galvanizador, cuando la gente está haciendo, en realidad, cosas bastante diferentes, y entiende que ellos pueden cooperar y crear algo que es extraordinario. Si nos fijamos en Ocupa Londres, el desencadenante es el ejemplo de Ocupa Wall Street. La idea de que esta cosa extraordinaria pudo pasar al otro lado del Atlántico, donde nunca esperarías que fuera posible, y por eso tienes que hacer algo en Londres. También tenemos el aporte de lo que pasó en otros lugares de Europa durante el último año. Lo que pasa en Londres es imposible sin el ejemplo de lo que pasa en España. Es el momento en el que todo se junta.

JA: ¿Hasta qué punto el movimiento de los Indignados en España alimentó, en lo que a apoyo logístico se refiere o a cantidad de gente en la calle, a Ocupa Nueva York?

MARISA HOLMES: Hubo muchos miembros de los Indignados que en realidad estaban en Nueva York por una u otra razón, lo que culminó el 17 de septiembre cuando ellos vinieron a las tempranas asambleas generales y, sabe, nos dieron la base y el contexto para lo que estamos haciendo. Entonces, de ellos aprendimos muchísimo.

DG: Había hasta egipcios ahí. Recibimos correos electrónicos de Egipto diciendo: ´Voy a Nueva York para esta acción particular.´ En términos de proceso de aprendizaje iterativo, al menos para mí, viendo lo que estaba pasando en Europa, esa información para las ocupaciones se tomó de modo directo de aquel movimiento particular.

JA: Naomi, en Ocupa Londres había una placa en la calle en la que ponía -´Plaza de Tahrir´- en frente de la iglesia de San Pablo.

NC: Una de las placas más fotografiadas. No tengo ni idea de quién la puso, pero había gente ahí que identificaba mucho lo que estaban haciendo, con la inspiración de la Primavera árabe. En términos de cantidad de gente en la calle es el movimiento europeo el que ha aportado mucho más a Londres simplemente porque es donde estamos.

JA: Estoy interesado en la cuestión particular de la filosofía de la técnica y el dominio de la técnica que independientemente de lo que intentemos y hagamos en una dirección o en otra, tenemos que hacerlo de modo eficiente si queremos ganar. Y para hacerlo de forma eficiente tenemos que adoptar técnicas eficientes. Y entonces, cada uno, no importa lo que organice, empezará a adoptar técnicas eficientes, al final son las técnicas, las que ganan. ¿David?

DG: Creo que una parte de esas técnicas no son solo los medios de comunicación sociales. Hay una tradición desde los años setenta de crear nuevas formas de democracia directa, de consenso, de facilitación, de descentralización, de toma de decisiones. Es muy práctico, una especie de síntesis… […]… por un lado, estas difundiendo información de ciertos tipos de medios de comunicación sociales, pero al mismo tiempo están esas nuevas formas de democracia personalizadas. Y por el hecho de que lo tuviéramos que trazar, la gente sabía cómo facilitarlo. Así  instituciones como ´Micrófono Popular´, desarrolladas durante años, son críticas.

JA: Esta cultura mitológica que visualmente era muy conocida entre los de Ocupa, el ´Micrófono Humano´ [´Mic Check´] es como un teatro en la calle. Por otro lado, parece ser más práctico una asamblea general. Eso de saludar agitando la mano, cuando lo vi por primera vez, me pareció amanerado e inefectivo, pero puedo ver que si tienes un montón de gente, y quieres… y tu tarea es escuchar a alguien, no ofrece mal resultado. Aaron, ¿has estudiado cómo aparecieron estas técnicas?, ¿ha habido innovaciones en cuanto a la técnica?

AP: Si vuelves a la noción de la mimética, hay un argumento que siempre ha existido en cuanto a cómo los humanos comparten identidades, cómo crean otras nuevas, como las interiorizan. Pero la cuestión en cuanto a estas nuevas maneras de comunicación es que este proceso se acelera. Hay una relación, entre la gente más joven, en la práctica en línea y fuera de línea en la que ellos no están interesados en líderes, en modelos de beneficios. Están interesados en la creación de valores, pero a menudo es la creación de valores la que va más allá del motivo de beneficio y más allá de coaccionar para hacer algo. Es un tipo de acción colectiva voluntaria.

JA: ¿Las técnicas en Ocupa Londres imitaron el ejemplo de lo que la gente había hecho en Nueva York, en Ocupa Nueva York, o son más antiguas?

NC: Hay una interesante tensión entre cómo funciona el consenso en la red y cómo funciona la conciencia colectiva. Es un consenso pero de una forma mucho menos estructurada. Y hay una interesante tensión entre lo que puede ser el modo de pensar de la gente que ha venido a ocupar y una forma de consenso, por así decirlo, más tradicional, un trabajo basado en decisiones estructuradas de forma consensuada, un trabajo de base. Y es una tensión que podemos examinar en Ocupa Londres sin resolverla plenamente.

JA: Podemos explicar por qué el movimiento Ocupa no podía haber sucedido hace diez años. Estos movimientos de protesta brotaron en Seattle y Genera, etcétera. Y de pronto tuvimos un 11 de septiembre y fue el final. Así que podemos entender por qué esto no habría ocurrido hace diez años. Pero ¿hace cinco?

AP: En primer lugar los movimientos sociales que están alrededor nacen de la queja y de la sensación de ser agraviados. Lo que está ocurriendo sería imposible sin la crisis económica global. Podría haber sido el fin del capitalismo tal y como lo conocemos. Habríamos tenido enormes problemas con la distribución de los alimentos. El problema de las sociedades complejas es que cuando algo va mal, va muy mal.

JA: ¿Esto no habría pasado sin la crisis económica de 2008? ¿Eso fue un desencadenante?

AP: Porque hay ciudades campamento en Estados Unidos que no están dentro del movimiento Ocupa y son gente que no tiene hogar y esto es tanto un síntoma político como una fuerza.

JA: David, ¿el movimiento Ocupa estuvo hirviendo a fuego lento durante la primera semana o los primeros diez días antes de que empezara la violencia?

DG: Bueno, sí.

JA: Me refiero a la violencia policial, pero es violencia al fin y al cabo. Y la violencia es un mecanismo de marketing bastante efectivo. Las películas de Hollywood están llenas de violencia.

AO’B: Yo estuve allí y como sabe estuve viviendo en un parque la primera semana y puedo dar fe de que no estábamos exaltados. Estuvimos protestando todo el día, toda la semana, ocupamos Wall Street, íbamos desde la llamada de apertura hasta la del cierre diariamente, teníamos dos asambleas generales al día. Estábamos, ya sabe…

JA: Sin embargo los medios de comunicación no transmitieron eso y solo se hizo efectivo cuando empezó la violencia.

AO’B: Supongo, pero nuestra meta nunca fue…

JA: Estoy sugiriendo que quizás deberían basarse en la experiencia de este evento, de que quizás realmente al provocar la violencia policial es algo que debería hacerse si quieren…

DG: No tenemos por qué provocar nada, es algo que va a ocurrir.

AO’B: No provocamos la violencia policial, tomamos directamente la…

JA: ¡Hay que grabar la violencia policial!

AO’B: Tomamos la dirección de la no violencia. Fuimos y ocupamos una plaza para tener una asamblea general y comenzamos a hablar sobre el mundo en el que estamos viviendo y sobre las estructuras que lo gobiernan. Así que creo que por estar ahí y por ejercer de forma directa el proceso democrático representábamos una amenaza y la policía tuvo que responder.

DG: No hay nada que aterrorice tanto al gobierno de Estados Unidos como la amenaza de un estallido democrático en Estados Unidos. Es seguro que reaccionarán de forma violenta.

AP: El día que ocupamos la Bolsa de Londres yo estaba fuera del principal cuadrante de la policía. Conté unas 20 furgonetas y hasta ahora he visto esto bastantes veces. Oí a los perros salir. Vi a todos los equipos de inteligencia, tenían allí sus cámaras. Empezaron a repartir palizas a todo el mundo a la luz del día. No había medios de comunicación y la policía entendió que si no nos frenaban, empezaríamos a ganar terreno.

JA: Naomi, tú eras la coordinadora de la campaña de Bradley Manning. Había una interesante e inusual relación entre el número de personas que estaban apoyando WikiLeaks, a Bradley Manning o a Anonymus y al movimiento Ocupa. Pero a Bradley Manning lo convirtieron en un ejemplo. No fue simplemente arrestado y todo siguió con calma. Me refiero a que lo convirtieron en un ejemplo destacado que actuara como freno porque la autoridad necesita dar ejemplos de lo que les pasa a las personas acusadas de desobediencia para mantener su autoridad. Las escenas de la televisión en las que los manifestantes son víctimas de violencia, en las que se encuentran en una posición débil, ¿crees que a la larga esto también es un ejemplo negativo?

NC: Hay varias cosas a tener en cuenta. La primera es lo que le ocurrió a Bradley en Quantico. Le trataron muy mal allí. Un reportero especial de Naciones Unidas apareció y lo contó. En términos de cobertura mediática del conflicto es la representación de lo que ocurrió los primeros días en Nueva York. Esas fueron las imágenes que dieron la vuelta al mundo. No eran de los medios de comunicación principales, provenían de los ciudadanos, eran de transmisión en directo. Hay cierta importancia en la presencia de los medios y en el hecho de que algo ocurra a la vista de todo el planeta, de que el movimiento Ocupa se haya estado autodocumentando todo el tiempo. Es una gran fuerza inhibidora.

MH: Si no fuese por las grabaciones en directo en Internet y por equipos mediáticos sociales no habríamos llegado hasta los principales medios de comunicación. Impulsamos el diálogo de una forma muy importante.

JA: Alexa, hábleme de los principios legales y el movimiento Ocupa. Era una de las exigencias del Día de la Ira en Estados Unidos y parece que debe ser un proceso de acuerdo con los principios legales.

AO’B: En el caso de Estados Unidos, una república democrática, o al menos es lo que dicen, hay diversas instituciones: está la plaza pública, existen los medios y existen las elecciones. Y cuando están en manos de las personas, esas instituciones mantienen una cierta salubridad porque pueden vigilarse las unas a las otras. En términos legales, me remito a mi experiencia, si un solo ciudadano… es tan radical como para que me inscriban en una revista de seguridad australiana, para que me relacionen con Al-Qaeda y me lleguen mensajes de contratistas de seguridad relacionados con el FBI diciéndome que tenga cuidado, que de alguna manera estoy relacionada con Al- Qaeda, algo me dice que es una técnica intimidatoria.

JA: David, el movimiento Ocupa, con ese nombre vino al mundo como resultado de Ocupa en Nueva York, pero se expandió por todo Estados Unidos. ¿Puede describir un poco esa expansión de Ocupa por el Estados Unidos continental?

DG: Fue rápido. Estaba estupefacto. Estaba asombrado. Porque uno sueña con que estas cosas ocurran pero nunca crees que vayan a pasar. Diría que en tres semanas teníamos unas 800 ocupaciones y es cierto que algunas de ellas eran de una sola persona con una pancarta pero muchas de ellas no eran… eran grandes acampadas de gente en sitios como Missoula, Ocupa Saskatchewan en Canadá, de una efusión extraordinaria, lo que ocurrió muy rápido.

JA: Quiero comentar el tema de ´ocupar un espacio´. ¿Por qué es importante ocupar un espacio?

NC: Hum….

JA: ¿Por qué no quedarse en casa? Tienes tu agenda, tienes a tus amigos, tus redes sociales, ¿por qué no coordinarlo desde detrás del escenario? ¿No es un poco pérdida de tiempo el poner tiendas de campaña y no poder hacer las cosas de forma más eficiente?

NC: Esto nos devuelve a la cuestión sobre por qué el movimiento en la red lleva a la acción fuera de ella. Creo que hay una necesidad natural humana de comunicarse cara a cara y es algo mucho más profundo. Cuando trabajas en la red uno es una especie de… se trata de coordinar individuos autónomos para que hagan cosas y uno tiene la sensación de ser parte de una comunidad de personas que sienten lo mismo o que están preocupados por las mismas cosas pero uno no es… no está en un espacio en el que todo el mundo quiere estar y quiere hablar para recrear el tipo de sociedad que desearía que existiera siempre.

AO’B: También es un experimento de ver cuánta presión puedes ejercer, tu compromiso con el espacio, dentro del sentido de espacio cívico, cuando el espacio cívico es solo una acera entre un centro comercial y otro, algo que pasa a menudo en Estados Unidos. Y a menudo incluso en muchas ciudades pequeñas hay una necesidad de crear espacios públicos y no privados que ni siquiera estén relacionados con el trabajo de una persona en el que podamos reunirnos y hacer tratos con Carlisle por la compra de agua, o lo que sea.

JA: Pero David, ¿tiene que cuestionarse el lugar? Me refiero a si todo el mundo puede reunirse, por ejemplo, ¡en un bosque de secoyas de California! De hecho, el G8 se ha trasladado a Camp David, parece que para conseguir ese efecto.

DG: Me parece que durante los últimos 30 años se han producido agresiones sistemáticas sobre la noción de comunidad y la idea de ´imaginación política´. Esta es una forma de reclamar ambas a la vez. Así que, creo que la idea de retroceder un poco es muy importante.

JA: ¿Es una muestra de la soberanía literal sobre un área determinada? Controlamos de manera física mediante nuestra decisión política este espacio que no controlan ustedes…

DG: Es lo crítico de esta situación. Es una estrategia de doble poder. Estamos hablando de la fuerza. No estamos hablando de las legalidades. Ellos no están hablando de las legalidades y nosotros tampoco. Cualquiera de los dos puede desplegarlo como arma, pero lo que intentamos decir es que es nuestro espacio, y lo es… somos el público y es un espacio público, vamos a ocuparlo y este sencillo acto desafiante es creativo. Todo lo que hemos hecho derivó de que iniciamos nuestro movimiento con no aceptar el orden establecido y el deseo de crear uno nuevo.

JA: En la dominación de ese espacio físico, al crear tu propio mini-estado en Ocupa -creo que es el término correcto cuando físicamente controlas un área de tierra, cuando tienes el monopolio de la fuerza coercitiva- empiezas a erigir estructuras sobre cómo tratar con cada cual y cómo coordinar con cada uno y a elegir metodologías para tratar con la policía, con los oportunistas dentro del movimiento Ocupa, para tratar con locos, para tratar con la basura. Las metodologías que se idearon para la toma de decisiones políticas y el abordaje práctico de las cosas, ¿se ven como un plan para hacer frente a la sociedad en general o son metodologías para, o sobre todo para, lidiar con el problema particular de cómo ocupar una plaza?

NC: No creo que tuviéramos nunca el monopolio de la fuerza dentro de Ocupa y habría sido mucho más fácil si hubiéramos hecho eso, negociando, lo que se hace en esta situación en la que, más o menos, usted sabe que cualquier trastorno puede suceder. En realidad no se tiene el poder de coerción sino el poder de persuasión, el poder de mostrar lo que la mayoría de la gente en ese espacio piensa, pero en última instancia, no se tiene la coerción y eso también es educación.

JA: En el caso de tener una persona problemática ahí o algún loco que lo está arruinando todo, ¿qué hacen con ellos en Ocupa? ¿Cómo se deshacen de ellos?¿Llaman a la policía?

DG: No hacemos eso…

MH: Hemos estado usando una combinación de cosas. Reducir la intensidad, mediación y comunicación no violenta han sido los modos de abordar los conflictos internos.

JA: Entonces, David, si el asunto llega a mayores y supongamos, sigo allí, sus malditas reglas no me afectan, quiero tocar el tambor cuando me dé la gana, quiero hablar cuando me dé la gana, quiero estar desnudo cuando me dé la gana, ¿no necesitarías a algún tipo rudo para que apareciera en ese momento a decirme, estás arruinando todo para todo el mundo, ¡no fastidies!

DG: Hay muchas formas de presionar a la gente.

JA: ¿Por ejemplo…?

MH: Con los tamborileros, por ejemplo, tuvimos una asamblea en la que hablamos de la situación de los tamborileros. Simplemente lo negociamos dentro del círculo de la asamblea.

AO’B: Hay conflictos y tensiones que son naturales para los seres humanos en los grupos dentro de Ocupa. No es que el espacio que Ocupa crea de repente sea como una utopía, porque no lo es.

JA: Aarón, ¿al final no se necesita un mecanismo, un proceso de desplegar la fuerza cohesiva?

AP: Prácticamente es una cuestión que necesita una respuesta, por supuesto…

JA: ¡Vaya, chicos, están muy incómodos con esto, es genial!

AP: No, no lo estoy, es una especie de cuestión existencial.

JA: Deberían haberlos puesto en psicoterapia durante diez años….

AP: No soy muy partidario de eso personalmente.

JA: Los pones en psicoterapia durante diez años, pero mientras tanto tienes a alguien más en tu maldito campo, causando problemas.

DG: Ha habido personas que han sido excluidas de los mítines y cosas así, eso ha sucedido, pero estamos intentando tratar algunas cuestiones con delicadeza de las que tal vez no queremos hablar mucho o que representan una subversión intencional. Hubo intentos de enviar a gente contra nosotros. En algún momento la policía trajo presos recién liberados y los llevó en autobuses al parque y les dijo, eh, aquí hay comida gratis. No es solo que esta sociopatía aparezca naturalmente si usted tiene a la gente en un campamento. Hubo un intento muy directo de subvertirnos y nos dieron la posibilidad de elegir: o empezar a invadirnos o convertirnos en un modelo de bienestar social en el que nos ocupáramos de esas personas…

JA: ¿Cómo Ocupa Londres impidió que los estafadores sociales patológicos que tenían tanta labia, que eran buenos para decir una cosa a una persona y otra a otra, extendiendo rumores de manera tan indecente, subieran a lo alto? ¿O lo han hecho?

DG: Si tiene una cima es muy fácil de hacer, pero si se trata de un movimiento horizontal, es muy duro. Me refiero al daño a gran escala que un sociópata podría causar. Es lo que siempre digo sobre el anarquismo, cuando la gente pregunta qué pasa con las personas que no se preocupan por nadie más y que son estúpidas y egoístas. Y le contesto: ¨Pues sí, pero al menos no terminarán en los ejércitos, ocupando altos cargos¨. Una persona así puede causar mucho daño, si no hay una estructura que pueda controlar la ascensión. Estoy de acuerdo con la opinión de William F. Buckley. Una vez dijo que prefería que sus gobernadores fueran las primeras trescientas personas de la guía de teléfonos, antes que las personas que estaban luchando por los escaños en el Congreso. Estoy de acuerdo con él. Les saldría mejor el trabajo.

JA: Da igual cómo nos gobernemos a nosotros mismos, pero tenemos que ser capaces de competir con los que buscarían gobernarnos de otra manera.

AO’B: Por supuesto.

DG: Por eso es tan importante tener un movimiento internacional. Se tiene la impresión de que el enemigo se está haciendo cada vez más globalizado. La única forma de desafiarlo es con movimientos globales. Se hace cada vez más irrelevante si los estados compiten o no entre sí.

JA: ¿Aaron?

AP: Lo que tenemos es la transformación más grande de la economía política global: con toda esa deuda los fondos fluyen al Sur, al Sudeste Asiático. Eso va a acabarse de una sola manera. Occidente está en el declive. Es obvio para todo el mundo, excepto para los políticos occidentales.  

AP: Es más que evidente, pero no pienso que realmente esté claro…

DG: No está claro, tampoco realmente lo saben.

AP: Empezamos a hablar sobre los acontecimientos de 1989 y del dinero que no sale de los cajeros automáticos. La gente se ríe, no sé… es muy obvio que se acabó la fiesta.

DG: Tiene sentido solo si ese 1% de ricos intenta apoderarse de la riqueza, si es que queda algo de riqueza… pero si se echa un vistazo a la historia, parece poco probable que acaben con ella.

Lourdes [Tandil] – 24 de julio de 2014

Brasil, un sutil y delicado apartheid

“Os pequenos querem ser grandes, os grandes querem ser maiores, os maiores não sei, nem eles sabem o que querem ser.ˮ / Antônio Vieira [Lisboa 1608 – Salvador de Bahia 1697]

“Resta algo da ditadura em nossa democracia que surge na forma do Estado de exceção e expõe uma indistinção entre o democrático e o autoritário no Estado de direito.ˮ / Edson Teles, “Entre justiça e violência: Estado de exceção nas democracias do Brasil e da África do Sulˮ, O que resta da ditadura: a exceção brasileira [2010]

Este lunes cuatro de agosto [04-08-2013] a las 22 hs., Bruno Torturra, periodista, y Pablo Capilé, productor cultural, visitarán el programa de análisis y debate ´Roda Viva´ transmitido por la TV Cultura (Brasil). Torturra y Capilé son el dúo al comando de esa nueva forma de hacer periodismo que se despertó durante las protestas en Brasil y que es conocida como Mídia Ninja [Narrativas Independentes, Jornalismo e Ação]. [LINK http://tvcultura.cmais.com.br/rodaviva/roda-viva-recebe-idealizadores-do-grupo-midia-ninja ]

Mídia Ninja llega a la televisión en el momento de más profunda (falsa) calma del descontento social brasilero. TV Cultura –el espacio elegido- está, podría afirmar, en las antípodas de Rede Globo. ´Roda Viva´ fue el programa que primero acogió a los representantes de Passe Livre allá por fines de junio, cuando todo se incendiaba. Ese programa sentó, también, en el centro del escenario a Slavoj Zizek que andaba por Brasil vendiendo su nuevo libro sobre Hegel y que dio una hora y media de memorables respuestas. [09-07-2013 – LINK http://www.youtube.com/watch?v=gECgJbWOppo%5D

Una de las frases estrellas de Zizek, aquella noche, se resume en la siguiente hipótesis: la revolución (o las revueltas) sucede no cuando el descontento es generalizado con todo el mundo en la miseria, la ruina, etc., sino cuando se ha generado una expectativa sobre una eventual mejora social y esa promesa no se cumple.

Nada parece describir mejor la situación local.

En los primeros días del 2012, mientras preparaba mis libros para mudarme a Brasil, leía religiosa e ingenuamente diarios on-line como para ponerme a tono con ´las noticias´. La Folha fue, en ese entonces, una de mis adicciones. Con preferencia durante los fines de semana aparecían en primer plano dos indicaciones psicodélicas: el mapa con el aumento de la violencia ´delictiva´ en las grandes ciudades (aka São Paulo); el absurdo contador –o clasificador- de clase social.

El juego era así: usted completaba con una serie de variables económicas y de empleo unos casilleros y el sistema le devolvía a qué clase social pertenecía o creía pertenecer. Adivine. Adivinó. El resultado, como en un horóscopo, era siempre positivo, siempre más arriba, siempre en ascenso. Un paulista anfitrión durante algunos días en mi paso por Sampa, hace un par de meses, me contó que había realizado el test con el salario mínimo, sin casa propia, sin auto, sin electrodomésticos y el resultado había sido -¡claro que adivinó!- clase media.

Si revisan la web ahora verán que las noticias sobre números y ascensos y menos pobreza y más clase media y un extenso etcétera, pululan por los buscadores según entiendo con una dosis considerable de verosimilitud. El discurso del ascenso de clase social –en un país en el que, desde una mirada intuitiva, es difícil encontrar la clase media– pertenece al carro de la victoria del PT (en la sucesión Lula, Dilma) y ha sido tomado como bandera tanto por los trabajadores (los obreros) como por ese grupo de la pequeña burguesía cuyo horror máximo es ser confundido con ´los pobres´, con ´los negros´, con ´o povão´.

Los tecnócratas –que incluye a gran parte de los investigadores sociales y a los periodistas- han dividido al país en cinco castas: A, B, C, D, E. Se habla de cada una de ellas como si fueran entidades animadas. ´Hoy en día la clase C quiere, busca, desea…´; ´lo que las clases A y B reclaman´ y así por delante. Ese sistema de castas que plantea la vida social casi como si fuera un juego virtual en el que hay que avanzar de nivel, responde a una variable fundamental en la comprensión de la sociedad brasilera: su intrínseca e histórica organización jerárquica basada en el simple principio de domesticación que usted, si visita este país por más tiempo del que insumen unas alienadas vacaciones, puede tener todavía el placer de experimentar al oír o al intuir la pregunta marca-territorio –¿sabe usted con quién está hablando? (Indico para entrar en tema, la lectura de Roberto DaMatta, Carnavais, malandros, heróis, 1979 del que hay traducción al castellano).

Con orígenes en la época de la colonia y con eje en la esclavitud (siglos XVII al XIX), al día de hoy esa jerarquía –que no es más que la opresión y la dominación simbólica y económica sobre ´el otro´- aparece cristalizada por la pervivencia de la sombra de la dictadura que se instaló en 1964 que comenzó a irse en 1979 y que, según los libros oficiales, parece haber terminado en 1989 –momento en el que toma el poder Collor de Mello, un esperpéntico producto neoliberal del marketing televisivo.

El humus de esa formación social históricamente jerárquica, sumado al conservadurismo irracional y destructivo de la dictadura, sumado al discurso ´progresista´, sobre todo desde los medios, que fogonea sin parar la salida de la ya a esta altura poco deseada clase C para pasar, ascender (¿?) a las clases A y B genera un estado tal de susceptibilidad que cualquier ente que no sea blanco caucásico, con acento de los estados centrales (Minas Gerais, Rio de Janeiro, São Paulo, Paraná) y con bastante dinero, es poco menos que nada en esta sociedad.

Desconozco y no me interesa, en este momento, ahondar en los criterios que se utilizan para determinar la pertenencia o no a cada clase. (Al respecto pueden leer, si les apetece, esta nota –LINK http://www.logisticadescomplicada.com/as-classes-sociais-e-a-desigualdade-no-brasil/ , y no olviden dar una mirada a los comentarios de los lectores anteriores y de paso ¡prueben suerte en ´la rueda de la fortuna´ de las clases sociales!) Como habrían podido conocer, si me hubieran hecho caso, el factor desequilibrante es el económico centrado en el consumo de bienes materiales. Un segundo grupo de rasgos responde al nivel educativo con el aliciente que para la sociedad –en puntos- significa lo mismo tener dos televisores que haber cursado por algún período de tiempo en la universidad.

¿Qué se esconde en esa inconsecuencia de cruzar datos del consumo de objetos con el acceso a la educación? Se esconde, en principio, una gran ironía y una gran injusticia.

Más allá del crecimiento de las cifras de las matrículas, más allá de los esfuerzos legales para garantizar porcentajes de ´cuotas de negros´, más allá de los programas de becas, en la actualidad la Universidad pública –para poner el caso más drástico- es un espacio destinado solo a blancos pertenecientes a familias con dinero (entiendo que entienden que hay excepciones).

Si uno quisiera comenzar a tomar dimensión del abismo entre ricos y pobres, blancos y negros (repito, con los matices que ustedes sabrán agregar) debe observar la Universidad brasilera. Según los datos otorgados por el Censo 2010 [LINK http://www.portal.mec.gov.br], existen 2377 instituciones de Educación Superior de las cuales 2099 son privadas. Esto implica que, en el nivel de los que buscan graduarse, en un país de 190 millones, existen 6,5 millones de estudiantes con la siguiente división: 4,7 millones asisten a las privadas, el millón y medio restante a las públicas. En conclusión, el mítico número del 1 % de la población brasilera que ve cumplido su derecho a la formación superior, no es un mito. Como podrán suponer, quienes concurren a una universidad privada disponen del dinero suficiente para pagarlo y eso implica que pertenecen -casi siempre- a las clases del tope de la pirámide.

En las ciudades capitales de los estados la situación puede variar y, de hecho, varía aunque apenas. En el interior de São Paulo –donde vivo- la universidad estadual, que se sostiene con el dinero aportado por todos los ciudadanos, se las ha ingeniado para conformar un plantel docente y de estudiantes sin (casi) ningún brasilero negro y con una notoria escasez de estudiantes de las clases sociales menos favorecidas. (En el colmo de la perversión, muchas de las personas a las que el sistema les tiene prohibido de forma implícita o explícita el ingreso a la universidad para estudiar, son –sin embargo- contratadas para trabajar en la seguridad, en la limpieza, en el mantenimiento, etc.- dándole a todo el ambiente un tufillo de distopía inconfundible). La diversidad étnica estaría representada, en todo caso, por alumnos negros extranjeros quienes, por otro lado, son discriminados en sordina justamente por ser un tipo de extranjero no demasiado bien visto ni valorado.

Es casi imposible demostrar lo que afirmo. Conozco a una persona negra con sus raíces africanas intactas, con su cultura siempre presente, con su conversación diferente, con todo su ser negro que año tras año ve como la oportunidad efectiva de entrar a estudiar a la Universidad se le frustra. ¿Cómo demostrar que la evalúan para dejarla fuera? ¿Qué otras herramientas que no sea la justicia podría uno usar aún a sabiendas de que eso –aquí- es cavarse la tumba en vida y con las puntas de los dedos?

Desde hace tiempo intento convencerla de contar su historia. Al día de hoy, sus promesas me hacen pensar que nunca voy a obtener ese testimonio. El año pasado en un episodio confuso –para ser benevolente- un profesor de una universidad pública frente al pedido por parte de esta persona a la que me refiero de una charla de consulta estrictamente académica, le respondió con un chiste en el que le sugería que se sentara para esperarlo como en el pasado esperaba su tormento el esclavo. (Si les parece increíble la historia, no se preocupen, tengo otras, en otros ámbitos también.)

A los pocos días la Universidad –en una neurosis que alcanza el cinismo- festejaba el ´Día de la conciencia negra´ [20 de noviembre]. La persona que había sido vejada por el comentario de ese profesor se acercó a las autoridades y les comunicó el caso. La invitaron con un café. La escucharon hablar un rato. El profesor sigue hoy cobrando su salario.

¿Cuál es la relación de Mídia Ninja con toda esa locura racista que atraviesa la sociedad brasilera? Ninguna. Por el contrario, Ninja nació como una forma de enfrentarse a los medios hegemónicos de comunicación eje de los discursos xenófobos y que, por su énfasis en el ascenso económico, disparan el sentimiento fascista de gran parte de la población.

Aun así, en pequeños detalles -que supongo surgen más de los seguidores y de los adeptos que de los propios Ninjas en acción- aparecen contradicciones. Representan ´la voz del pueblo´ (ese viejo recurso de las elites brasileras, según DaMatta, de ´hablar en lugar de´) y aparecen fascinados por la posibilidad de ser reconocidos por el periodismo tradicional. TV Cultura podría ser considerado, como dije, un espacio alternativo dentro del concierto mediático, pero sus panelistas provienen de medios de comunicación hegemónicos y nada plurales.

Una situación híbrida semejante ocurrió cuando durante las protestas de junio el hackeo de la cuenta de twitter de Ninja –que le impidió transmitir on-line- llegó a los oídos y a las páginas del diario New York Times con la resultante de una agitada celebración virtual vernácula.

En el colmo del descuido para un medio de comunicación alternativo –cuya novedad, de todas formas, lo disculpa- un Ninja –uno de los varios- en una transmisión de protestas que estaban siendo observadas por miles de personas de Brasil y otras tantas de América latina de habla hispana realizó ao vivo chistes sobre ´los gringos´ (´los extranjeros´) que no entendían nada de lo que estaba pasando. Los reclamos de mayor pluralidad en las redes sociales se hicieron oír.

La jerarquía y el gueto, incluso entre personas que buscan quebrar parámetros opresivos, son comunes en estas tierras.

El Anónimo, un amigo de los márgenes, me bautizó ´el Espectro´. Soy invisible. No existo. Ser extranjero, sin ser de Estados Unidos o de algún respetable país europeo que no se llame Portugal, es poco menos que una desgracia. Y si ese extranjero es argentino, es la peste. En cualquier charla uno debe dar por perdido los primeros diez o quince minutos en los que –el guion corresponde a O Globo y a las empresas de publicidad- los chistes recorren todas las miserias y las desgracias de ser aryenchino. En el medio de la Ocupación de la Câmara dos vereadores en Rio Preto [ver post 21-07-2013], relato una entre cientos de anécdotas posibles, alguien que participaba del movimiento, después de mi presentación, se me quedó mirando mientras repetía: ´sí, sí, argentino, argentino, como Messi y Tévez que juegan bien al fútbol, pero tienen esos ojitos tan de mogólicos, ¿no?´ En otro momento me hubiera peleado. En otro contexto lo hubiera increpado. En este contexto, en el que creo poder entender qué es lo que sucede, no.

En la historia personal del Anónimo está la eterna sospecha –para él convertida en ´com certeza´- de que la desgracia en su vida comenzó el día que fue echado del trabajo sin mayores explicaciones –punto de inflexión para perder familia y todo lo demás- por ser negro. Oí su narración por lo menos tres veces. Y siempre remarca que de entre todas las opciones, por no ser blanco, él fue la primera, la ineludible. Para el Anónimo, el brasilero blanco y con dinero es directamente un ´nazi´.

El Anónimo sabe, y concuerda conmigo, que, en el interior del rico São Paulo, la diferencia entre un negro y un extranjero es nada.

Todo el asunto, por supuesto, debe ser tomado con cuidado. Existen varios niveles. El primero responde a los blancos y ricos (clases A y B) quienes tienen toda la renta y manejan espacios simbólicos como los medios de comunicación y las universidades cuyos discursos –en lo básico, no se diferencian. (Fue patético, y lo dije en un post anterior, cómo muchos profesores universitarios se garantizaban el trabajo futuro de tecnócratas en la televisión enarbolando las opiniones que querían ser oídas, es decir, que eran pagadas para ser dichas durante las protestas de junio).

En ellos, en la elite económica, pervive con mayor fuerza el deseo de la jerarquía y en ellos anida con mucha claridad el discurso genocida de la dictadura contra todo lo que sea diferente: negro, gay, extranjero, comunista, nordestino, favelado, y siguen las categorías.

Sin embargo, el mundo donde viven no es de fantasía. La Constitución de 1988 –de transición a la democracia- es un gran negociado de los grupos políticos entrantes con los militares salientes para evitar el juicio contra estos últimos y mantener la amnistía y, lo que es peor, para dejar abierta por artículo constitucional (número 142) la posibilidad legal de que esas fuerzas intervengan si la seguridad nacional lo considera necesario. Esta historia de cómo la Constitución brasilera garantiza la legalidad de un golpe de estado la contaré en un texto subsiguiente. Para los ansiosos su versión extendida –de donde robo la información y sus interpretaciones- está ya publicada en forma de libro: O que resta da ditadura: a exceção brasileira [2010]- junto con el de DaMatta, otro texto ineludible para intentar entender Brasil.

En el límite entre la clase medio-alta y la clase media y media-baja aparece todo un grupo de ciudadanos progresistas que accedieron a algún estudio superior y que niegan y que enfrentan el proyecto nazi e higienista de la elite. En ese exacto lugar se evidencia la mayor contradicción y a eso me refiero en mi crítica a ciertas posturas de algunos militantes de los movimientos sociales brasileros. Ellos establecen su lucha de tal forma frente a los poderosos que, en última instancia, las batallas que se inician ahí acaban por ser la guerra, y esa guerra –observada desde afuera- parece ser solo el deseo de ocupar el lugar simbólico de dinero y de poder que no ocupan en el presente. Tienen buenas intenciones, pero su relación con los verdaderos necesitados en esta historia –los que están en el fondo de la estructura social- está cortada.

Incluso en los partidos de izquierda puede verse claramente ese divorcio. Nadie mejor que ellos para tener la perspectiva de qué se necesita en Brasil: la inclusión de los desfavorecidos en la lucha de los obreros. Sin embargo, el divorcio es patente y casi insalvable. Nuevamente aparece la formación universitaria como una barrera –la mayoría de los militantes no son trabajadores sino estudiantes- y, desde la base social, quien estudia es objeto de toda la desconfianza posible. Ese grupo de líderes está accediendo a un bien al que ellos nunca accederán y el corte es, por ahora, insalvable. Aunque parezca una locura, pero es comprensible, en muchos, demasiados contextos, ser universitario es un estigma, es vida de playboy -desde los márgenes, un ´otário´.

Los movimientos sociales en Brasil y Midia Ninja son, entonces, ejemplos palpables de la paradoja: existe una voluntad de acabar con la desigualdad social y de quebrar ese invisible apartheid que espolvorea todas las relaciones humanas, pero la mirada todavía está dirigida, con un poco de obnubilación, hacia arriba y no hacia abajo. (Para tener otra perspectiva, pueden leer la siguiente nota desde una perspectiva anarquista: [LINK http://aphbh.wikidot.com/wiki:algumas-reflexoes-do-nosso-momento-em-bh-e-no-brasil%5D)

Si la lucha no es solo para defender la prebenda de los blancos que están quedando fuera del reparto de la torta simbólica de dinero y de poder, en consecuencia, debería apuntar a buscar tres salidas mínimas de democratización: apertura de las universidades (fin del vestibular, el filtro inicial que escoge a los pocos estudiantes agraciados), fin de la amnistía legal y apertura de los juicios a los militares (modificar la Constitución para cortar el poder militar implícito), ley de medios de comunicación (ir contra los monopolios).

Con un país con la universidad para el 1 %, la televisión para el 99 % y con la base legal de una Constitución que defiende un estado cuasi-militarizado –en el libro O que resta da ditadura los autores indican que las torturas durante la democracia aumentaron en relación con las décadas anteriores y que, por ende, es necesario hablar de ´semi-democracia´-, la referencia al apartheid es algo más que una mera figura retórica tomada de la historia reciente para establecer una analogía impactante.

Edson Teles –en el artículo que cito como epígrafe- realiza, y espero no sobre interpretar, una jugada maestra. Compara el estado de excepción en la democracia de Brasil y en la de África del Sur –donde Mandela luchó a brazo partido para salir con los menores traumas posibles del apartheid– sin decir nunca de forma explícita que los rasgos de una podrían ser válidos para describir a la otra. El argumento que Teles presenta, pero no hilvana, es que el estado de excepción –que permite el control del soberano sobre la vida, rasgo clave del mencionado apartheid- surge de un lugar indeterminado entre la política y lo jurídico de tal forma que su presencia puede darse incluso durante un proceso democrático permitiendo que el autoritarismo –aun cuando lo jurídico no lo demuestre- permanezca por acción u omisión de la propia política.

Es cierto –lo reconocí- que en los últimos diez años, en muchos aspectos, la vida de los ciudadanos brasileros mejoró. Es cierto que, en los últimos meses, todo aquello que queda por mejorar impulsó un cambio de actitud y politizó a la sociedad. Es cierto que parece nacer ahí, a largo plazo, un proyecto distinto de país. Es cierto que Mídia Ninja es una parte del oxígeno para ese largo plazo. El problema es que, tal como están las cosas, una enorme porción de ciudadanos –y tiene toda la pinta de ser la de siempre- está quedando fuera de la discusión.

Con muchas ganas entrego estas vanas palabras para que el futuro las niegue y las convierta en polvo. Habré sido ciego. Habré cometido un exabrupto. Habré sido un irracional aryenchino que no entiende nada de nada.

Y estaré contento.

Por ahora, como Espectro, veo otra cosa.

Al Hippie (que vivió en Argentina y que está y es de acá, y que estuvo casado en Montevideo), al Anónimo, al Frankie

[Roberto Lépori – De Las crónicas del Espectro – SJRP – SP – BR – 03-08-2013]

Comentario final: En una entrevista a la bloguera disidente Yoanis Sánchez -durante el programa ´Roda Viva´ [25-02-2013, TV Cultura, Brasil]-, una periodista le pregunta cómo debería entenderse que ella denuncie un régimen autoritario en Cuba y que, al mismo tiempo, no haya sido ni perseguida, ni detenida, ni asesinada. No me interesa aquí la situación de Cuba –la desconozco en su complejidad-, ni las ideas de Yoanis, ni los propósitos y razones de la periodista. Me interesa sí, el lacónico inicio de la respuesta. No pensemos, dice Sánchez, en una violencia concreta y física, “…pensemos en mecanismos más sutiles de represión que no por eso son menos represivos.ˮ [LINK http://www.youtube.com/watch?v=-u92s4hUQBg%5D Es el mismo tipo de respuesta que podría ofrecer a quien cuestionara, por excesivo, el título de este texto. La violencia –como en el pasado la divinidad- está en los detalles –o, en el caso de Brasil, si uno considera actuales y estelares desempeños como los del grupo de exterminio BOPE, en no tan detalles.